Tartas de queso caseras rápidas para la escuela, el trabajo o un picnic
Para disfrutar de más bocadillos de repostería deliciosos, pruebe el esponjoso queso amarillo con queso crema, los panqueques de queso amarillo dorado y queso, y los clásicos bash dobrudzhanki para un delicioso comienzo del día.
Ingredientes · Raciones 10
- harina - 500 g
- yogur - 250 g
- huevo - 1 unidad.
- aceite - 80 ml
- Levadura en polvo - 10 g
- sal - 1 cucharadita.
- azúcar - 1 cucharadita.
- queso amarillo - 220 g
- huevo - 1 unidad.
- yogur - 2 cucharadas.
- mantequilla - 20 g
- tomates cherry - 150 g
- perejil - 1/2 manojo
Método · 50 min
- Precalienta el horno a 180 grados y forra una bandeja grande para hornear con papel vegetal o engrásala ligeramente con mantequilla. De esta forma, los pasteles de queso caseros no se pegarán y se hornearán uniformemente por la base.
- En un bol hondo, coloca el yogur, el huevo, el aceite, la sal y el azúcar. Mezcla con un tenedor o unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea. El yogur ayuda a que los productos horneados se mantengan suaves y esponjosos incluso después de enfriarse.
- Tamiza la harina junto con el polvo de hornear y agrégala gradualmente a la mezcla líquida. Amasa hasta obtener una masa suave que no requiera mucho tiempo. Si está demasiado pegajosa, agrega un poco más de harina, pero con cuidado para que los quesos no se endurezcan.
- La masa terminada se deja reposar unos 10 minutos sobre la encimera. Este breve reposo facilita el moldeado y la hace más flexible, sin necesidad de un levado prolongado.
- Divide la masa en 10 partes iguales. Forma con cada parte una bola lisa y colócalas en la bandeja separadas entre sí, ya que los quesos suben ligeramente al hornearse.
- Con la base de un vaso pequeño o con los dedos, haz una pequeña hendidura en el centro de cada bola. No presiones hasta el fondo, solo lo suficiente para dejar espacio para el queso encima.
- Ralla el queso grueso. Por separado, mezcla el huevo y el yogur para untar. Rellena los huecos con el queso rallado y pinta los bordes de la masa con la mezcla de huevo para que adquieran un apetitoso color dorado.
- Se coloca un trocito muy pequeño de mantequilla encima de cada queso. Esto le da sabor y ayuda a que el queso se dore bien sin secarse demasiado rápido.
- Coloca la bandeja en el horno precalentado y hornea los pasteles de queso durante 22-25 minutos. Estarán listos cuando la masa esté dorada y el queso de la superficie se haya derretido y tenga pequeñas manchas marrones.
- Tras sacarlas del horno, déjelas en la sartén durante 5 minutos para que se endurezcan ligeramente. Luego, páselas a una rejilla o plato para evitar que se humedezcan por debajo.
- Los cheesecakes caseros rápidos se sirven tibios o completamente fríos. Combinan muy bien con tomates cherry frescos y perejil, y para llevarlos a la escuela, al trabajo o a un picnic, es mejor dejarlos enfriar por completo antes de empacarlos.
- Para conservarlas, guárdelas en un recipiente tapado hasta por 2 días a temperatura ambiente o hasta por 4 días en el refrigerador. Antes de servirlas, puede calentarlas durante 5 minutos en el horno a 160 grados para que recuperen su suavidad.




