Pumpkin lasagna recipe
La lasaña de calabaza es una alternativa cremosa y reconfortante a la versión tradicional que probablemente ya conoces. El ligero dulzor de la calabaza se combina con el queso y la salsa de tomate para crear un plato casero delicioso y fácil de preparar.
- 400 gr de calabaza pelada y sin semillas
- 6 láminas de lasaña, aproximadamente (120 gr)
- 200 gr de tomate triturado
- 1/2 cebolla pequeña
- 120 gr de ricota o queso crema
- 1 diente de ajo
- 120 gr de mozzarella rallada
- 30 gr de queso parmesano rallado
- 1 cda de aceite de oliva
- 1/2 cdita de orégano seco
- 1/4 cdita de cucharadita de nuez moscada
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Precalienta el horno a 200 °C. Corta la calabaza en cubos pequeños, mézclala con la mitad del aceite de oliva, sal y pimienta y colócala en una bandeja. Hornea durante 20-25 minutos, hasta que esté tierna y ligeramente dorada.
- Mientras se cocina la calabaza, prepara la salsa. Sofríe la cebolla picada con el resto del aceite durante 3 minutos. Agregue el ajo y la cocina durante 30 segundos.
- Incorpora el tomate triturado, el orégano, una pizca de sal y pimienta. Cocina a fuego medio durante 10-12 minutos, hasta obtener una salsa ligeramente espesa.
- Tritura aproximadamente la mitad de la calabaza asada con la ricotta y la nuez moscada. No es necesario conseguir una crema completamente lisa; algunos trozos pequeños aportarán textura.
- Cocina las láminas de lasaña según las instrucciones del paquete si requieren cocción previa. Escúrrelas bien para evitar que la preparación quede demasiado líquida.
- En una fuente pequeña para horno, coloque una capa fina de salsa de tomate. Agregue láminas de lasaña, parte de la crema de calabaza y algunos cubos de calabaza asada.
- Repita las capas hasta terminar los ingredientes. Finaliza con salsa de tomate, mozzarella y queso parmesano.
- Cubre la fuente con papel de aluminio y hornea a 190 °C durante 20 minutos. Retire el aluminio y cocine otros 8-10 minutos, hasta que el queso esté dorado.
- Deja reposar la lasaña durante 8-10 minutos antes de cortarla. Esto ayudará a que las capas se mantengan en su sitio.
Esta receta se prepara con capas de pasta, calabaza asada, salsa de tomate y una mezcla de quesos que se derriten en el horno. Es una excelente opción para disfrutar y dar la bienvenida al otoño.
Lasaña de calabaza: paso a paso
- 2 personas
- 620 kcal
- 400 g de calabaza pelada y sin semillas
- 6 láminas de lasaña, aproximadamente (120 gr)
- 200 g de tomates triturados
- 1/2 cebolla pequeña
- 120 gramos de queso ricotta o crema
- 1 diente de ajo
- 120 g de mozzarella rallada
- 30 g de queso parmesano rallado
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1/2 cucharadita de orégano seco
- 1/4 cucharadita de nuez moscada
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Precalienta el horno a 200 °C. Corta la calabaza en cubos pequeños, mézclala con la mitad del aceite de oliva, sal y pimienta, y colócala en una bandeja para hornear. Hornea durante 20-25 minutos, hasta que esté tierna y ligeramente dorada.
- Mientras se cuece la calabaza, prepara la salsa. Sofríe la cebolla picada en el aceite restante durante 3 minutos. Añade el ajo y cocina durante 30 segundos.
- Agrega los tomates triturados, el orégano, una pizca de sal y pimienta. Cocina a fuego medio durante 10-12 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Tritura aproximadamente la mitad de la calabaza asada con la ricotta y la nuez moscada. No es necesario que quede completamente liso; algunos trocitos le darán textura.
- Si las láminas de lasaña requieren cocción previa, cocínelas siguiendo las instrucciones del paquete. Escúrralas bien para evitar que el relleno quede demasiado líquido.
- En una fuente pequeña apta para horno, coloque una capa fina de salsa de tomate. Añada láminas de lasaña, un poco de crema de calabaza y unos cubos de calabaza asada.
- Repite las capas hasta terminar con todos los ingredientes. Finaliza con salsa de tomate, mozzarella y queso parmesano.
- Cubre el recipiente con papel de aluminio y hornea a 190 °C durante 20 minutos. Retira el papel de aluminio y hornea durante otros 8-10 minutos, hasta que el queso esté dorado.
- Deja reposar la lasaña de 8 a 10 minutos antes de cortarla. Esto ayudará a que las capas se mantengan en su lugar.
Consejos para preparar una lasaña cremosa de calabaza
- Para obtener un mejor sabor y textura, utilice una calabaza con pulpa firme y dulce.
- No hiervas la calabaza antes de preparar la lasaña. Asarla hace que pierda agua y concentra sus sabores.
- Corta la calabaza en trozos de tamaño similar para que se cocine de manera uniforme.
- No uses demasiada salsa de tomate. Una lasaña demasiado líquida puede deshacerse al servirla.
- Si utilizas láminas que no necesitan cocción previa, sigue las instrucciones del fabricante y asegúrate de que tengan suficiente salsa a su alrededor.
- La ricotta se puede sustituir por queso crema, pero debe usarse en cantidad moderada para no enmascarar el sabor de la calabaza.
- Una pizca de nuez moscada combina especialmente bien con la calabaza y los quesos.
- No llenes demasiado el recipiente. Deja espacio para que las capas se cocinen de manera uniforme.
- Es importante dejarlo reposar después de hornearlo: si lo cortas inmediatamente, las capas pueden deslizarse.
- Para conseguir una superficie más dorada, retira el papel de aluminio durante los últimos minutos de cocción y vigila el queso para que no se queme.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de calabaza se puede usar para hacer lasaña?
Puedes usar calabaza moscada, calabaza kabocha u otra variedad de pulpa firme. Lo importante es que tenga buen sabor y no suelte demasiada agua al cocinarse.
¿Es necesario cocinar la calabaza antes de preparar la lasaña?
Sí. En esta receta, se recomienda asarlo antes de armar la lasaña porque le da una textura más cremosa y un sabor ligeramente dulce y concentrado.
Guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador y consúmelo en un plazo de 3 días. Para recalentarlo, usa el horno o el microondas hasta que esté bien caliente.
¿Cómo evitar que la lasaña de calabaza quede blanda?
El secreto está en asar la calabaza en lugar de hervirla, cocinar el tomate hasta que espese y evitar el exceso de salsa entre las capas.




