Banana bread ligero, el bizcocho de plátano que no empalaga
Muchas versiones de este clásico de la repostería estadounidense salen demasiado dulces y densas. Esta apuesta por una miga ligera, más cerca del bizcocho que del pan.
- 4 plátanos maduros (400 g pelados)
- 330 g de harina de trigo
- 150 g de azúcar moreno
- 2 huevos y 1 yema
- 80 g de yogur griego
- 80 g de mantequilla derretida
- 80 ml de aceite de girasol
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 cucharadita de bicarbonato
- ½ cucharadita de sal fina
- 1 cucharadita rasa de canela en polvo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Calentar el horno a 180 grados. Arrugar una hoja de papel vegetal, estirarla y forrar con ella un molde rectangular, dejando que sobresalga por los bordes para desmoldar con facilidad.
- En un bol, mezclar los ingredientes secos: la harina, la levadura química, el bicarbonato, la canela y la sal.
- En otro bol, machacar los plátanos con un tenedor hasta obtener una textura homogénea. Añadir el azúcar moreno, los huevos y la yema, la mantequilla derretida, el aceite, el yogur griego y la esencia de vainilla, y mezclar bien.
- Incorporar poco a poco los ingredientes secos a los húmedos, con una espátula y movimientos envolventes. Evitar batir en exceso.
- Verter la mezcla en el molde y alisar la superficie. Hornear durante 1 hora aproximadamente. Pinchar con un palillo antes de sacarlo: si no sale limpio, hornear de 5 a 10 minutos más.
- Dejar reposar unos 10 minutos, desmoldar y dejar enfriar por completo sobre una rejilla antes de cortarlo.
Making something halfway between bread and cake with a fruit as sweet and creamy as ripe bananas is an idea that became popular in the United States in the 1930s. It's a way to use up fruit that's starting to darken, and its natural sugar makes the result juicy, aromatic, and undeniably delicious.
The problem is that many recipes are too sweet and dense, and what comes out of the oven is a heavy, cloying block that doesn't quite convince the European palate.
This version leans towards the fluffier side of the classic. Preparation is simple: the bananas should be ripe, and those from the Canary Islands work especially well, but they don't need to be overripe. It also allows for the addition of nuts and other spices besides cinnamon.




