
Easy Greek Cheese Pie
Capas doradas y crujientes de masa filo rellenas de queso feta tibio y fundido y queso cremoso: eso es la tiropita, la adorada tarta de queso griega que adorna todos los hogares, panaderías y mesas de desayuno griegos.
- 0,6 libras de queso feta griego (me gustan las marcas Vikos y Dodoni).
- 12 onzas de queso gruyere (rallado).
- 3.5 oz de queso Philadelphia (aproximadamente la mitad del paquete clásico).
- 1 taza de leche
- 4 huevos de tamaño mediano (Si tiene huevos grandes, utilice 3).
- 1 caja de láminas de masa filo orgánicas
- 1,5 barras de mantequilla (derretida)
- 1 cucharada de hojas frescas de tomillo
- 1 cucharada de semillas de sésamo
- Precaliente el horno a 180 °C (350 °F).
- Derrite la mantequilla en una cacerola pequeña a fuego medio.
- En un bol grande, mezcla los quesos, las hojas de tomillo, los huevos, la sal y la pimienta al gusto hasta que estén bien combinados.
- Unta dos láminas de masa filo con mantequilla derretida y colócalas con cuidado en la bandeja para hornear, una a una. Yo uso masa filo un poco más grande que la bandeja, para que los bordes sobresalgan; esto facilita el proceso al enrollarlas para formar un borde. Toma otras dos láminas y repite el proceso, cubriendo así los lados restantes de la bandeja. Asegúrate de que todos los bordes de la masa filo estén untados con mantequilla para evitar que se sequen mientras trabajas.
- Divide las láminas de masa filo restantes por la mitad. Reserva una mitad, cubierta con una toalla húmeda para evitar que se seque. Unta cada lámina de masa filo (de la primera mitad) con mantequilla, arrúgala suavemente y colócala en la sartén. Repite el proceso hasta terminar con todas las láminas de esa mitad.
- Extienda la mezcla de queso preparada uniformemente sobre la base de masa filo arrugada. Reserve dos láminas de masa filo para la parte superior y use la mitad restante del paquete para cubrir el relleno, untando cada lámina con mantequilla, arrugándola y colocando las capas como antes. (Opcional: Puede invertir el orden de las capas para obtener una textura más rústica).
- Coloca las dos últimas láminas de masa untadas con mantequilla sobre la parte superior. Dobla suavemente los bordes sobrantes hacia el fondo del molde, creando un borde de masa filo. Haz cortes superficiales en la superficie con un cuchillo afilado. Vierte la leche uniformemente sobre el pastel y espolvorea generosamente con semillas de sésamo.
- Deja reposar el pastel durante 10 minutos para que la leche se absorba por completo. Cubre el molde con papel de aluminio y hornea durante 10 minutos. Retira el papel de aluminio y continúa horneando durante 30 minutos, o hasta que el pastel esté bien cocido y la superficie tenga un bonito color dorado.
Mi versión es la más sencilla: sin masa casera, sin complicados doblados, solo unos pocos ingredientes simples y un método infalible para armar una tarta ligera, esponjosa e irresistiblemente sabrosa. Esta tiropita fácil se prepara con masa filo comprada, buen queso feta y un toque de leche para lograr una textura perfectamente inflada que se deshace en la boca.
Lo que dicen los cocineros: “Esta es la tercera vez que preparo esta increíble tarta de queso salada, y seguro que no será la última.
En mi casa es todo un éxito: está riquísimo. Me encanta el aroma del tomillo fresco mezclado con el queso cuando sale del horno. Es perfecto para el almuerzo o la cena con una ensalada, y se conserva muy bien en la nevera durante unos días.
Por qué te encantará el pastel de queso griego
El secreto de una buena tarta de queso griega (tiropita) reside en la calidad de los quesos.
- Mi base siempre es el queso feta, y tiene que ser griego. Siempre uso feta griego auténtico, hecho con leche de oveja. Evita las versiones bajas en grasa o pre-desmenuzadas, ya que suelen ser más secas y con menos sabor. El feta griego auténtico, hecho con leche de oveja, tiene el toque ácido perfecto y una textura desmenuzable. Algunos fetas griegos son más salados que otros, pero para la tiropita, elige uno suave y no demasiado salado. Si estás en Estados Unidos, te recomiendo el feta Mt. Vikos o Dodoni; ambos son griegos, suaves y fáciles de encontrar.
- Para equilibrar el sabor intenso del feta, le añado gruyère o su primo griego, la graviera (que compro siempre que voy a Astoria). La graviera es ligeramente dulce, un poco salada y se derrite de maravilla.
