Rollos de algodón retorcidos con mantequilla
Si te encantan los dulces y retorcidos pasteles, prueba los fragantes bollos dulces retorcidos con relleno de nueces y los esponjosos y dorados donuts coreanos retorcidos para disfrutar de aún más dulzura casera.
Ingredientes · Raciones 10
- harina - 550 g
- leche fresca - 250 ml
- levadura seca - 7 g
- azúcar - 60 g
- sal - 1 cucharadita.
- huevos - 2 unidades.
- mantequilla - 90 g
- aceite - 1 cucharada.
- yema - 1 unidad.
- leche fresca - 1 cucharada.
- mantequilla - 20 g
Método · 1 h
- Calienta ligeramente la leche fresca, hasta que esté tibia, pero no caliente. Añade la levadura seca, 1 cucharada de azúcar y 2 cucharadas de harina. Remueve bien y deja reposar la mezcla durante 10-15 minutos, hasta que la levadura se active y se forme espuma en la superficie.
- Tamiza la harina en un bol grande y mézclala con la sal y el azúcar restante. Haz un hueco en el centro y añade la levadura activada, los huevos y la mantequilla derretida pero enfriada.
- Amasar hasta obtener una masa suave y elástica. Si es necesario, añadir un poco de harina, la suficiente para que no se pegue a las manos. No añadir demasiada harina para que los bollos queden esponjosos y suaves.
- Amasar la masa durante unos 8-10 minutos sobre una superficie ligeramente engrasada hasta que esté suave y elástica. Engrasar un bol con aceite, colocar la masa dentro, cubrir con un paño o papel de aluminio y dejar levar en un lugar cálido durante unos 60-75 minutos, hasta que duplique su tamaño.
- La masa levada se amasa muy ligeramente, lo justo para liberar algo de aire, y se divide en 10 partes aproximadamente iguales.
- Cada porción se moldea formando una mecha larga y uniforme de unos 35-40 cm de longitud. Los dos extremos de la mecha se sujetan y se retuercen varias veces en direcciones opuestas para crear una ligera tensión en la masa.
- La mecha se dobla por la mitad, uniendo los extremos. Al doblarla, las dos mitades comienzan a entrelazarse, formando la característica espiral del panecillo. Si es necesario, se le da forma con las manos para que quede uniforme. Los extremos se presionan bien y se meten ligeramente por debajo para evitar que se deshagan durante el levado y el horneado.
- Coloca los bollos ya formados sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear, dejando suficiente espacio entre ellos. Cúbrelos y déjalos levar por segunda vez durante unos 25-30 minutos, hasta que estén visiblemente más esponjosos.
- Batir la yema con 1 cucharada de leche fresca. Extender con cuidado la mezcla sobre los bollos ya levados, sin presionar para que no se bajen.
- Hornea en un horno precalentado a 180 grados durante unos 22-25 minutos, hasta que adquieran un color dorado intenso. Si empiezan a dorarse demasiado rápido, puedes cubrirlas ligeramente con papel de horno hacia el final de la cocción.
- Retire los panecillos del horno y, mientras aún estén calientes, úntelos con mantequilla derretida. Déjelos reposar unos 10 minutos sobre una rejilla o colóquelos en una cesta y cúbralos con un paño limpio. Esto ablandará la corteza y mantendrá el interior esponjoso y suave como el algodón.
- Sírvelas tibias o completamente frías para el desayuno o la merienda. Se pueden conservar hasta dos días en una caja o bolsa bien cerrada. Antes de servirlas, puedes calentarlas unos minutos en el horno a 150 grados para que recuperen su suavidad.




