Sin azúcar ni harina: un pudín de coco húmedo que se mezcla en un bol y tiene un sabor increíble
El coco tiene una ventaja clave en las recetas caseras: aporta sabor y textura, y ayuda a conseguir una miga húmeda incluso sin harina. En este pudín, además, permite reducir la lista de ingredientes a lo esencial.
Esta receta se prepara en un bol con coco rallado, yogur, huevos y edulcorante apto para horno. No contiene harina de trigo ni azúcar añadido, y el resultado es un pudín más húmedo y denso que el tradicional.
Es una buena opción para quienes prefieren recetas sencillas, pero hay que prestar especial atención a la proporción de coco y yogur: demasiado líquido puede impedir que el centro se cocine correctamente.
Ingredientes para pudín de coco sin harina
- 120 gramos de coco rallado sin azúcar.
- 250 gramos de yogur natural espeso sin azúcar.
- 3 huevos.
- Edulcorante apto para horno, equivalente a unos 60 gramos de azúcar, según las instrucciones del producto.
Un molde para pan de tamaño mediano es suficiente para esta cantidad. Forrarlo con papel de horno facilita mucho el desmoldado, ya que el bizcocho se mantiene húmedo incluso después de hornearlo.
Cómo prepararlo en un solo tazón
- Precaliente el horno a 180°C.
- Batí ligeramente los huevos con el edulcorante hasta que se integraron.
- Añade el yogur y mezcla hasta que no queden grumos.
- Agrega el coco rallado y mezcla con una espátula. Deja reposar la mezcla durante 5 minutos para que el coco absorba parte de la humedad.
- Vierta la mezcla en el molde y alise la superficie.
- Hornear durante 35-45 minutos, hasta que la parte superior esté dorada y el centro firme.
- Espera a que se enfríe antes de desmoldar y cortar.
¿Por qué es más húmedo que un pudín clásico?
Al no contener harina, su estructura se basa principalmente en el huevo y el coco. Esto da como resultado una textura diferente a la de un pudín tradicional: es tierna, ligeramente más compacta y el coco está claramente presente en cada porción.
El yogur aporta humedad, pero es mejor elegir uno espeso. Si es demasiado líquido, la mezcla puede quedar demasiado blanda y requerir más tiempo de horneado. También es importante esperar a que el pudín se enfríe por completo, ya que solo cuajará del todo después.
Si prefieres una versión más clásica pero igualmente sin azúcar, puedes probar el pudín de limón sin azúcar, que tiene una textura más ligera y un sabor cítrico.
Cómo endulzarlo sin exagerar
La cantidad de edulcorante depende en gran medida del producto utilizado. Algunos son varias veces más dulces que el azúcar, mientras que otros están formulados para sustituirlo en una proporción de uno a uno. Por lo tanto, lo más seguro es seguir la conversión indicada en el envase y elegir siempre una opción apta para cocinar.
Cómo conservarlo
Una vez enfriado, el pudín se puede guardar en un recipiente hermético en el refrigerador durante 2 o 3 días. Para servirlo, se puede sacar unos minutos antes para que se ablande ligeramente, o bien, comerlo frío si se prefiere una textura más firme.
También combina bien con acompañamientos sencillos como yogur natural o fruta fresca, aunque el coco por sí solo aporta mucho sabor. Esa sencillez es precisamente una de las ventajas de un plato que solo requiere un bol y unos pocos pasos.




