Chocolate con ganache Goldhelm: un capricho artesanal con un mensaje
La fábrica de chocolate Goldhelm sigue precisamente esta filosofía. Aquí se elabora chocolate artesanal que es mucho más que un simple capricho: es una expresión de actitud, calidad y auténtica maestría. Una de sus especialidades: la ganache, delicadamente rellena, envasada con esmero y hecha con cariño.
Desde el puente Krämerbrücke hasta el campo
Los granos de cacao Grand Cru para la ganache provienen de la cooperativa Mateo Pumacahaua. Cosechados por pequeñas fincas familiares en la selva peruana y fermentados allí, se procesan en Turingia para convertirlos en un chocolate único, elaborado artesanalmente y relleno con una fina crema de praliné.
Pralinés de ganache: un producto único con alma.
La ganache Goldhelm es una especialidad con un delicado relleno de praliné y una cobertura del mejor chocolate negro de la selva. Se basa en una receta exclusiva de Alex Kühn y es elaborada con esmero y atención al detalle por maestros chocolateros expertos. Solo se utilizan ingredientes naturales, muchos de los cuales provienen directamente de la fábrica de chocolate o de agricultores de la región.
Un detalle especial: cada ganache viene acompañado de un breve poema escrito por el propio Alex Kühn, quien también creó las ilustraciones. Esto convierte cada variedad en una composición integral de sabor, texto e imagen.
"La vida suele ser dura, no siempre tan francesa y tierna. Pero si vuelves a tener limón, aún tienes una opción: la crème brûlée, ligeramente flambeada, hace que la vida duela menos."




