La mejor sopa de calabaza para el otoño: este sencillo toque la convertirá en una maravilla culinaria
Ha llegado el otoño, y con él, la estación del frío, las nubes y el invierno. Con este clima, lo ideal es disfrutar de algo caliente y sabroso. Como se acerca el Día de los Difuntos y también empieza la temporada de calabazas, la sopa de calabaza no solo reconfortará el estómago, sino también el alma.
Sopa de calabaza
La ventaja de esta receta es que es sencilla y no requiere mucho tiempo de preparación. Incluso los cocineros principiantes deberían poder prepararla fácilmente. La razón por la que esta receta es tan sabrosa y popular es la combinación de calabaza y ajo. Si bien la calabaza en sí es delicada y ligeramente dulce, el ajo aromático y penetrante realzará agradablemente su sabor. Si desea que el ajo tenga un sabor más pronunciado al final, lo ideal es agregarlo casi al final de la preparación. Entonces, ¿cómo se prepara esta sopa paso a paso?
Ingredientes (para 4 porciones): 700 gramos de calabaza Hokkaido 1 cebolla pequeña 3 dientes de ajo 700 mililitros de caldo de verduras o de pollo 150 mililitros de crema para batir o crema para cocinar 1 cucharada de mantequilla o aceite Una pizca de sal Pimienta negra recién molida Una pizca de nuez moscada.
Procedimiento:
Primero, toma la calabaza, lávala bajo el grifo y córtala por la mitad. Con una cuchara, retira todas las semillas y deja la cáscara. Luego, corta la pulpa en cubos iguales. Después, toma la cebolla, pélala y pícala finamente. Pon una cucharada de aceite o mantequilla en una olla y sofríe la cebolla a fuego lento durante unos 5 minutos. Sabrás que la cebolla está lista cuando se ablande y se vuelva transparente. Luego, agrega la calabaza picada a la olla y sofríela durante unos minutos, revolviendo ocasionalmente. Finalmente, vierte el caldo.
Tapa la olla y cocina a fuego lento durante unos 15 a 20 minutos. La calabaza debe ablandarse por completo durante la cocción. Una vez blanda, retira la olla del fuego y añade el ajo a la sopa. Remueve suavemente y luego usa una batidora de mano para licuar la mezcla. La sopa debe tener una consistencia suave y homogénea. Luego, vierte la crema para espesarla. Remueve, calienta brevemente y, por último, añade la sal, la pimienta y la nuez moscada. Remueve un par de veces más y ¡listo! ¡Buen provecho!




