26 de septiembre de 2026
· · Buscar
THE UNIVERSAL GASTRONOMY AUTHORITY
Diario de la cocina del mundo
¿Dejaste de usar Ozempic o Mounjaro? Qué comer para mantener tu peso y masa muscular
La Cocina
Por Claire Beaumont, la mesa de Técnica · hace 2 h · México · 9 min ·

¿Dejaste de usar Ozempic o Mounjaro? Qué comer para mantener tu peso y masa muscular

Al dejar de tomar semaglutida o tirzepatida, es posible que recupere el apetito, pero eso no significa que haya fracasado. Le explicaremos cómo organizar sus comidas para sentirse más saciado y mantener la masa muscular.

Si al usar Ozempic o Mounjaro sentías que te llenabas después de comer muy poco, es posible que notes un cambio significativo al dejar de tomarlos: vuelve el hambre, las porciones pequeñas ya no son suficientes y mantener el peso puede resultar más difícil.

Vayamos paso a paso: no se trata simplemente de fuerza de voluntad. Al interrumpir el tratamiento, el efecto de estos medicamentos sobre el apetito y la saciedad disminuye. La dieta puede ayudarte a sobrellevar esta transición, aunque ningún menú garantiza que no recuperarás peso.

También es importante no interrumpir, reiniciar ni modificar el tratamiento sin consultar con el médico que lo recetó. Si utiliza estos medicamentos para controlar la diabetes tipo 2, modificarlos también puede afectar sus niveles de glucosa en sangre.

¿Qué ocurre cuando sales de Ozempic o Münjaro?

Tras suspender la semaglutida o la tirzapatida, el apetito puede aumentar de nuevo y la sensación de saciedad puede disminuir. Consumir suficientes proteínas, fibra y alimentos mínimamente procesados, así como mantener horarios de comidas regulares, es importante, pero esto no sustituye la supervisión médica ni garantiza la pérdida de peso.

Lo que comúnmente llamamos "efecto rebote" suele denominarse, por parte de los especialistas, recuperación de peso tras la interrupción del tratamiento. Y sí, puede ocurrir.

Se trata de una extensión del ensayo STEP 1, realizado con 2,4 miligramos de semaglutida en personas con sobrepeso y obesidad; los participantes recuperaron, en promedio, alrededor de dos tercios del peso que habían perdido durante el año posterior a la interrupción del tratamiento.

Algo similar ocurrió con la tirzepatida. Un análisis del estudio SURMOUNT-4 reveló que la mayoría de los participantes recuperaron parte del peso perdido tras suspender el tratamiento; el 82 % recuperó al menos una cuarta parte del peso inicial. Esto no significa que todos obtengan el mismo resultado, ya que se trata de participantes y condiciones específicas de un ensayo clínico.

¿Por qué podría producirse el llamado efecto rebote?

Ozempic contiene semaglutida, mientras que Mounjaro contiene tirzepatida. Si bien no actúan exactamente igual, ambos influyen en las señales relacionadas con el apetito, la saciedad y el control de la glucosa.

Cuando finaliza el tratamiento, el cuerpo ya no experimenta el mismo efecto. Por eso, algunas personas sienten más hambre con frecuencia o necesitan una porción mayor para sentirse satisfechas.

Lo importante es lo siguiente: recuperar peso no significa automáticamente que la persona haya vuelto a los "malos hábitos". La obesidad es una afección compleja y crónica que involucra factores hormonales, metabólicos, sociales, emocionales y ambientales.

¿Qué ocurre con la masa muscular?

Durante una pérdida de peso significativa, no solo se pierde grasa. Parte de ella puede ser masa muscular magra, pero es importante aclarar que la "masa muscular magra" no es exactamente lo mismo que el músculo: también incluye agua, órganos y otros tejidos.

En un subestudio de composición corporal del ensayo SURMOUNT-1 con tirzepatida, aproximadamente el 75 % del peso perdido correspondía a grasa y el 25 % a masa magra. Los autores señalan que esta proporción es similar a la observada en otros tratamientos para la pérdida de peso.

Por lo tanto, después del tratamiento, no es importante centrarse únicamente en el número que marca la báscula. Mantener la fuerza, moverse con facilidad y consumir suficientes nutrientes también forman parte del objetivo.

