Arugula Pesto Pasta with Garlic Shrimp
La pasta con pesto de rúcula y gambas al ajillo es la receta perfecta para una noche entre semana, con un sabor que te transportará a unas vacaciones y que se prepara en menos de 20 minutos.
- 1/4 taza de piñones (tostados)
- 2 dientes de ajo
- 3 tazas de rúcula bien compactada (más un poco extra para decorar)
- 3/4 taza de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharaditas de jugo de limón fresco
- 2/3 de taza de queso pecorino romano rallado (y un poco más para decorar)
- Sal kosher y pimienta recién molida (al gusto)
- 1 libra de linguini
- ½ - ¾ lb de camarones medianos (pelados y desvenados)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- Sal kosher y pimienta negra recién molida
- En un procesador de alimentos, combine los piñones y el ajo y procese hasta que estén finamente picados. Agregue las 3 tazas de rúcula y procese hasta que esté picada gruesa. Con el procesador en marcha, agregue gradualmente el aceite de oliva en un chorro constante y procese hasta obtener una mezcla homogénea. Apague el aparato y agregue el jugo de limón y el queso, luego pulse hasta que se incorporen. Transfiera el pesto a un tazón y sazone con sal y pimienta al gusto.
- Cueza la pasta hasta que esté al dente. Escúrrala y resérvela.
- Mezcla los camarones con el aceite, el ajo en polvo, la sal y la pimienta. Sofríe durante unos 3 minutos por cada lado, hasta que estén rosados y bien cocidos.
- En un bol grande, mezcla el pesto con la pasta hasta que quede bien cubierta. Esparce hojas de rúcula por encima y espolvorea con queso rallado. Sirve inmediatamente.
Pasta con pesto de rúcula y gambas al ajillo: una visión general
- 🕒 Tiempo total: 20 minutos
- 👪 Raciones: 6 personas
- 🍝 Tipo de cocina: Italiana
- 🧂 Perfil de sabor: Un pesto de rúcula brillante y picante recubre los tiernos linguini con una riqueza cítrica y a nuez, todo coronado con camarones salteados sabrosos y ligeramente sazonados.
- 📖 Información nutricional: Contiene mariscos, lácteos, gluten y frutos secos (piñones). Se puede preparar sin lácteos sustituyendo el queso por levadura nutricional.
- 📦 Notas de almacenamiento: Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador durante 3 a 4 días, y agregue rúcula fresca solo al servir, en lugar de guardarla mezclada con la comida.
- ⭐ Por qué te encantará: Esta pasta está inspirada en un almuerzo de cumpleaños absolutamente inolvidable en un pequeño club de playa en Positano, Italia, y desde entonces la preparo una y otra vez. El pesto de rúcula se prepara en minutos en un procesador de alimentos y es mucho más interesante que el pesto de albahaca común. Los camarones salteados con ajo le dan un toque espectacular y la convierten en una cena digna de un restaurante. Es una de esas comidas lo suficientemente sencillas para una noche entre semana, pero lo suficientemente especiales como para servirlas a los invitados siempre.
Por qué me encanta esta receta
Quizás mi comida favorita en toda Italia fue hace unos años en un pequeño club de playa frente a la costa de Positano llamado Da Adolfo. Es literalmente una pequeña playa con unas cuantas tumbonas, un pequeño restaurante a la orilla del mar y una comida extraordinaria. Llamé con semanas de anticipación para reservar y luego conté los días. Fuimos a almorzar por mi cumpleaños y pedimos casi todo el menú. Melocotones al vino, mozzarella a la parrilla sobre hojas de limón, lubina a la parrilla, mejillones en salsa de tomate y esta pasta con pesto de rúcula.
Hasta aquel almuerzo, nunca había probado el pesto de rúcula y me dejó completamente fascinada. La pimienta, el limón, el pecorino salado, la riqueza de los piñones. Llegué a casa y lo recreé de inmediato, y desde entonces no he dejado de prepararlo. Si bien esta pasta con pesto de rúcula sabe igual de bien en mi cocina que en Da Adolfo, comerla allí no tiene el mismo encanto que estar sentada bajo un toldo en la Costa Amalfitana. Cuento los días para poder volver. Mientras tanto, esta pasta y mi guía "Cómo cocinar gambas perfectas siempre" son lo más parecido que tengo.
