
Champiñones encurtidos con miel para el invierno
Retire cualquier resto de vegetación de los hongos de miel recolectados y enjuáguelos al menos tres veces en un recipiente grande con agua a temperatura ambiente. Elimine cualquier residuo de la superficie y de entre los hongos. Enjuague hasta que el agua salga limpia.
Paso 1
Retire cualquier resto de vegetación de los hongos de miel recolectados y enjuáguelos al menos tres veces en un recipiente grande con agua a temperatura ambiente. Elimine cualquier residuo de la superficie y de entre los hongos. Enjuague hasta que el agua salga limpia.
Paso 2
Coloca los champiñones lavados en una cacerola. Corta los champiñones grandes en trozos. Es mejor quitar los tallos que sean demasiado largos. Cubre los champiñones con agua fría y coloca la cacerola en la estufa.
Paso 3
Hierve el agua y cocina los champiñones a fuego medio durante 5 minutos, retirando constantemente la espuma que se forme con una espumadera. Aún quedarán algunos restos en la espuma.
Paso 4
Escurre los champiñones en un colador y enjuágalos con agua corriente. Hierve un litro de agua limpia, mézclala con sal, granos de pimienta y hojas de laurel en una cacerola y hierve hasta que la sal se disuelva.
Paso 5
Coloca los champiñones lavados en la salmuera, llévala a ebullición y luego cocina a fuego medio durante media hora. Mientras tanto, prepara los frascos con tapas de nailon. No es necesario esterilizarlos: simplemente lávalos con bicarbonato de sodio y escaldalos con agua hirviendo.
Paso 6
Con una espumadera, coloque los champiñones cocidos en salmuera en los frascos, llenándolos hasta el borde. Luego, con un cucharón, vierta tanta salmuera de la cacerola como quepa en los frascos. Selle los frascos con tapas de nailon esterilizadas al vapor y guárdelos en un lugar fresco, como una bodega o el refrigerador.
Me encanta recolectar setas. Y desde esa perspectiva, las setas de miel son una verdadera decepción. Bueno, porque encuentras dos tallos y ya está, puedes volver a casa con una cesta llena. Pero desde cualquier otra perspectiva, las setas de miel son un verdadero regalo. Requieren muy poco esfuerzo y puedes preparar al menos cien platos con ellas. Por ejemplo, setas de miel en escabeche para el invierno. Las setas de miel en escabeche, con o sin vinagre, son deliciosas, crujientes y aromáticas; ¿cómo resistirse? Se sirven como aperitivo, se añaden a ensaladas, asados, salsas e incluso sopas. Encurtir setas de miel no podría ser más fácil, y el encurtido es uno de los métodos más sencillos y accesibles para conservar alimentos durante mucho tiempo. Incluso si eres un cocinero principiante y nunca antes has preparado setas para el invierno, solo tienes que usar nuestras recetas, consejos y pequeños trucos, y seguro que todo saldrá bien.
Las setas de miel son perfectas para cualquier ocasión: fáciles de recolectar, sencillas de preparar y deliciosas. Te explicaremos cómo cocinarlas, la cantidad y qué hacer con ellas. Las setas de miel en vinagre son el aperitivo perfecto para cualquier ocasión en invierno. Se pueden servir en el almuerzo y la cena, y aún más en una mesa festiva. Es muy sencillo: por ejemplo, prepara patatas cocidas con mantequilla y eneldo o una patata asada dorada para acompañarlas. Aliña las setas con aceite vegetal aromático y añade cebollas encurtidas cortadas en rodajas finas (preferiblemente blancas o rojas). ¡Para chuparse los dedos! Esta receta sirve para encurtir todo tipo de setas de miel: de pradera, de verano, de otoño e invierno.



