Limonada casera concentrada para conservar
6 personas.
Ingredientes · Raciones 6
- 6 Cidra
- 300 g de azúcar blanca
- 1,5 L de agua
Método · 15 min
- Lava bien los 6 limones bajo el grifo con agua fría, frotándolos con las manos para eliminar cualquier impureza de la cáscara. Sécalos con un paño limpio y luego hazlos rodar sobre la superficie de trabajo durante unos segundos, presionando ligeramente con la palma de la mano. Esto ayuda a ablandar la pulpa y a que suelte más jugo. A continuación, corta los limones por la mitad y retira las semillas visibles para evitar que añadan amargor al plato.
- Exprime las mitades de limón con un exprimidor manual o eléctrico para extraer la mayor cantidad de jugo posible. Vierte este jugo en un tazón o jarra grande. Luego, pásalo por un colador fino para eliminar las semillas y la pulpa sobrante si prefieres una textura más suave. Esto te dará una base de limón más agradable, ideal para preparar limonada casera concentrada.
- Vierta los 300 g de azúcar blanca en un recipiente grande y añada gradualmente 1,5 litros de agua. Remueva bien con una cuchara grande hasta que el azúcar se disuelva casi por completo. Como esta receta no requiere cocción, preste atención a este paso para evitar que se formen sedimentos excesivos en el fondo. Remueva con cuidado para obtener una base suave que se conserve bien y sea fácil de servir.
- Añade el zumo de limón colado al agua endulzada y remueve bien durante uno o dos minutos para que los sabores se mezclen uniformemente. Prueba la mezcla para comprobar el equilibrio entre acidez y dulzor. Como esta limonada es concentrada, su sabor debe ser intenso, ya que se puede servir muy fría, con cubitos de hielo, o ligeramente diluida con agua, según prefieras. Si es necesario, remueve de nuevo para obtener una mezcla perfectamente homogénea.
- Cuela la limonada con un colador de malla fina en una jarra o recipiente grande y limpio. Este segundo colado elimina la pulpa más espesa, lo que da como resultado una bebida más suave y consistente, ideal para conservar. Para una consistencia aún más líquida, puedes repetir el proceso con un colador aún más fino. Este paso también mejora la presentación al servirla.
- Vierta la limonada concentrada en una o más botellas perfectamente limpias, idealmente esterilizadas para una conservación óptima. Ciérrelas herméticamente y refrigérelas inmediatamente. Deje que la limonada se enfríe por completo antes de servirla. Al momento de servirla, puede servirla tal cual si prefiere un sabor intenso, o diluirla ligeramente con agua fresca. Mantenga siempre esta limonada refrigerada y consúmala inmediatamente después de abrirla.
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Cuando sale el sol, ¡nada mejor que una limonada casera, agridulce y refrescante! Limones jugosos de temporada, azúcar moreno y agua pura se combinan para perpetuar una deliciosa tradición, perfecta para compartir. Este clásico que quita la sed, sencillo y generoso, aporta dulzura y alegría a cada vaso. Disfrútala sin moderación, con familiares o amigos, para saborear la autenticidad de lo casero, sea cual sea la estación.