🌿 Rúcula (Base para pesto)
- Espinacas baby: suaves y mantecosas, las espinacas se integran a la perfección en un pesto suave, casi sin amargor, ideal si quieres que el ajo y el limón sean los sabores predominantes.
- Col rizada (sin tallos): la col rizada toscana en particular le da al pesto una base sustanciosa y ligeramente terrosa que se mantiene bien cuando se mezcla con pasta caliente.
- Albahaca fresca: el sustituto clásico. La albahaca aporta ese toque dulce y anisado, y convierte este pesto en una versión más tradicional al estilo genovés si la rúcula resulta demasiado picante para tus invitados.
- Berros: Los berros imitan casi a la perfección el toque picante de la rúcula y se integran igual de bien, lo que los convierte en el sustituto perfecto en una proporción de 1 a 1.
🧀 Pecorino Romano
- Parmigiano-Reggiano: Menos intenso y más salado que el pecorino, el Parmigiano le da al pesto un sabor más a nuez y un final más equilibrado. Use la misma cantidad, pero pruebe antes de añadir más sal.
- Grana Padano: una alternativa más económica al Parmigiano, con un sabor ligeramente más suave y cremoso. Combina a la perfección con el pesto sin enmascarar el sabor de la rúcula.
- Asiago añejo: El Asiago añejo tiene una textura ligeramente ácida y desmenuzable, similar al pecorino, y se ralla fácilmente en un procesador de alimentos. Aporta un toque sutilmente ácido que combina a la perfección con el jugo de limón.
- Levadura nutricional: para un acabado sin lácteos, la levadura nutricional aporta ese sabor umami tan característico que echarías de menos sin el queso. Empieza con 3 cucharadas y añade más al gusto.
🌰 Piñones
- Nueces: Las nueces son la alternativa más sencilla y aportan un sabor terroso ligeramente más intenso que combina muy bien con el amargor de la rúcula. Tuéstalas previamente para suavizar los taninos.
- Almendras blanqueadas: Las almendras aportan una textura más cremosa y densa al pesto. Su sabor neutro permite que la rúcula y el limón sean los protagonistas.
- Anacardos: Los anacardos crudos se integran a la perfección en una base de pesto increíblemente suave. Su sabor delicado y mantecoso atenúa el toque picante de la rúcula.
- Pistachos: Los pistachos sin cáscara y sin sal aportan un precioso color verde pálido y un sabor ligeramente dulce e intenso que recuerda mucho a la cocina siciliana, combinado con el limón y el aceite de oliva.
- Pepitas (semillas de calabaza): una opción sin frutos secos que le da al pesto cuerpo y un sutil toque a nuez. Tuéstalas primero en una sartén para extraer su sabor antes de añadirlas a la procesadora de alimentos.
🍤 Camarones
- Vieiras: séllalas bien en una sartén caliente durante 90 segundos por cada lado y obtendrás una costra caramelizada con un interior dulce y mantecoso que combina a la perfección con el pesto picante.
- Pechuga de pollo a la parrilla (en rodajas): El pollo a la parrilla cortado en rodajas finas funciona muy bien en esta receta, especialmente si lo sazonas con el mismo ajo en polvo, sal y pimienta que los camarones. Esto le da al plato un sabor sustancioso y familiar.
- Salmón (desmenuzado): el salmón sellado a la sartén y cortado en trozos grandes sobre la pasta ofrece una presentación espectacular, y la riqueza del pescado equilibra la acidez brillante del pesto de limón.
- Alubias blancas (cannellini): para una opción vegetariana rica en proteínas, las alubias cannellini calientes, incorporadas a la pasta con pesto, aportan cremosidad y consistencia sin competir con ninguno de los sabores del pesto.
🍝 Linguini (Pasta con forma)
- Espaguetis: la alternativa perfecta. Mismo tiempo de cocción, misma textura, y los fideos largos se impregnan uniformemente con el pesto, para que cada bocado esté bien aderezado.
