23 de septiembre de 2026
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Chirivía: qué es, cómo usarla y por qué merece un lugar en tu cocina
Técnica
Por Claire Beaumont, la mesa de Técnica · Argentina · 5 min ·

Chirivía: qué es, cómo usarla y por qué merece un lugar en tu cocina

Probablemente hayas visto chirivías en el supermercado, esa zanahoria pálida y de aspecto misterioso que suele estar junto a los nabos y el apio.

Ingredientes
  • 500 g de chiles
  • 1 puerro grande (solo la parte blanca)
  • 1 patata mediana
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 litro de caldo de verduras o de pollo
  • 100 ml de nata líquida para cocinar (opcional, para que quede más cremosa)
  • Sal y pimienta al gusto.
  • Nuez moscada (opcional)
  • Cómo preparar crema de chirivía paso a paso
Método
  1. Prepara las verduras: Pela las chirivías y la patata, y córtalas en dados pequeños. Limpia bien el puerro y la cebolla y pícalos finamente.
  2. Para preparar el sofrito: En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla y el puerro y sofríe durante unos 5-7 minutos, hasta que estén tiernos y transparentes, sin que se doren.
  3. Añade las verduras restantes: Agrega la chirivía y la patata a la olla. Remueve bien y cocina todo junto durante unos 5-10 minutos para que se mezclen los sabores y las verduras se ablanden.
  4. Añade el líquido y cocina: Cubre las verduras con el caldo. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento durante unos 20-25 minutos, o hasta que las verduras estén muy tiernas.
  5. Para batir la crema: Retira la olla del fuego. Con una batidora de mano, bate todos los ingredientes hasta obtener una crema suave y sin grumos. Para una textura aún más sedosa, puedes pasarla por un colador fino.
  6. El toque final: Vuelva a calentar la crema a fuego lento. Si lo desea, añada la nata para montar en este punto y remueva. Caliente durante un par de minutos sin que hierva. Sazone con sal y pimienta, y añada una pizca de nuez moscada si la usa.

Mucha gente la compra casi automáticamente para añadirla a sus guisos, pero ¿alguna vez te has preguntado qué es realmente y qué más puedes hacer con ella? Hoy, le daremos a esta verdura versátil y deliciosa el reconocimiento que se merece.

La chirivía, también conocida como escorpión, es mucho más que un simple ingrediente para caldos. Es una hortaliza de raíz con un sabor único, ligeramente dulce y anisado, y un toque terroso que la convierte en una verdadera joya culinaria.

Si nunca le has dado un papel protagonista en tu cocina, ahora es el momento.

Acerca de la chirivía

Para empezar a explorar el mundo de las chirivías, no hay nada mejor que una receta que resalte todo su sabor de forma sencilla y elegante. Por eso, la receta estrella de hoy es una crema de chirivías.

Es un plato reconfortante, fácil de preparar y perfecto para una cena ligera o como entrante para sorprender a cualquiera.

Esta crema no solo es deliciosa, sino que también es una forma fantástica de aprovechar los beneficios de esta verdura. Además, su sabor dulce la hace irresistible.

Es una receta básica que abre un sinfín de posibilidades, muy similar en versatilidad a una receta clásica de sopa paraguaya, que además sorprende por su textura.

Cómo elegir, almacenar y preparar chirivías

Antes de entrar en la cocina, es fundamental conocer algunos trucos para sacarle el máximo partido a las chirivías. Con estos consejos, puedes estar seguro de que tus platos siempre quedarán perfectos.

  • Cómo elegirlas: Busque chirivías firmes, de tamaño pequeño a mediano. Las más grandes suelen tener un interior leñoso y una textura más fibrosa. La piel debe ser de un color crema uniforme, sin manchas ni magulladuras.
  • Cómo conservarlo: Se conserva muy bien en el frigorífico. Lo ideal es guardarlo en una bolsa de plástico perforada en el cajón de las verduras. Así se mantendrá fresco durante un par de semanas.
  • Qué hacer con la piel: Aunque la piel es comestible, es mejor pelarla para evitar un sabor demasiado terroso, sobre todo en platos cremosos. Pélala como si fuera una zanahoria, usando un pelador de verduras común.
  • El corazón leñoso: Si al cortarlo nota que el centro es más oscuro y duro, es mejor retirarlo. Simplemente corte la chirivía longitudinalmente en cuartos y retire el corazón con un cuchillo.

