Doce recetas de crema de calabaza que triunfarán este otoño: desde las clásicas hasta las más dulces
Con la calabaza en su mejor momento, es hora de sacar la cuchara: estas cremas de calabaza son puro otoño.
Cada año, por estas fechas, la calabaza de otoño llega al mercado en su mejor momento, y los guisos contundentes son la especialidad de la casa. Aquí tienes una selección de ocho recetas para lucir tus dotes culinarias sin complicaciones: desde las más clásicas y reconfortantes hasta aquellas que experimentan con la dulzura de la sidra, el oporto o la leche de coco. Todas se disfrutan mejor acompañadas de pan.
Las ocho cremas de calabaza, una por una 1. Crema de anís de calabaza asada, zanahoria y patata.
El anís estrellado es el toque final. La calabaza se asa durante 30 minutos a 190 °C envuelta en papel de horno (y papel de aluminio), con un anís estrellado en su interior, y luego se cuece a fuego lento con patata, zanahoria, un cuarto de bulbo de hinojo y 600 ml de caldo. A continuación, se tritura, se cuela con un colador de malla fina, se añade nata y se corona con pollo y cebolla frita. Dificultad media, una hora.
- 2. Crema de calabaza casera, la receta básica
Esta es una receta clásica que sin duda debes dominar. Dora la calabaza troceada en una olla tapada y resérvala. Sofríe suavemente el puerro, la cebolla y el ajo. Vuelve a poner todo en la olla con comino, cúrcuma y pimentón. Cubre con un litro de caldo y cocina durante 20 minutos. Mezcla con 200 ml de nata y sirve con queso Emmental, nueces o feta. Es increíblemente versátil.
- 3. Crema de calabaza y queso
Cremoso y aterciopelado gracias al queso crema. Sofría la cebolla y tres dientes de ajo, luego cocine la calabaza (700 g) durante cinco minutos. Añada comino y nuez moscada, 500 ml de caldo y cocine a fuego lento durante 20 minutos. Retire del fuego, triture, incorpore 200 g de queso crema y deje que hierva. Termine con queso azul y una variedad de semillas.
- 4. Crema de calabaza con sidra, rúcula y avellanas
El dulzor proviene de la sidra. Se sofríe suavemente cebolla dulce con jengibre, luego se añaden 700 g de calabaza y un nabo o patata, se sazona con cúrcuma y comino, se cubre con 350 ml de sidra y caldo, y se cuece a fuego lento durante 20 minutos con una hoja de laurel. El contraste lo aportan las avellanas tostadas y los brotes de rúcula. Para cuatro a seis personas.
La calabaza es generosa: acepta especias, dulzura y una textura crujiente sin perder su sabor, y siempre queda bien.
- 5. Capuchino de calabaza y leche de coco
Un postre delicioso e increíblemente ligero para la cena. Se cocina medio kilo de calabaza, se licúa con 150 ml de leche de coco hasta obtener una consistencia esponjosa y se cubre con el resto de la leche batida con unas varillas, como la espuma de un capuchino. Se sirve caliente en una taza y está listo en menos de media hora.
- 6. Chupitos de crema de calabaza con brochetas de pulpo
Para unos aperitivos que darán que hablar. Asa la calabaza y dos patatas, sofríe la cebolla con el hinojo y luego licúa todo con un poco de nata. Sofríe el pulpo cocido con pimentón, córtalo en rodajas y ensártalo en brochetas sobre los vasitos de nata. Un entrante espectacular.
- 7. Crema de calabaza con requesón, reducción de sésamo y oporto.
La versión más elegante de la lista. La cebolla se cuece suavemente en una mirepoix (picada finamente) con mantequilla y aceite, luego se añade un kilo de calabaza con nuez moscada y se tritura la mezcla. Por separado, el vino de Oporto se reduce con canela y cáscaras de naranja y limón. Se sirve con una quenelle (una porción ovalada hecha con dos cucharas) de requesón, rociada con la reducción y semillas de sésamo tostadas. Sírvalo caliente o frío, según prefiera.
- 8. Crema de calabaza con curry y lentejas
Otro de nuestros platos favoritos: calabaza, curry y lentejas. El curry le da el toque picante perfecto, y las lentejas le aportan esa consistencia que tanto apetece en el fresco aire de octubre. Es el plato más sustancioso de la lista y funciona a la perfección como plato principal. Acompáñalo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un buen pan, ¡y la cena está lista!
Consejos para preparar una sopa de calabaza perfecta
El primer truco está en el horno: asar la calabaza envuelta en papel vegetal concentra su dulzor y evita que la sopa quede aguada. La segunda clave son las especias: comino, cúrcuma, nuez moscada o un toque de pimentón picante transforman una sopa insípida en un plato con carácter.
Y el tercer truco, el que realmente marca la diferencia, es el toque crujiente: cebolla frita, semillas tostadas, avellanas picadas, picatostes o trozos de pollo. Mezcla bien, ajusta la sal y añade justo antes de servir.
Si te sobra, se conserva bien durante un par de días en el frigorífico en un recipiente hermético, y también puedes congelarlo en porciones individuales. Recuerda añadir la nata al final, después de descongelarlo. Y ten en cuenta que la calabaza es fundamental, así que consulta los precios y las variedades en tu mercado o supermercado habitual, ya que varían según la temporada.
🍽️ La tarjeta de recetas
- 🍴 Plato: Cremas y purés de calabaza en ocho versiones, dulces y saladas.
- 👥 Raciones: Cuatro por receta, y dos en el capuchino de coco.
- ⏱️ Duración: Entre 20 y 60 minutos, dependiendo de la versión elegida.
- 📊 Dificultad: Fácil, con la crema de anís en un punto medio.




