Barentz presenta ingredientes funcionales en la Cumbre de Tecnología Alimentaria
En el stand 1522, la empresa presentará soluciones de formulación destinadas a resolver una tensión cada vez más común para los fabricantes de alimentos y bebidas: ofrecer un mayor valor nutricional, etiquetas más claras y una funcionalidad mejorada sin sacrificar el sabor, la textura y la experiencia sensorial que el consumidor ya conoce y prefiere.
El enfoque de la empresa prioriza la mejora de las aplicaciones tradicionales sobre el lanzamiento de categorías completamente nuevas, una estrategia que responde a un cambio fundamental en la forma en que la industria entiende la innovación: en lugar de reinventar el mercado, se trata de evolucionar productos ya establecidos junto con las cambiantes expectativas de los consumidores.
Seis conceptos diseñados para el paladar mexicano
Entre los productos desarrollados específicamente para el mercado local, Barentz presentará una bebida con sabor a limón enriquecida con creatina, colágeno y fibra soluble; una bebida transparente con sabor a mango, con proteínas, colágeno, creatina y fibra; botanas de maíz enriquecidas con proteínas y fibra; un tamal dulce fortificado con proteínas; una salsa chipotle baja en sodio; y cacahuetes recubiertos para mayor textura crujiente y los beneficios de las proteínas vegetales. El denominador común es claro: tomar formatos que ya forman parte de la vida cotidiana del consumidor mexicano y mejorar su perfil nutricional sin alterar su identidad sensorial.
Una apuesta que coincide con la situación actual del mercado.
La estrategia de Barentz se alinea con las tendencias que ya dominan la agenda de innovación alimentaria de 2026. La proteína se ha consolidado como el principal motor del desarrollo de productos en la región, no tanto por su novedad, sino por su capacidad para ofrecer múltiples beneficios en una sola formulación: el año pasado, los lanzamientos de nuevos alimentos y bebidas con alto contenido proteico crecieron más del 32 % a nivel mundial. Mientras tanto, la fibra emerge como la próxima plataforma funcional importante en mercados donde menos del 10 % de la población alcanza la ingesta diaria recomendada de este nutriente, lo que representa una oportunidad significativa para la reformulación.
El respaldo comercial que sustenta esta tendencia es convincente: el mercado global de ingredientes para alimentos funcionales estaba valorado en más de 100.000 millones de dólares en 2025 y se prevé que crezca a una tasa anual cercana al 6,7% hasta 2035, mientras que en México, específicamente, el mercado de alimentos funcionales avanza a una tasa anual compuesta del 7,1%, con una expansión estimada de 3.350 millones de dólares a más de 5.400 millones de dólares entre 2023 y 2030.
La formulación como puente entre la ciencia y el comercio.
“Los consumidores buscan obtener más de los alimentos y bebidas que ya disfrutan, ya sea un mayor contenido de proteínas o fibra, beneficios funcionales o una etiqueta más limpia”, afirmó Julio Rendón, director general de Barentz México, haciendo hincapié en que el verdadero reto para los fabricantes es ofrecer estas mejoras de forma comercialmente viable. Con presencia en más de 70 países, una red de laboratorios y centros de formulación en tres continentes y unos ingresos anuales de aproximadamente 2.380 millones de euros, Barentz aspira a posicionarse como socio técnico de la industria mexicana en la carrera por transformar las tendencias emergentes de consumo en productos listos para el mercado, sin sacrificar las preferencias sensoriales que sustentan la fidelidad a la marca a largo plazo.