- Bucatini: El bucatini es más grueso y hueco, lo que significa que atrapa y retiene el pesto dentro de cada hebra para un bocado con un sabor más intenso.
- Rigatoni: sus estrías y tubos anchos atrapan el pesto espeso y los trocitos de ajo que quedan en la sartén de las gambas, haciendo que cada bocado sea más interesante a nivel de textura.
- Pasta sin gluten (de arroz o maíz): Un linguini de arroz integral o de maíz funciona muy bien, ya que el pesto aporta un sabor intenso. Cocínalo al dente para que no se ablande demasiado al mezclarlo.
Cómo preparar pasta con pesto de rúcula
Paso 1: En un procesador de alimentos, combine los piñones y el ajo y procese hasta que estén finamente picados.
Paso 2: Añade las 3 tazas de rúcula y procesa hasta que esté picada gruesa. Con el procesador en marcha, añade gradualmente el aceite de oliva en un chorro constante y procesa hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 3: Apague la máquina y agregue el jugo de limón y el queso, luego pulse hasta que se incorporen.
Paso 4: Transfiera el pesto a un tazón y sazone con sal y pimienta al gusto.
Paso 5: Cocine la pasta hasta que esté al dente. Escurra y reserve.
Paso 6: Mezcle los camarones con el aceite, el ajo en polvo, la sal y la pimienta. Sofría durante unos 3 minutos por cada lado, hasta que estén rosados y bien cocidos.
Paso 7: En un bol grande, mezcla el pesto con la pasta hasta que esté bien cubierta.
Paso 8: Esparza hojas de rúcula por encima y rocíe la pasta con pesto de rúcula con queso extra. Sirva inmediatamente.
🍤🌿🍋 Consejos y trucos para preparar la mejor pasta con pesto de rúcula y gambas al ajillo
Esta es la pasta que me hizo enamorarme de Italia de nuevo, y te prometo que a ti te pasará lo mismo.
- Tuesta los piñones en una sartén seca a fuego medio hasta que estén dorados antes de añadirlos a la procesadora de alimentos. El tostado activa los aceites naturales de los piñones y realza su sabor a mantequilla y nuez. Los piñones sin tostar tienen un sabor insípido y ligeramente crudo en un pesto.
- Utilice rúcula bien compactada y asegúrese de que esté completamente seca antes de procesarla. El exceso de agua de la rúcula húmeda diluirá el pesto e impedirá que el aceite de oliva se emulsione correctamente, dando como resultado una salsa aguada y poco consistente.
- Vierta el aceite de oliva poco a poco mientras la procesadora de alimentos está en funcionamiento. Añadir el aceite gradualmente crea una emulsión adecuada, uniendo la grasa con las verduras y los frutos secos para obtener un pesto suave y cremoso en lugar de uno aceitoso y con los ingredientes separados.
- Añade el zumo de limón y el queso después del aceite con la procesadora apagada y pulsa brevemente. Procesar demasiado el queso puede hacer que se vuelva gomoso y que el pesto se vuelva pastoso. Pulsar al final mantiene la textura brillante y el queso distribuido uniformemente sin procesarlo en exceso.
- Reserva al menos media taza del agua de cocción de la pasta antes de escurrir los linguini. El agua, rica en almidón, actúa como aglutinante al mezclar el pesto con la pasta. Un chorrito de agua afloja el pesto y ayuda a que se adhiera uniformemente a cada hebra de pasta.
- Cocina los linguini al dente, sin que se pasen. Como vas a retirar la pasta caliente con pesto del fuego, el calor residual seguirá ablandándola ligeramente. Cocinar la pasta al dente evita que se ablande demasiado antes de servirla.
- Seca bien los camarones con papel absorbente antes de mezclarlos con aceite y condimentos. La humedad superficial hace que se cuezan al vapor en lugar de dorarse en la sartén, lo que resulta en camarones grises y gomosos en vez de la textura ligeramente dorada y crujiente que buscas.
- No llenes demasiado la sartén al cocinar los camarones. Si los llenas en exceso, la temperatura baja drásticamente y el vapor queda atrapado, impidiendo que se doren correctamente. Cocínalos en una sola capa, dejando espacio entre cada camarón para que se doren bien en unos 3 minutos por cada lado.
