Tortelloni fríos de bresaola con ricotta y rúcula: elegantes, ligeros y listos en 10 minutos
Estos tortelloni fríos, elaborados con bresaola o, si lo prefiere, con finas lonchas de carne curada, son un entrante rápido, ligero y sabroso, perfecto para una ocasión especial o una cena sencilla.
Ingredientes · Raciones 4
- 250 g de ricotta (o requesón)
- 120 g de bresaola (en sartenes finas o cecina)
- 15 g de queso parmesano rallado
- 20 g de rúcula
- 1 limón
- Sal (al gusto)
- Pimienta negra (al gusto)
- Virutas de parmesano (opcional)
- aceite de oliva virgen extra
Método · 10 min
- Coloca la ricotta en un bol grande y remueve con un tenedor hasta obtener una textura suave y cremosa.
- Añade el queso parmesano rallado, un poco de zumo de limón (con moderación), una pizca de sal, una vuelta de molinillo de pimienta y un poco de ralladura de limón. Mezcla bien para integrar todos los ingredientes.
- Lava la rúcula, sécala bien y pícala finamente. Añádela a la mezcla de ricotta y vuelve a mezclar.
- Coloca una rebanada de bresaola sobre una tabla y pon una cucharadita del relleno en el centro.
- Dobla la rebanada dándole forma de media luna, presionando ligeramente los bordes para sellar el relleno.
- Dobla los dos extremos hacia el centro y presiónalos suavemente para darles forma de tortelloni. Repite el proceso con todas las rebanadas.
- Coloca los tortelloni en un plato, decóralos con hojas frescas de rúcula, ralladura de limón, virutas de parmesano y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. ¡Y listo!