- Finalmente, una o dos cucharadas de queso crema le dan al relleno una textura untuosa y cremosa que lo une todo.
🧀 Consejo: Una mezcla de feta + graviera (o gruyère) + un toque de queso crema ofrece la combinación perfecta de sabor intenso, textura fundente y esponjosidad, la esencia de una tiropita inolvidable. Esta receta de tiropita es increíblemente fácil porque utiliza masa filo comprada y queso de buena calidad; no es necesario preparar la masa ni realizar pasos complicados.
- La magia reside en las capas: las láminas de masa filo untadas con mantequilla se arrugan suavemente y se añaden al molde, creando esos irresistibles trocitos hojaldrados. A continuación, se añade la mezcla de queso, que se extiende uniformemente antes de cubrir con más masa filo arrugada y untada con mantequilla.
- Finalmente, se vierte una taza de leche sobre el pastel antes de hornearlo.
¿Por qué la leche? Es un pequeño secreto griego; hace que la tarta de queso quede más esponjosa, o como decimos en Grecia, “αφράτη” (afrati), ligera, cremosa y maravillosamente inflada mientras se hornea.
- Queso feta griego: elige un bloque de buena calidad como MT Vikos o Dodoni, siempre envasado en salmuera. Evita el feta desmenuzado, ya que la salmuera conserva su cremosidad y sabor.
- Queso Gruyère: dulce, ligeramente salado y con un toque a nuez. Se derrite a la perfección y equilibra la acidez del queso feta.
- Queso crema: aporta una cremosidad deliciosa al relleno y suaviza los sabores más intensos del queso.
- Leche: el arma secreta que se añade justo antes de hornear; hace que la tiropita quede maravillosamente esponjosa.
- Los huevos ayudan a ligar el relleno y a crear esa textura rica y cremosa.
- Láminas de masa filo: su grosor puede variar. Un paquete de masa filo n.° 4 contiene entre 12 y 14 láminas, mientras que el n.° 10 (más grueso) incluye entre 6 y 8 láminas. Ambas funcionan de maravilla; la n.° 4 ofrece un resultado más ligero y hojaldrado.
- Mantequilla: siempre uso mantequilla con sal, a menos que la receta indique lo contrario. Le aporta riqueza y profundidad a cada hojaldre.
- Hierbas frescas: las hojas de tomillo, la salvia o el orégano combinan a la perfección con el relleno de queso.
- Semillas de sésamo: Espolvoréalas por encima para darle un toque de color y textura. Puedes usar semillas de sésamo rubio o negro, o prescindir de ellas si lo prefieres.
Las medidas detalladas y las instrucciones paso a paso se encuentran en la tarjeta de la receta, al final de la página.
Paso 1: Precalentar y preparar el relleno.
Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). En un bol grande, mezcla los quesos, las hojas de tomillo, los huevos, la sal y la pimienta al gusto hasta que estén bien combinados.
Paso 2: Crear la base de masa filo
- Unta dos láminas de masa filo con mantequilla derretida y colócalas con cuidado en la bandeja para hornear, una a una.
Utilizo masa filo deliberadamente más grande que la bandeja para que los bordes sobresalgan; esto ayuda más adelante al enrollarla para crear un borde.
- Toma otras dos láminas y repite el proceso, colocándolas para cubrir los lados restantes del molde. Asegúrate de untar con mantequilla todos los bordes de la masa filo para evitar que se sequen mientras trabajas.
- Divide las láminas de masa filo restantes por la mitad. Reserva una mitad, cubierta con una toalla húmeda para evitar que se seque.
- Unta cada lámina de masa filo (de la primera mitad) con mantequilla, arrúgala suavemente y colócala en la sartén. Repite el proceso hasta usar todas las láminas de esa mitad.
Paso 3: Añadir el relleno de queso
- Extienda la mezcla de queso preparada de manera uniforme sobre la base de masa filo arrugada.
- Reserva dos láminas de masa filo para la parte superior, luego usa la mitad restante del paquete para cubrir el relleno, untando cada lámina con mantequilla, arrugándola y colocándola en capas como antes.
(Opcional: Puedes invertir la dirección de las capas para obtener una textura más rústica).
- Coloca las dos últimas láminas untadas con mantequilla sobre la parte superior. Dobla con cuidado los bordes sobrantes hacia el interior del molde, creando un borde de masa filo.
- Haz cortes suaves en la parte superior con un cuchillo afilado.
Vierta la taza de leche uniformemente sobre el pastel y espolvoree generosamente con semillas de sésamo.
Paso 4 — Hornear
- Deja reposar el pastel durante 10 minutos para que la leche se absorba por completo.
