Pan de molde con masa madre, harina de trigo gallega y harina integral
Esta versión combina harina de trigo gallega, harina integral y semillas, dando como resultado un pan de miga tierna, sabrosa y muy aromática, ideal para el desayuno, tostadas, sándwiches o simplemente para disfrutar con un buen aceite de oliva.
Ingredientes
- 450 g de harina de CAAVEIRO o trigo del país, o harina panificable, o harina de fuerza
- 150 g de harina integral
- 10 g de sal
- 360 g de agua
- 1 cda de miel
- 30 g de aceite de oliva
- 20 g de semillas variadas
- 80 g de MASA MADRE muy activa
- 5 g de levadura fresca de panadería
- 12 g de levadura fresca de panadería (o 3 g de levadura seca de panadería)
- una nuez de mantequilla
Método
- Poner en el bol de la amasadora las harinas, el agua, las semillas, la MASA MADRE, la levadura, la miel y mezclar a velocidad baja durante 8 minutos o hasta que todo esté ligado. Dejar reposar 1/2 hora.
- Poner en marcha la amasadora y añadir la sal a velocidad media, amasar 5 minutos. Aumente la velocidad a alta y agregue el aceite, amasar otros 5 minutos o hasta que la masa absorba todo el aceite.
- Retirar la masa del bol de la amasadora, bolear, guardar en un recipiente aceitado, cubrir con una cofia o paño y dejar fermentar hasta que duplique su volumen. (depende de la temperatura de la cocina puede tardar 2 o 3 horas)
- Recuperar la masa, volcar en la mesa de trabajo, formar con la punta de los dedos un rectángulo de un largo similar al molde que vamos a usar y enrollar sobre sí mismo. Poner el rollo de masa en el molde aceitado y dejar fermentar 40 minutos más.
- Hornear en horno precalentado con calor abajo y arriba a 170º C unos 85 minutos aproximadamente. Lo ideal es usar un termómetro de sonda, pinchar en el centro de la sartén (cuando le falten 20 minutos aprox) y cuando llegue a los 100º C de temperatura, estará listo con seguridad.
- Finalizado el horneado, pasar un trozo de mantequilla fría por la superficie (a fin de que se ablande la corteza y resulte más cómodo rebanar) desmoldar sobre una rejilla, dejar enfriar y disfrutar.
El resultado es un pan equilibrado con una corteza fina, una miga suave y una textura perfecta para cortar. Es el tipo de pan que siempre querrás tener a mano en la cocina.
- 450 g de harina CAAVEIRO o trigo de campo, o harina de pan, o harina de fuerza (mi harina CAAVEIRO de O Muiño da Cuiña)
- 150 g de harina integral
- 10 g de sal
- 360 g de agua
- 1 cucharada de miel
- 30 g de aceite de oliva
- 20 g de semillas mixtas
SIN MASA MADRE
- 12 g de levadura fresca de panadería (o 3 g de levadura seca de panadería)
Para la terminación
- un trozo de mantequilla
- Coloca las harinas, el agua, las semillas, la masa madre, la levadura y la miel en el bol de una batidora de pie y mezcla a velocidad baja durante 8 minutos o hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Deja reposar durante 30 minutos.
- Enciende la batidora y añade la sal a velocidad media; amasa durante 5 minutos. Aumenta la velocidad al máximo y añade el aceite; amasa durante otros 5 minutos o hasta que la masa haya absorbido todo el aceite.
- Retira la masa del bol, dale forma de bola, colócala en un recipiente engrasado, cúbrela con un paño o trapo de cocina y déjala levar hasta que duplique su volumen. (Dependiendo de la temperatura de la cocina, esto puede tardar entre 2 y 3 horas).
- Toma la masa, extiéndela sobre la superficie de trabajo, dale forma rectangular con las yemas de los dedos, aproximadamente del mismo largo que el molde que vas a usar, y enróllala. Coloca el rollo de masa en el molde engrasado y déjalo levar durante otros 40 minutos.
- Hornee en un horno precalentado a 170 °C (340 °F) durante aproximadamente 85 minutos. Lo ideal es usar un termómetro de sonda; insértelo en el centro del pan (unos 20 minutos antes de hornear). Cuando alcance los 100 °C (212 °F), estará listo.
- Una vez horneada, unta un trozo de mantequilla fría sobre la superficie (para ablandar la corteza y facilitar el corte), desmolda sobre una rejilla, deja enfriar y disfruta.
Frabicones
- Sí, corta el pan en rebanadas, coloca un trozo de papel de horno entre ellas para evitar que se peguen y guárdalo en una bolsa apta para el congelador.
- Puedes sacar las rebanadas que necesites cada vez y ponerlas directamente en la tostadora o simplemente esperar unos minutos a que se descongelen solas.
- Si tienes un termómetro de sonda, úsalo. Cuando el interior del pan alcance los 100 °C, podrás estar seguro de que está perfectamente cocido y evitar sorpresas al cortarlo.
¡Y ahora, anímate a prepararlo! Verás que con ingredientes sencillos y un poco de paciencia, conseguirás un pan extraordinario, de esos que convierten cualquier desayuno o merienda en un pequeño placer cotidiano. ✨




