Para el desayuno de hoy voy a preparar un pastel de ciruelas y arándanos muy suave y sin lácteos
Un postre suave, aromático y fácil de preparar: este pastel de ciruelas y arándanos frescos, sin lácteos, es la opción perfecta para un desayuno nutritivo e irresistible.
Si buscas un postre sencillo que conquiste a todos al primer bocado, el pastel de ciruelas y arándanos frescos siempre es un acierto seguro. Gracias a su textura increíblemente suave y su delicado sabor a fruta, este postre es ideal tanto para el desayuno como para una merienda ligera. La clave de esta receta reside en la ausencia de leche, un detalle que lo hace más ligero sin sacrificar la suavidad que todos anhelamos en una rebanada de pastel de ciruelas casero.
Los arándanos frescos le dan al pastel un toque ligeramente ácido que combina a la perfección con la dulzura de la masa. Además, preparar un pastel de ciruelas suave y sin lácteos da como resultado un pastel húmedo y aromático, ideal para quienes desean evitar los lácteos sin renunciar al placer de un postre casero. Cada rebanada es suave, rica en fruta e ideal para acompañar con té, café o jugo recién exprimido y empezar el día con buen pie.
Ingredientes para un pastel de ciruelas y arándanos frescos
- 250 g de harina 00
- 2 huevos
- 120 g de azúcar
- 80 ml de aceite de semillas
- 120 ml de agua
- 150 g de arándanos frescos
- 1 sobre de levadura en polvo
- ralladura de limón
- una pizca de sal
- Azúcar glas al gusto
Procedimiento de la receta paso a paso
- Para empezar, rompe los huevos en un bol grande y mézclalos con el azúcar hasta obtener una mezcla ligera y espumosa.
- Agregue lentamente el aceite de semillas sin dejar de batir con la batidora.
- Añade también el agua a temperatura ambiente e incorpórala perfectamente a la masa.
- Añade la ralladura de limón y una pizca de sal para darle más sabor al postre.
- Tamice la harina junto con el polvo de hornear y agréguelos poco a poco a la mezcla líquida.
- Mezcla suavemente hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos.
- Lava bien los arándanos frescos y sécalos completamente con papel de cocina.
- Incorpora los arándanos a la mezcla con una espátula, realizando movimientos suaves para no romperlos.
- Vierta la mezcla en un molde para bizcocho previamente engrasado o forrado con papel de horno.
- Hornear en un horno estático precalentado a 180 grados durante unos 40-45 minutos, comprobando si está listo insertando un palillo.
- Una vez listo, deja que el pastel de ciruelas se enfríe por completo antes de desmoldarlo.
- Para que quede aún más apetitoso, espolvoréalo con azúcar glas.
El resultado final es un bizcocho de arándanos y ciruelas fresco y súper suave, con un aroma intenso y una textura esponjosa que se mantiene delicioso incluso al día siguiente. Perfecto para toda la familia, este postre sin lácteos triunfa gracias a su sencillez y a la auténtica calidad de sus ingredientes. Ideal para disfrutar a primera hora de la mañana o durante la merienda, es una receta fácil de preparar y, sin embargo, increíblemente deliciosa en cada bocado.