- Retira los camarones del fuego en cuanto se enrosquen formando una C suelta. Si se curvan formando una O apretada, significa que están demasiado cocidos. Las proteínas se contraen y expulsan la humedad rápidamente, por lo que el margen entre que estén perfectamente cocidos y gomosos es de tan solo unos 30 segundos.
- Mezcla el pesto con la pasta caliente inmediatamente después de retirarlo del fuego, en lugar de recalentarlo en una sartén. El calor destruye rápidamente el vibrante color verde y el sabor fresco y ligeramente picante del pesto de rúcula. El calor de la pasta recién escurrida es todo lo que necesitas para que todos los ingredientes se integren.
- Para conservar el pesto sobrante, cúbrelo con una fina capa de aceite de oliva vertida directamente sobre la superficie antes de cerrar el recipiente. La rúcula se oxida rápidamente y se pone marrón al contacto con el aire. El aceite de oliva actúa como barrera contra el oxígeno y mantiene el pesto de un verde brillante y un sabor fresco por más tiempo.
- Esparce la rúcula fresca extra justo antes de servir, no antes. La rúcula fresca se marchita rápidamente al contacto con la pasta caliente. Añadirla como guarnición en el último momento conserva su toque picante y aporta al plato un contraste de texturas que se pierde por completo si se deja reposar.
¿Qué es la pasta con pesto de rúcula y gambas al ajillo?
La pasta con pesto de rúcula y gambas al ajillo es un plato de inspiración italiana que se basa en un pesto vibrante y ligeramente picante, elaborado con rúcula fresca, piñones tostados, queso pecorino romano, zumo de limón y aceite de oliva virgen extra. Se mezcla con linguini y se corona con gambas al ajillo salteadas rápidamente. Esta receta se inspira en la cocina costera italiana de la Costa Amalfitana y se prepara en menos de 30 minutos. Es perfecta tanto para una cena entre semana como para una cena informal con amigos.
¿En qué se diferencia el pesto de rúcula del pesto de albahaca clásico?
El pesto de rúcula sustituye la albahaca por rúcula fresca envasada, lo que le confiere un toque picante y ligeramente amargo que el pesto de albahaca tradicional no tiene. Su sabor es más intenso y pronunciado, y combina especialmente bien con el queso pecorino romano salado y la acidez del zumo de limón fresco. La técnica es idéntica: procesador de alimentos, aceite de oliva añadido gradualmente, queso y limón incorporados al final.
¿Puedo sustituir los piñones en esta pasta con pesto de rúcula?
Las nueces son la mejor alternativa si no encuentras piñones. Tienen la cantidad justa de grasa y un ligero sabor a nuez para complementar el pesto sin opacar el sabor de la rúcula. Evita los frutos secos de sabor fuerte como los cacahuetes o los anacardos, ya que alterarían el sabor general.
¿Cómo puedo evitar que los camarones se cocinen demasiado?
Cocina los camarones en una sola capa a fuego medio-alto durante unos 3 minutos por cada lado, retirándolos del fuego en cuanto se pongan rosados y opacos. Los camarones se calientan rápidamente, así que dejarlos en la sartén incluso 60 segundos de más los vuelve gomosos. Los camarones medianos pelados, desvenados y a temperatura ambiente se cocinan más rápido y de manera más uniforme.
¿Cómo puedo conservar y recalentar la pasta con pesto de rúcula que me ha sobrado?
Las sobras se conservan en un recipiente hermético en el refrigerador de 3 a 4 días. Guarda la rúcula fresca restante por separado y agrégala al momento de servir, en lugar de dejar que se marchite con la pasta. Caliéntala a fuego lento en la estufa o en el microondas en intervalos cortos, agregando un chorrito de agua o aceite de oliva para suavizar el pesto si es necesario.
¿Puedo congelar el pesto de rúcula?
El pesto se congela bien hasta por 3 o 4 meses. Congélelo en porciones pequeñas; las cubiteras son ideales para esto, así podrá descongelar solo lo que necesite. Los camarones y la pasta cocida no se congelan bien, por lo que es mejor cocinarlos frescos justo antes de consumirlos.