- Cubre la bandeja con papel de aluminio y hornea durante 10 minutos.
- Retire el papel de aluminio y continúe horneando durante 30 minutos, o hasta que el pastel esté bien cocido y la parte superior tenga un bonito color dorado.
Déjalo reposar un rato, luego córtalo en rodajas y ¡a disfrutar!
- Los huevos que uso para esta tarta son de tamaño normal. Si tienes huevos grandes o extragrandes, usa 3 en lugar de 4 en la mezcla. Si la mezcla está demasiado líquida, añade un poco más de queso feta.
- Si no dispone de hierbas frescas como el tomillo, utilice versiones secas. El orégano seco, el tomillo e incluso las hierbas provenzales combinan muy bien con esta tarta de queso.
- No añadas sal a la mezcla de quesos. El queso feta y el gruyère ya son salados, incluso en sus versiones suaves. Si tienes dudas, prueba la mezcla y añade sal con moderación.
- Algunos cocineros omiten la leche y vierten una taza de agua con gas sobre el pastel antes de hornearlo. El resultado es una masa filo crujiente y una textura esponjosa.
- Mini tiropitakia: Prepara pequeños triángulos o rollitos para servir como aperitivo.
- Toque herbal: Añada eneldo, menta u orégano al relleno.
- Picante: Una pizca de hojuelas de chile le da un toque picante.
- Alternativas de queso: prueba con kefalotyri, gouda o mozzarella.
- Versión con aceite de oliva: Utilice aceite de oliva en lugar de mantequilla para un toque más ligero.
Los griegos comen un trozo de tarta de queso como tentempié, almuerzo rápido, aperitivo o parte de un plato principal. Sirva la tiropita tibia o a temperatura ambiente con:
- Una ensalada griega fresca, verduras asadas o incluso una fasolada, una sustanciosa sopa de alubias blancas, constituyen una comida deliciosa.
- Plato típico de taberna con calabacín y berenjena fritos, patatas fritas crujientes, verduras griegas (horta), keftedes (albóndigas) y buñuelos de garbanzos o berenjena.
¿Cuáles son las mejores láminas de masa filo? Hay muchos tipos de masa filo disponibles en los supermercados.
Me gusta usar el tamaño más grande, de aproximadamente 14″ x 18″. Algunas de mis marcas favoritas son Fantis y Fillo Factory.
En los supermercados griegos encontrarás láminas de masa filo de diferentes grosores. Las más gruesas son ideales para un resultado más rústico. Cualquier tipo de masa filo sirve para preparar una tiropita.
Aquí les doy instrucciones para cualquier grosor. Lo más importante es comprobar la frescura de la masa filo.
Lee el paquete y fíjate en la fecha de elaboración y la fecha de caducidad. Después de un par de veces llegar a casa con una caja de masa filo vieja y seca que se rompía fácilmente, aprendí la lección.
¿Puedo usar queso de larga duración para una tarta de queso? Por favor, evite usar "queso" de larga duración. Cualquier producto que se pueda almacenar a temperatura ambiente durante meses en un recipiente de plástico contiene una cantidad preocupante de aditivos y, lo que es más importante, no es queso de verdad.
¿Puedo congelar una tarta de queso griega? Sí, puedes.
Guárdalo en un recipiente apto para congelar y congélalo hasta por dos meses. Deja que el pastel de queso alcance la temperatura ambiente y luego caliéntalo en un horno a 180 °C / 350 °F durante unos 15 minutos. ¿Puedo usar hojaldre en lugar de masa filo?
¡Claro que puedes! Olvídate del método de arrugar la masa y usa láminas de hojaldre para la parte superior e inferior.
La tarta de queso será más exquisita y mantecosa, pero menos tradicional. Hornear hasta que esté dorada.
Equipo
- Bandeja para hornear de 28 x 20 cm
Notas
- Mantén la masa filo cubierta con una toalla húmeda para que no se seque.
- No mezcle demasiado el relleno de queso; una mezcla suave lo mantendrá esponjoso.
- Para un sabor auténtico, utilice queso feta griego genuino.
- Vierta la leche de manera uniforme para obtener una textura cremosa y esponjosa.
- Déjelo reposar antes de cortarlo para obtener capas limpias y definidas.
- Conservación: Refrigere las sobras en un recipiente hermético hasta por 3 días.
- Para recalentar: Hornee a 160 °C (325 °F) durante 10 minutos para que la masa filo vuelva a estar crujiente. Evite usar el microondas.
- Congelar: Envolver bien con papel de aluminio y film transparente. Descongelar durante la noche en el frigorífico y recalentar en el horno.


