Cómo añadir correctamente un toque de color a tu pasta casera
Hacer pasta casera es un trabajo que requiere dedicación. Desde amasar la masa hasta dar forma a los fideos, es un proceso laborioso que ofrece un sinfín de posibilidades. Pero a veces, incluso con todo ese esfuerzo, el resultado final puede parecer un poco soso.
El secreto para lograr un efecto llamativo es incorporar puré de verduras a la masa mientras la amasas (no uses harina común; es la peor para la pasta fresca pegajosa). Esta técnica no solo crea colores vibrantes que van del verde pálido al rojo intenso, sino que también le añade sabor y nutrientes a tu pasta.
Puedes usar verduras como espinacas, remolacha o zanahorias para hacer tu puré de verduras, pero también funcionan pimientos, calabaza y repollo. Adam Berger, quien trabajó en restaurantes con estrellas Michelin en Piamonte y Toscana, y ahora prepara pasta fresca a diario en Montelupo Italian Market y Rallenti Pasta en Portland, comentó a Insider: "Me encantan las ortigas escaldadas, congeladas y trituradas para obtener un color verde vibrante".
¿Lo mejor de todo? No necesitas ser un experto en hacer pasta para dominar esta técnica. Con estos sencillos pasos, lograrás la textura y el color perfectos. Prepararás deliciosas recetas que inspirarán tu creatividad en la cocina en un abrir y cerrar de ojos.
Cómo añadir color a la pasta
Ya sea que quieras impresionar a tus invitados o simplemente darle un toque visual atractivo a tu plato, existen varias maneras de añadir colores vibrantes a tu pasta. Si bien agregar colorante alimentario o incluso jugo de frutas o verduras puede parecer la opción más práctica para lograr una pasta colorida, los verdaderos amantes de la cocina saben que agregar verduras frescas siempre es una opción más sabrosa.
Según Philips, la forma más eficaz y sencilla de dar color a la pasta es preparando un puré de verduras. Al licuar verduras como espinacas, remolacha o pimientos con huevos y sal, se obtiene un puré que no solo aporta color a la pasta, sino que también le da un sabor natural y terroso. Por supuesto, para preparar el puré, es necesario hervir o asar las verduras previamente para que estén tiernas y fáciles de cortar. Una vez lista la mezcla de verduras, amásala con la masa y corta la pasta en las formas deseadas.
Si no tienes verduras a mano, otra solución es recurrir a especias coloridas como la cúrcuma o hierbas sobrantes como el perejil para alterar el color final de la pasta: una pizca de cúrcuma con un pimiento rojo hervido dará como resultado una pasta de color naranja brillante, perfecta para las fiestas de otoño.
Las mejores verduras para usar en pasta de colores
La remolacha es uno de los ingredientes más populares para preparar pasta de un vibrante color magenta. Su sabor dulce y terroso combina a la perfección con una gran variedad de acompañamientos. Las espinacas y la col rizada son ideales para obtener un color verde apetitoso y nutritivo, repleto de antioxidantes y vitaminas. Las zanahorias y la calabaza también aportan un hermoso tono naranja con un sabor ligeramente dulce, lo que las convierte en una alternativa más original a las salsas a base de tomate.
Para un color más atrevido y un sabor único, prueba con col lombarda o arándanos. La col lombarda puede darle a tu pasta un hermoso color azul o morado, pero ten cuidado, el color puede desvanecerse durante la cocción. Los arándanos, por otro lado, pueden añadir un tono azul intenso con un sabor afrutado que combina a la perfección con salsas a base de queso y crema.
Al usar verduras para preparar pasta de colores, recuerda que la textura variará según el ingrediente. Por eso, lo mejor es cocinar las verduras antes de añadirlas a la pasta, ya que esto ayudará a extraer el máximo pigmento y a suavizar su consistencia. Con estas opciones, puedes crear un menú de pasta colorido, visualmente atractivo y nutritivo.