Puedes consultar estos alimentos para ganar y mantener masa muscular, pero recuerda que consumir proteínas por sí solo no desarrolla músculo.

Qué comer después de salir de Ozempic o Münjaro

No necesitas una "dieta desintoxicante" ni vivir solo de ensaladas y pechuga de pollo. Lo más útil es preparar comidas que combinen proteínas, fibra, carbohidratos y grasas saludables para que te sientas realmente satisfecho.

Una guía conjunta de organizaciones especializadas en nutrición y obesidad recomienda priorizar los alimentos nutritivos y mínimamente procesados, consumir suficiente proteína, incluida la fibra, y acompañar la dieta con actividad física, especialmente entrenamiento de fuerza.

1. Incluya una fuente de proteínas en cada comida.

Las proteínas desempeñan un papel importante en el mantenimiento de los tejidos y pueden hacer que una comida sea más saciante. No es necesario que provengan de suplementos ni de una pechuga de pollo.

Puedes alternar entre:

  • Huevo
  • Pollo o pavo
  • Pescado, atún o sardinas
  • Carne magra
  • Frijoles, lentejas y garbanzos
  • Tofu
  • Frutos secos y semillas como suplemento

La cantidad necesaria varía según el peso, la edad, la actividad física y el estado de salud. Si padece una enfermedad renal, no aumente su consumo de proteínas sin consultar a su médico o a un dietista registrado.

Para variar tu menú, puedes consultar estas 30 recetas para incluir más proteínas en tus comidas.

2. Combina proteínas con fibra.

Una comida compuesta únicamente de proteínas puede no ser suficiente. Acompañarla de verduras, frutas enteras, cereales integrales o legumbres aporta fibra y volumen.

Algunas combinaciones sencillas son:

Si quieres comer menos carne, aquí tienes algunas recetas con garbanzos, lentejas, tofu y semillas.

3. No esperes hasta tener un hambre incontrolable.

Cuando recuperas el apetito, pasar muchas horas sin comer puede provocarte una hambre voraz en tu próxima comida. En ese momento, resulta más difícil reconocer cuándo estás saciado o tomar una decisión consciente sobre qué comer.

No todo el mundo necesita comer cinco veces al día, pero puede resultar útil establecer un horario más o menos constante y observar cuánto tiempo se puede pasar entre comidas sin sentirse débil, ansioso o con hambre excesiva.

El objetivo no es seguir comiendo las porciones diminutas que tolerabas durante el tratamiento. Tu cuerpo puede necesitar ajustes. Come despacio, sírvete la comida en un plato y date tiempo para reconocer cuándo estás satisfecho.

4. No elimines automáticamente los carbohidratos.

Las tortillas, la avena, la fruta, las legumbres, el arroz o las patatas no son los únicos responsables del aumento de peso. El problema suele radicar en la dieta en general, el tamaño de las porciones, las bebidas azucaradas y la frecuencia con la que se consumen alimentos ultraprocesados.

Para una comida más completa, combina carbohidratos con proteínas y verduras. Por ejemplo, en lugar de comer solo un bollo dulce, puedes preparar pan integral con requesón y fruta. En vez de servir un plato enorme de pasta sola, acompaña una porción moderada con pollo, atún o lentejas y verduras.

5. Ten preparado un tentempié aunque no lo necesites realmente.

Un tentempié puede ser útil si pasan muchas horas entre comidas o si el hambre de la tarde acaba llevándote directamente a comer galletas o alimentos fritos.

Prueba opciones como:

  • Manzana con mantequilla de cacahuete sin azúcar.
  • Yogur natural con frutos secos
  • Pepino y jícama con queso panela.
  • Fruta con un puñado pequeño de cacahuetes.
  • Tostada al horno con frijoles
  • Queso cottage con piña o frutos rojos.

Los tentempiés no son obligatorios. Si no tienes hambre y tus comidas son suficientes, no hay necesidad de pedir uno solo porque esté en el menú.

6. Presta atención a lo que bebes.

Los refrescos, los zumos, los cafés con jarabes y las bebidas alcohólicas pueden proporcionar mucha energía sin producir la misma sensación de saciedad que una comida.