Chirivía: ¿A qué sabe? Su textura y usos en la cocina diaria.

Una de las preguntas más frecuentes es: ¿a qué sabe la chirivía? Su sabor es complejo, pero delicioso. Podría describirse como una mezcla entre zanahoria y apio, pero con notas más dulces, anisadas y un toque a nuez.

Al cocinarse, su dulzor se intensifica, de forma similar a lo que ocurre con la calabaza o el boniato.

  • Sabor: Dulce, anisado, ligeramente picante y terroso.
  • Aroma: Muy aromático, con reminiscencias de una mezcla de apio, perejil y anís.
  • Textura: Cruda es crujiente, similar a una zanahoria. Cocinada, se vuelve muy tierna y cremosa, ideal para purés y cremas.
  • Versatilidad: Se puede asar, hervir, freír, cocinar al vapor o, por supuesto, usar en sopas y guisos. Su capacidad de transformación es similar a la de las patatas en un buen gazpachuelo malagueño.

Recetas con chirivías: alternativas rápidas y prácticas

Si bien la crema es una opción fantástica, las posibilidades con las chirivías no terminan ahí. Aquí tienes otras ideas para que experimentes en la cocina:

  • Chirivías asadas: Córtalas en bastones, rocíalas con aceite de oliva, sal, pimienta y tus hierbas favoritas (el tomillo o el romero quedan genial). Hornéalas hasta que estén doradas y caramelizadas. Son una guarnición espectacular.
  • En guisos y estofados: Aporta un sabor dulce e intenso a cualquier guiso de carne o legumbres. Funciona de maravilla en platos cocinados a fuego lento.
  • Chips de chirivía: Cortadas en láminas muy finas y horneadas o fritas hasta que queden crujientes. Un tentempié saludable y adictivo.
  • Puré de chirivía: cocido y triturado, es una deliciosa alternativa al puré de patatas clásico. Se puede mezclar con patatas o preparar solo para un sabor más intenso, similar a cuando se le da consistencia a una sopa de castañas.

Ahora, pasemos a la receta de una crema de chirivía que te hará ver esta verdura con otros ojos. Es una preparación sencilla que no requiere ingredientes difíciles de encontrar, y el resultado es digno de un restaurante.

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Receta de crema de chirivía

  • Presentación: Sirva la crema caliente, decorada con un chorrito de aceite de oliva, algunos picatostes o algunas semillas tostadas.

Preguntas frecuentes sobre las chirivías

  • ¿A qué sabe la chirivía? La chirivía tiene un sabor dulce muy característico, con un toque anisado y un matiz terroso. Es similar a una mezcla entre zanahoria y perejil, pero al cocinarla, su dulzor se intensifica, adquiriendo un sabor que recuerda a la calabaza asada.
  • ¿Cómo se consume la chirivía? Se puede comer de muchas maneras: asada, hervida en purés y cremas, frita en forma de chips o picada para enriquecer guisos y caldos. Si bien se puede comer cruda en ensaladas (rallada muy finamente), su sabor y textura mejoran considerablemente al cocinarla.
  • ¿Qué es la chirivía y para qué se utiliza? La chirivía es una hortaliza de raíz, similar a la zanahoria blanca. En la cocina, sirve como base aromática para caldos y guisos, pero también como ingrediente principal en cremas, purés o como guarnición asada. Su sabor dulce, con un toque anisado, la hace muy versátil.
  • ¿Cómo se puede sustituir la chirivía en una receta? Si no encuentras chirivía, puedes usar una combinación de zanahoria y nabo para lograr un sabor y una textura similares. Un poco de apio o raíz de perejil también puede ayudar a imitar su aroma.

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