26 de septiembre de 2026
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¿Se te antoja algo? ¿Qué comer cuando tu cuerpo te pide grasas, frituras, dulces o salados?
La Cocina
Por Jean-Luc Moreau, la mesa de Técnica · México · 3 min ·

¿Se te antoja algo? ¿Qué comer cuando tu cuerpo te pide grasas, frituras, dulces o salados?

Puede parecer que comer cuando se tiene antojo de algo está prohibido, pero todos hemos pasado por ese momento en que el hambre no es solo hambre, sino ese tremendo antojo de "algo delicioso", que generalmente se traduce en nuestra mente como una buena porción de papas fritas, pasta cremosa o un postre azucarado.

La buena noticia es que no hay necesidad de ignorar esos antojos. Escuchar a tu cuerpo es importante, y con un poco de estrategia en la cocina, puedes darte un gusto sin excederte ni sacrificar el sabor. Aquí tienes algunas ideas para cuando te apetezca algo grasoso, frito, dulce o salado.

Algo grasiento

Cuando se te antoja algo rico en grasas, tu cuerpo generalmente busca energía rápida o necesita una sensación de saciedad.

Lo que recomendamos es algo con grasas saludables, como el aguacate, por ejemplo:

  • Aguacate con huevo escalfado sobre pan integral: Grasas saludables, proteínas y fibra.
  • Tostada al horno con guacamole y semillas de girasol: algo crujiente y cremoso en un solo bocado.

Evita las carnes procesadas y los alimentos muy fritos. Cambiar la fuente de grasas marca una gran diferencia.

Algo frito

La comida crujiente es adictiva, y la fritura tiene una textura irresistible. Pero no necesitas encender la freidora para satisfacer tu antojo.

Algunas alternativas caseras para este antojo, que puede interpretarse como una necesidad de zinc, incluyen algunas recetas de carne:

  • Tiras de ternera salteadas con cebolla y pimientos: rápidas, saciantes y llenas de sabor.
  • Filete con cebolla: Una excelente fuente de hierro y zinc, ideal cuando sientes fatiga persistente.

El secreto está en la textura. Se puede conseguir una buena capa crujiente y dorada sin usar aceite en exceso o utilizando una freidora de aire.

Golosina

El azúcar puede satisfacer tanto un antojo emocional como físico, además de ser una señal de tu cuerpo que necesita magnesio. No hay nada de malo en disfrutarlo, pero hazlo con moderación.

Las opciones dulces y equilibradas con yogur o chocolate negro pueden ser tu salvación:

  • Yogur griego con miel y frutos secos: Satisfactorio y aporta proteínas.
  • Brownies de avena y cacao sin azúcar: perfectos para cuando necesitas un postre completo.

Evita los dulces ultraprocesados, ya que solo generan más antojos más adelante.

Algo salado

Los antojos de sal suelen estar relacionados con la deshidratación, la fatiga y la deficiencia de potasio. Pero también pueden deberse a factores emocionales.

Estas ideas prácticas pueden reemplazar los antojos poco saludables:

  • Palomitas de maíz caseras con aceite de coco y sal marina.
  • Hummus con palitos de zanahoria o pepino.

Este tipo de aperitivos no solo satisfacen los antojos, sino que también te nutren y te sacian.

Comer cuando se te antoja algo también puede significar comer bien.

Tener antojos no es señal de debilidad; es algo natural en el ser humano. La clave está en cómo respondemos a ellos. Cocinar con intención, usar ingredientes naturales y no castigar nuestras elecciones son elementos clave para una relación sana con la comida.

Satisfacer un antojo no tiene por qué generar culpa. Puede culminar en un plato casero, lleno de sabor y con todo lo que tu cuerpo y tu espíritu necesitan.

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