
Beef With White Wine Sauce
Este estofado de ternera con salsa de vino blanco es una versión más ligera del tradicional guiso de ternera, elaborado con tiernos trozos de carne cocinados a fuego lento en vino blanco con zanahorias, cebollas y hierbas frescas.
- 1 libra de carne de res magra y tierna (cortada en trozos de aproximadamente 1 pulgada).
- 2-3 cucharadas de harina ((suficiente para rebozar la carne))
- 2-3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 o 2 dientes de ajo picados
- 2 ramitas de romero
- 2 zanahorias medianas picadas
- 1 cebolla mediana picada
- ½ cucharadita de sal
- 1 cucharadita de orégano
- ¾ taza de agua
- ¼ taza de vino blanco
- En un plato pequeño, añade la harina y reboza la carne.
- En una sartén mediana, calienta el aceite de oliva y dora la carne. Añade la cebolla y cocina a fuego medio-bajo durante 2-3 minutos. Agrega las zanahorias, el ajo y el romero, espolvorea con orégano y sal, y añade agua. Cocina a fuego lento, tapado, durante unos 30-40 minutos. Destapa y añade el vino blanco. Sube el fuego y cocina hasta que espese. Sirve inmediatamente con pan italiano crujiente. ¡Buen provecho!
Perfecto para una cena ligera pero sustanciosa. En lugar del vino tinto seco que suelo usar en mi clásico estofado de ternera italiano con guisantes, esta ternera con salsa de vino blanco se prepara con vino blanco seco.
El resultado es un plato más ligero y delicado que conserva el sabor reconfortante de la comida casera, pero con un toque fresco perfecto para la primavera. El estofado de ternera al vino blanco está lleno de sabor gracias a su cocción lenta con zanahorias, cebollas, romero fresco y orégano de aroma intenso y terroso.
Si eres como mi marido, un trozo de pan italiano crujiente para mojar es el acompañamiento perfecto para la comida, ¡así podrás mojar la salsa!
Por qué me encanta esta receta
- Ingredientes sencillos y clásicos: como la mayoría de los platos italianos auténticos, no se necesitan ingredientes sofisticados de la despensa, solo productos básicos de uso diario como ajo, cebolla, zanahorias y hierbas aromáticas.
- Una comida acogedora y reconfortante: preparado sin pasta de tomate, este estofado de ternera al vino blanco tiene un sabor más delicado, pero aun así resulta una comida abundante y satisfactoria.
- Ideal para preparar con antelación: ¡Los sabores de esta carne con vino blanco están aún mejor al día siguiente, lo que hace que las sobras sean aún más deliciosas!
Notas sobre los ingredientes
- Carne de res magra y tierna: Para obtener la mejor textura y un sabor intenso, utilice carne para estofado, como la paleta o el solomillo, cortada en trozos pequeños. Si es necesario, retire el exceso de grasa.
- Harina: Cubre ligeramente la carne para dorarla y espesa la salsa de forma natural.
- Aceite de oliva: Se utiliza para sellar la carne y saltear las verduras.
- Ajo: Aporta al plato un aroma clásico italiano y un sabor delicioso.
- Romero: Aporta un sabor cálido y amaderado a hierbas que complementa la carne de res y el vino.
- Zanahorias: Aportan un dulzor sutil y ayudan a equilibrar el sabor de la carne de res con el vino blanco.
- Cebolla: Crea una base sabrosa y realza la riqueza de la salsa de vino blanco.
- Orégano: Ofrece un sabor terroso, ligeramente picante, típico de la cocina italiana.
- Agua: Constituye la base de la salsa. Si lo prefiere, puede añadir caldo de verduras para darle un sabor extra.
- Vino blanco seco: Realza el sabor del estofado y ayuda a ablandar la carne para un final ligero y sabroso. ¡Usa uno que te guste!
Cómo preparar carne de res con salsa de vino blanco (ver el video anterior)
Para empezar, enharina ligeramente la carne para que se dore y la salsa espese. A continuación, calienta aceite de oliva en una sartén o cacerola grande a fuego medio-alto y dora la carne.
Añade la cebolla y cocina. Incorpora las zanahorias, el ajo, el romero, el orégano, la sal y el agua.
Tape la olla y cocine a fuego lento hasta que la carne esté tierna. Al finalizar la cocción, destape la olla, vierta el vino blanco y suba el fuego.
Deja que se cocine hasta que la salsa espese, luego prueba y sazona con sal y pimienta negra al gusto. Sirve caliente con pan italiano crujiente.
Variaciones de la receta
- Añade patatas: Si te encanta el estofado de ternera con patatas, incorpora trozos de patatas para un guiso más sustancioso. Añádelas junto con las zanahorias para que tengan tiempo suficiente para cocinarse a fuego lento.
- Utilice champiñones para un sabor terroso: Añada champiñones en rodajas, como hago yo en mi estofado de ternera con champiñones, para obtener un sabor umami intenso que combina a la perfección con la salsa de vino blanco.
- Añade verduras: Incorpora espinacas frescas, col rizada o acelgas durante los últimos minutos de cocción para darle más color.
- Cambia las hierbas: prueba con romero o tomillo en lugar de orégano, o junto con él, para obtener un sabor aún más intenso.
- Opciones de cocción: En lugar de cocinarlo a fuego lento en la estufa, siga las instrucciones de mi estofado de ternera al horno, dore la carne y luego cocine a fuego lento el plato en el horno durante 2 horas.
Consejos para preparar el mejor estofado de ternera al vino blanco.
- Para obtener el bocado perfecto, utilice carne de res tierna cortada en trozos de 2,5 a 4 centímetros.
- ¡Elige un vino blanco seco que te guste y sirve el resto con la cena!
- Acompaña este guiso con una ensalada verde fresca, puré de patatas o pan rústico italiano para mojar en la salsa.
- Deja reposar el guiso unos minutos antes de servirlo para que los sabores se mezclen y la salsa espese.
Almacenamiento
- Conservación: Deja enfriar completamente la carne con salsa de vino blanco y luego transfiérela a un recipiente hermético. Guárdala en el refrigerador hasta por 4 días.
- Congelación: Una vez enfriado, colóquelo en un recipiente apto para congelador o en una bolsa con cierre hermético. Congélelo hasta por 3 meses. Si le ha añadido papas, tenga en cuenta que la textura puede variar.
- Para recalentar: Descongele en el refrigerador durante la noche y luego caliente a fuego lento en la estufa. Si es necesario, agregue un chorrito de agua o caldo para aligerar la salsa.



