Flambeado y flambé. Diferencias y qué son. Técnicas de cocina
¡Esos dichosos términos culinarios! Hay algunos que ni siquiera sabes cómo se escriben en tu idioma, y luego te los encuentras en una receta y estás completamente perdido. Como a todos nos ha pasado, hoy vamos a hablar de dos términos que generan mucha controversia: llama y flambé.
Flamear
Según la RAE (Real Academia Española), "flamear" significa "rociar la comida con alcohol y prenderle fuego" o "pasar las aves desplumadas o la piel de un animal por una llama para eliminar los restos de plumas o pelo".
Oso de fuego
Flambear significa "rociar un alimento con licor", que proviene del francés flamber, cuya traducción sería quemar o pasar por el fuego.
Como se puede observar, ambos conceptos son similares y se utilizan prácticamente para los mismos fines, con la diferencia de que el flameado también es válido para una limpieza más profunda de pieles y aves, aunque debe hacerse con cuidado, ya que todo puede quemarse.
Origen e historia de esta técnica culinaria
El origen de esta técnica culinaria se remonta a Montecarlo en 1895. Allí, un camarero llamado Henri Carpentier prendió fuego accidentalmente a una sartén donde se preparaban crepes, dando como resultado un plato espectacular. Curiosamente, esos crepes estaban destinados a Eduardo VII, el futuro rey del Reino Unido.
Esta técnica culinaria se popularizó hace unos años en los restaurantes más exclusivos del mundo, donde los camareros flambeaban la comida de los clientes justo delante de ellos, con resultados espectaculares. Lamentablemente, esta práctica ha caído en desuso, probablemente debido a los riesgos que supone encender fuego delante de un cliente.
¿En qué recetas se pueden utilizar?
Estas técnicas culinarias se pueden aplicar tanto a platos dulces como salados. Algunos platos requieren flambear durante la cocción, como el paté o el solomillo con salsa de whisky, mientras que otros lo requieren al final, como las crêpes Suzette, los plátanos flambeados o el pudín navideño.
6 trucos y consejos para flambear mejor
- Lo mejor es calentar ligeramente el licor o alcohol antes de añadirlo para que se queme con mayor facilidad. Las bebidas espirituosas más utilizadas para flambear son el ron, el brandy o el coñac, el Cointreau o el licor de naranja Grand Marnier, y el whisky.
- No vierta el líquido directamente de la botella al plato. En su lugar, coloque la cantidad necesaria en un recipiente aparte, caliéntela y luego agréguela. Retire la cacerola del fuego antes de añadir la bebida alcohólica.
- Los alimentos que se van a flambear deben estar calientes, para no enfriar la bebida alcohólica y evitar que no se encienda.
- Para encender el fuego recomiendo un soplete, pero también se puede usar una cerilla larga.
- Debemos usar una cacerola con paredes altas y mango largo para evitar quemaduras. Debe tener tapa por si necesitamos sofocar el fuego. Recuerda que nunca debes añadir agua para apagar un incendio; la ausencia de oxígeno (es decir, tapar la cacerola) es la mejor opción.
- Mueva la sartén o cacerola de un lado a otro hasta que las llamas se extingan por sí solas. El flambear cesará cuando el alcohol se evapore. Y, muy importante, apague el extractor de humos mientras flambea.
Esperamos que ahora comprendas mejor la diferencia entre flambear y asar a la llama, que, como has visto, no es mucha. Anímate a flambear uno de tus platos y cuéntanos qué tal te ha quedado en los comentarios. ¡Seguro que te encantará!




