Crumble de cerezas sin hornear: ¡un delicioso postre frío listo en tan solo 15 minutos!
La llegada del buen tiempo trae consigo el deseo de preparar postres frescos y rápidos que no requieran encender el horno.
- Galletas digestivas de 250 g
- Mantequilla derretida 120 g
- Mascarpone 250 gr
- 200 ml de nata fresca para montar
- Azúcar glas 50 g
- Ciliegie 300 g
- Mermelada de cereza 2 cucharadas
- Coloca las galletas en una licuadora y licúa hasta que estén finamente molidas. Transfiere la mezcla a un tazón, agrega la mantequilla derretida y mezcla bien hasta que esté completamente integrada.
- Toma un molde desmontable de 20 cm forrado con papel de horno y vierte dos tercios de la mezcla para galletas. Presiona firmemente el fondo y los lados con el dorso de una cuchara y refrigera el molde durante 15 minutos para que se endurezca.
- Enjuague bien las cerezas frescas bajo el grifo y séquelas completamente. Córtelas por la mitad y retire los huesos, reservándolos para el relleno.
- En un bol grande, bate la nata fresca fría con el azúcar glas hasta que se formen picos firmes. Añade el mascarpone e incorpóralo suavemente con una espátula, realizando movimientos de abajo hacia arriba para evitar que la mezcla se baje.
- Saca la base de galleta del refrigerador y extiende una capa fina de mermelada en el fondo. Vierte la crema de mascarpone por encima y alísala con cuidado para crear una capa uniforme.
- Extiende las cerezas frescas sin hueso de manera uniforme sobre la capa de crema. Presiónalas suavemente para que se hundan un poco, integrándolas perfectamente en el relleno.
- Toma la mezcla de galletas reservada y extiéndela sobre toda la superficie, desmenuzándola ligeramente con las manos. Esto cubrirá completamente la crema, dándole a tu pastel su característico e irresistible aspecto rústico. Refrigera el pastel y déjalo reposar durante al menos 3 horas antes de servir. Pasado este tiempo, desmóldalo con cuidado y sírvelo frío.
Si buscas el postre perfecto para impresionar a todos con el mínimo esfuerzo, este crumble frío de cerezas es la brillante respuesta que estabas buscando.
Este postre combina la textura crujiente de una base de galleta con un corazón cremoso e irresistiblemente afrutado.
Si ya te ha encantado nuestro crumble de fresa o el delicioso crumble de Nutella y pistacho, esta versión veraniega te conquistará.
Su preparación solo lleva unos minutos y te permitirá aprovechar al máximo las cerezas frescas de temporada.
Para garantizar el éxito, puedes realzar la base del pastel extendiendo una fina capa de mermelada de cereza antes de verter la crema del relleno.
Si te encanta esta maravillosa fruta roja, te recomiendo que también pruebes nuestra tarta de queso con cerezas y chocolate o nuestra refinada tarta de cerezas suaves.
¿Buscas ideas originales para aprovechar la fruta que te sobra? Prueba la clásica salsa de cerezas para acompañar helados, o experimenta con la singular salsa agridulce de cerezas y cebolla roja para tus platos salados.
Ahora solo te queda ponerte manos a la obra: ¡lee la receta y descubre cómo preparar este postre veraniego rápido y delicioso!
Dosis e ingredientes
- Dificultad muy baja
- Bajo costo
- Nata fresca para montar 200 ml.
- Papel de hornear / Cuencos / Cuchillo y tabla de cortar / Cuchara / Batidora eléctrica / Batidora o procesador de alimentos / Deshuesador / Espátula de silicona / Molde desmontable de 20 cm.




