¿Qué variedad de manzanas debo usar para cocinar?
En compota de manzana
En este clásico otoñal, optamos por una variedad de manzana dulce y fácil de cocinar. La McIntosh es una excelente elección. Su delicada piel se deshace rápidamente durante la cocción y le da a la compota un precioso tono rosado.
Pastel y crumble
Al probar un trozo de tarta o crumble de manzana, buscas una textura firme que se deshaga en la boca. Por eso, la combinación de manzanas Cortland y McIntosh funciona tan bien. La primera aporta estructura al postre, mientras que la segunda, con su abundante jugo dulce, permite que las manzanas se integren.
En una ensalada
Ya sea en una ensalada verde o en una ensalada de frutas, nos gusta añadir una variedad de manzana crujiente. Gala, Honeycrisp o Empire son buenas opciones. Ofrecen un buen equilibrio entre dulce y ácido. Además, no se oxidan fácilmente, lo que ayuda a que la ensalada se mantenga fresca por más tiempo.
En platos salados
Para platos salados, conviene usar una manzana que conserve su acidez, como la Gala o la Cortland. Su sabor fresco equilibra los sabores intensos y salados de alimentos como el queso o la carne de cerdo. Además, ambas conservan bien su forma al cocinarse, aportando textura y frescura a las recetas.




