Receta de galletas de gota
Esta sencilla receta de bizcochos de masa hojaldrada te permitirá preparar unos bizcochos mantecosos y crujientes con muy poco esfuerzo. Solo tienes que mezclar la masa, colocarla en la bandeja y hornear. ¡No necesitas amasar ni cortar!
La mayoría de las galletas clásicas americanas se extienden, se cortan y se hornean para que queden altas y esponjosas, con los lados rectos y la parte superior más plana. Son deliciosas, pero suelen requerir un poco más de tiempo y precisión para que queden perfectas.
Las galletas de masa blanda son la versión más fácil. La masa tiene más líquido, por lo que es demasiado blanda para estirarla o cortarla. Simplemente se coloca con una cuchara sobre la bandeja para hornear y se hornea.
El nombre lo dice todo. ¡Solo hay que mezclar, echar los ingredientes y hornear! Quizás no queden tan perfectas como unas galletas enrolladas, pero están riquísimas y se preparan con mucho menos esfuerzo. ¡Estoy deseando saber qué te parece esta receta!
Ingredientes para la receta de galletas Drop Biscuit
Consejos para la receta de galletas de gota
- No aplanes la masa: deja cada porción con su textura irregular. ¡Esas partes superiores desiguales quedan especialmente doradas, crujientes y deliciosas!
- Hornea justo después de enfriar: Es importante que esos trocitos de mantequilla se mantengan fríos antes de meterlos en el horno.
- Consejo para desmoldar fácilmente: Rocíe un poco de spray antiadherente sobre la taza medidora para que la masa caiga fácilmente sobre la sartén.
- Calentar antes de servir: Unos minutos en un horno tibio le devuelven esa textura recién horneada mucho mejor que el microondas.
Cambia las cosas
- Parmesano y tocino: Añada tocino cocido y picado (4-6 rebanadas) y queso parmesano finamente rallado (1/2 taza) a la receta base.
- Ajo y hierbas: Añade 1 cucharada de condimento italiano y 1 cucharadita de ajo en polvo a los ingredientes secos.
Almacenamiento
Estas galletas están mejor recién hechas, especialmente durante las primeras horas después de hornearlas. Una vez que se hayan enfriado por completo, guarda las sobras en un recipiente o bolsa hermética durante unos días.
Equipo
- Bandeja grande para hornear (38 x 53 cm) o sartén grande de hierro fundido (apta para horno).
Ingredientes
- Spray de cocina
- 8 cucharadas de mantequilla sin sal derretida, más 2 cucharadas para untar las galletas.
- 2 tazas de harina de trigo común (ver nota 1)
- 1 cucharada de levadura en polvo
- 1 cucharada de azúcar granulada (opcional)
- 1 cucharadita de sal
- 1 taza de suero de leche frío
- Sugerencias de presentación: véase la nota 2.
Instrucciones
- Coloca la rejilla en la posición central del horno y precaliéntalo a 232 °C (450 °F). Cubre una bandeja grande para hornear con papel pergamino o engrasa generosamente una sartén grande de hierro fundido (apta para horno). Derrite la mantequilla en el microondas y déjala enfriar de 3 a 4 minutos.
- Vierta el suero de leche frío, recién sacado de la nevera, en la mantequilla derretida. Remueva con una cuchara hasta que se formen pequeños grumos de mantequilla. Reserve.
- En un bol grande, mezcla la harina, el polvo para hornear, el azúcar y la sal. Haz un hueco en el centro y, con una espátula, incorpora toda la mezcla de mantequilla y suero de leche que hayas dejado en la cuchara y el bol a los ingredientes secos. Con una cuchara de madera, mezcla la masa solo hasta que los ingredientes se integren. No batas en exceso.
- Rocíe ligeramente una taza medidora de 66 g (1/4 de taza) con aceite en aerosol y vierta la masa en ella, colocándola sobre la bandeja para hornear preparada. Repita el proceso con el resto de la masa, dejando 4 cm (1 1/2 pulgadas) de espacio entre cada galleta. Refrigere durante 10 minutos.
- Hornea durante 12-15 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas por arriba y por abajo y suenen huecas al golpearlas suavemente. Retira del horno y úntalas inmediatamente con mantequilla derretida, si la usas. ¡Una pizca de sal también les da un toque delicioso!
- Deja reposar las galletas en la sartén durante 5 minutos para que el vapor termine de cocinar el centro, luego pásalas a una rejilla. Disfrútalas tibias con mantequilla blanda, mermelada o miel. ¡Están mejor recién hechas!
Notas de la receta
Nota 1: Si presionas la taza medidora dentro de la bolsa de harina, compactarás demasiada harina (y las galletas quedarán más densas y secas). Para medir la harina con precisión, vierte la harina en la taza medidora con una cuchara hasta que rebose. Luego, usa el dorso de un cuchillo de mesa para nivelar la superficie.
Nota 2: Sugerencias de presentación: mantequilla o mantequilla con miel, mermelada y miel.
Conservación: Disfrute de las galletas recién hechas para un sabor óptimo. Para congelarlas, envuélvalas individualmente en film transparente una vez frías, colóquelas en una bolsa apta para congelador y congélelas durante 2-3 meses. Descongélelas en el refrigerador durante la noche y caliéntelas en el horno.




