Tomates con mantequilla dorada especiada
«Así de sencillo» es nuestra serie de recetas tan fáciles que puedes prepararlas con los ojos cerrados. Imagina listas de ingredientes mínimas, técnicas sencillas y resultados tan deliciosos que querrás compartirlos con tus familiares.
- 1,1 kg de tomates de variedades antiguas, cortados en rodajas gruesas.
- sal kosher
- ½ taza (1 barra) de mantequilla sin sal
- 3 cucharadas de especias enteras (como comino, cilantro, hinojo y/o semillas de mostaza)
- ½ cucharadita de hojuelas de pimiento rojo triturado
- Coloca 1,1 kg de tomates de variedad antigua, cortados en rodajas gruesas, en una fuente y sazona generosamente con sal kosher.
- Derrite ½ taza (1 barra) de mantequilla sin sal en una cacerola mediana a fuego medio. Agrega 3 cucharadas de especias enteras (como comino, cilantro, hinojo y/o semillas de mostaza) y ½ cucharadita de hojuelas de pimiento rojo triturado. Cocina, revolviendo con frecuencia, hasta que las especias desprendan un aroma intenso y la mantequilla adquiera un color ámbar oscuro, aproximadamente 4 minutos. Vierte inmediatamente sobre los tomates.
Cuando los tomates están en su punto óptimo, no necesitan mucho para brillar. Si bien un poco de sal basta para realzar su sabor, ¿por qué no ir un paso más allá con una mantequilla especiada? Aquí, rodajas gruesas de tomates de variedades antiguas se bañan en mantequilla dorada tibia, infusionada con las especias enteras que prefieras: comino, cilantro, hinojo, mostaza... lo que quieras. Todo chisporrotea en la mantequilla, impregnándola de una profundidad de sabor similar a la técnica del tadka indio. Las especias se mezclan con la mantequilla, cubriendo las rodajas de tomate como unas sabrosas chispas que crujen contra su tierna pulpa. Es una guarnición sencilla, ideal para acompañar carnes a la parrilla o cualquier otro plato principal de verano. Puedes comerlos solos o colocarlos sobre unas rebanadas de pan crujiente para un sándwich minimalista, pero totalmente delicioso.




