Muslos de pollo con salsa de vino blanco
Estos muslos de pollo en salsa de vino blanco llevan un ingrediente versátil y asequible para todos. La salsa de vino blanco de hoy es más suave que un adobo, pero igual de deliciosa.
Ingredientes · Raciones 4
- 1 kg de muslos de pollo deshuesados y sin piel
- Deber
- pimienta molida
- 8 o 10 cebollas pequeñas
- 2 zanahorias tiernas
- 2 hojas de laurel
- Unos granos de pimienta negra
- Tomillo al gusto
- 3 dientes de ajo
- 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 200 g de vino blanco de tu región
- 300 g de agua
Método · 1 h 5 min
- Sazona los muslos de pollo con sal y pimienta.
- Poner en una cacerola, crudos, las cebollas cortadas por la mitad, las zanahorias en rodajas, la hoja de laurel, unos granos de pimienta enteros, el tomillo y los dientes de ajo enteros.
- Vierta el aceite de oliva en la sartén y, cuando esté caliente, fría los muslos de pollo. Este paso es importante: una buena fritura es esencial para un buen guiso.
- Coloca los muslos de pollo fritos sobre la base que has preparado con las cebollas y los demás ingredientes, y vierte el aceite para freír por encima.
- Añade el vino blanco a la sartén donde freíste los muslos de pollo, remueve y viértelo en la cacerola.
- Añade también el agua; la cantidad es aproximada. No me gusta que el pollo flote: siempre cubro los ingredientes hasta la mitad —quizás un poco más— y como cocino el guiso a fuego lento con la tapa ligeramente entreabierta, queda perfecto.
- Cocina hasta que los muslos de pollo estén bien cocidos, aproximadamente 45 minutos. Pruébalo antes de terminar, por si necesitas ajustar la sazón.




