Vendimia turística: todo lo que necesitas saber
La vendimia turística está ganando popularidad rápidamente como una de las experiencias más atractivas del enoturismo. Este fenómeno, claramente distinto de la vendimia tradicional, permite a los visitantes sumergirse en las tradiciones vitivinícolas y ofrece una visión auténtica de la vida en el viñedo.
¿Cuál es el valor del turismo?
La vendimia turística se refiere a la actividad no remunerada y de corta duración de recolectar uvas, realizada por turistas. Esta experiencia, organizada en espacios habilitados dentro de las bodegas, está estrechamente ligada a estancias en alojamientos locales y visitas a las bodegas y catas. Se trata, por lo tanto, de una actividad recreativa y cultural que permite a los participantes descubrir el origen de todo: la recolección de uvas directamente de la vid.
La vendimia turística no solo acerca a los visitantes al mundo del vino, sino que también revitaliza el concepto de agricultura compartida. Esta actividad ofrece una experiencia única, permitiendo a los aficionados vivir momentos de simbiosis con la producción y la vida cotidiana de las bodegas. Demuestra el dinamismo y la capacidad de innovación del sector agrícola, creando experiencias auténticas que enriquecen la zona.
Normas y seguridad: las normas para la vendimia turística.
- No implica la provisión de ningún emolumento en efectivo o en especie (art. 2) y debe ser:
- Limitado a unas pocas horas, alternativamente por la mañana o por la tarde;
- No se puede realizar más de dos veces en la misma semana en la misma empresa;
- Las hileras de cosecha deben ser reconocibles y distinguibles de aquellas donde se lleva a cabo la actividad normal de cosecha, excluyendo la realización mixta de ambas actividades;
- Las coordenadas catastrales y del registro de la propiedad donde se realiza la vendimia turística deben comunicarse con antelación a la ventanilla única para actividades productivas (SUAP) o a la oficina equivalente;
- Se llevará a cabo bajo la supervisión de representantes/tutores cualificados de la empresa con la formación adecuada, en cumplimiento de la normativa local pertinente;
- Asegúrese de que los turistas y sus representantes lleven etiquetas o pulseras de identificación con las palabras "tutor" y "cosechador de uva turístico" escritas en ellas;
- Garantizar la salud y la seguridad de los turistas, incluyendo el equipo y la ropa que se les proporciona;
- Prohibir el uso de maquinaria agrícola y la carga y descarga de cajas de uva por parte de los turistas;
- Contrata un seguro de responsabilidad civil para turistas antes de iniciar tu negocio;
- Informe de la actividad al municipio local competente a través de la plataforma SUAP o un servicio equivalente.
Participación de la empresa y perspectivas de futuro.
El Observatorio Nacional de Enoturismo, gestionado por Nomisma Wine Monitor en nombre de la Asociación Nacional de Ciudades del Vino, revela que solo el 19% de las bodegas conocen plenamente el protocolo de vendimia turística. El 51% ha oído hablar de él, mientras que el 30% lo desconoce. A pesar de la existencia del protocolo, solo el 7% de las bodegas ha tomado medidas para ofrecer esta experiencia en 2023, mientras que el 34% planea hacerlo en 2024. El 57% restante de las bodegas no tiene intención de implementarlo o suspenderá esta iniciativa.
El turismo de vendimia representa una oportunidad extraordinaria para que las bodegas promocionen su región y ofrezcan a los visitantes una experiencia inolvidable. Si bien muchas empresas aún deben adoptar esta práctica, las perspectivas de futuro son prometedoras. Con una regulación adecuada y una especial atención a la seguridad y la autenticidad de la experiencia, el turismo de vendimia puede convertirse en un pilar fundamental del enoturismo, enriqueciendo aún más la oferta cultural y recreativa de las regiones vinícolas italianas.