Beber agua natural es la principal bebida. También puedes tomar agua mineral, infusiones o café con poco azúcar, siempre que los toleres y no haya ninguna otra razón médica para hacerlo.

Cómo preparar un plato que realmente te satisfaga

No es necesario pesar todos los alimentos. Como guía visual, puedes empezar con:

  • Medio plato de verduras.
  • Una cuarta parte de proteína
  • Un cuarto de tortilla, arroz, patata, pasta o algún otro cereal.
  • Una pequeña porción de aguacate, semillas o aceite.

Las legumbres (frijoles, lentejas y garbanzos) son especiales porque aportan proteínas vegetales, carbohidratos y fibra. Puedes usarlas como parte de la proteína o como guarnición, según el resto de la comida.

Esta fórmula no es una receta universal. Es simplemente una base que puedes ajustar según tu apetito, actividad física y las recomendaciones de tu especialista.

Desayuno

Dos huevos revueltos con nopales, frijoles refritos y una o dos tortillas de maíz. Se pueden acompañar con una pieza de fruta.

Alimento

Pollo, pescado o tofu con verduras salteadas, arroz y frijoles. Añade salsa casera o aguacate para darle sabor sin que la comida se convierta en una tarea pesada.

Si necesitas ideas, estas recetas saludables de estofado de pollo pueden ayudarte a añadir variedad.

Merienda opcional

Yogur natural con frutos secos o una manzana con cacahuetes.

Cena

Dos tostadas horneadas con atún o frijoles, lechuga, tomate, pepino y aguacate.

Este menú es solo un ejemplo. No sustituye un plan personalizado y no tiene en cuenta alergias, enfermedades renales, diabetes, vergüenza u otras necesidades médicas.

También puedes consultar estas recetas de pechuga de pollo.

¿Es suficiente con consumir más proteínas para proteger los músculos?

No. Las proteínas proporcionan los materiales que el cuerpo necesita, pero los músculos también necesitan un estímulo para mantenerse y fortalecerse.

El entrenamiento de fuerza puede incluir pesas, bandas de resistencia, ejercicios con el propio peso corporal o una rutina diseñada por un profesional. La recomendación debe adaptarse a tu nivel de condición física, edad, lesiones y estado de salud general.

La guía nutricional para los tratamientos con GLP-1 subraya que aumentar el consumo de proteínas sin un programa de entrenamiento de fuerza no es suficiente para proteger completamente la masa muscular.

Evite caer en estas soluciones rápidas:

  • Saltarse comidas para "compensar" el hambre.
  • Elimina todos los carbohidratos.
  • Aliméntate a base de líquidos o barritas proteicas.
  • Seguir dietas muy bajas en calorías sin supervisión.
  • Tomar suplementos que prometen reemplazar los medicamentos.
  • Volverá automáticamente a las mismas secciones que antes.
  • Puede interrumpir o reiniciar la medicación por su cuenta.

¿Cuándo deberías hablar con tu médico o nutricionista?

Busque orientación profesional si le resulta muy difícil controlar el hambre, si tiene episodios frecuentes de atracones, si nota debilidad o pérdida de fuerza, si recupera peso rápidamente o si no sabe cómo ajustar sus porciones.

El seguimiento es especialmente importante si padece diabetes, enfermedad renal, antecedentes de trastornos alimentarios, está embarazada o toma otros medicamentos.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha advertido que la semaglutida no debe utilizarse ni modificarse sin supervisión médica.

El objetivo no es comer lo menos posible.

Dejar de tomar Ozempic o Mounjaro no debería convertirse en una lucha diaria contra el hambre. El objetivo no es sobrevivir con las porciones más pequeñas posibles, sino preparar comidas completas que sigan siendo satisfactorias cuando ya no se necesite la medicación.

Las proteínas, la fibra, los horarios razonables y el entrenamiento de fuerza constituyen una buena base, pero el control médico, el descanso, el movimiento y una relación menos restrictiva con la comida también son importantes.

Y si un día tienes más hambre, eso no anula tu progreso. Lo importante es tener una rutina a la que puedas recurrir en la siguiente comida.

Puede que te interese

Datos clave
  • Quién: Ozempic · Mounjaro · Comer
  • Porcentajes: 82% · 75% · 25%
  • Cifras: 82% · 75% · 25%

Más La Cocina