22 de septiembre de 2026
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Paz Padilla, crema para cuatro con 6 quesos: “Solo necesitas 3 frascos de espárragos y dos huevos duros por frasco”
Técnica
Por Jean-Luc Moreau, la mesa de Técnica · · España · 4 min ·

Paz Padilla, crema para cuatro con 6 quesos: “Solo necesitas 3 frascos de espárragos y dos huevos duros por frasco”

Paz Padilla compartió en su perfil de Instagram una receta de crema de espárragos blancos, elaborada con 3 latas de espárragos, 6 huevos y 6 cuñas de queso, para cuatro porciones. La receta utiliza una proporción sencilla: por cada lata, dos huevos duros y dos porciones de queso fundido.

“Es muy fácil de preparar, solo necesitas tres frascos de espárragos y dos huevos duros por frasco”, explica la presentadora gaditana. Lo resume en tres palabras: “súper fácil, rápido y delicioso”. En cuanto a la cocción, lo mínimo son 10 minutos para hervir los huevos, y nada más.

La receta llega en una semana muy ajetreada para ella. Su hija, Anna Ferrer Padilla, se casó con Mario Cristóbal el sábado 19 de septiembre en una ceremonia civil celebrada en El Palmar de Vejer (Cádiz), y fue Padilla quien la acompañó al altar. Esta no es la primera vez que comparte su colección de recetas: ya reveló cómo preparar las papas con lubina de su madre.

El queso cumple la misma función que la nata en otras cremas.

Las porciones de queso son queso procesado y contienen sales emulsionantes que mantienen la grasa distribuida uniformemente. Por eso se mezclan fácilmente en frío sin cuajarse ni formar grumos. En una crema que no contiene roux, patata ni nata, es el único ingrediente que le aporta cremosidad: dos porciones por tarro.

La yema del huevo duro contribuye en la misma dirección, aunque con una función diferente. Aporta consistencia en lugar de grasa: al triturarla, se deshace en partículas muy finas que espesan el plato. Seis huevos para cuatro personas equivalen a un huevo y medio por persona, una cantidad que convierte el plato más en una cena completa que en un aperitivo.

El líquido del frasco determina la textura y también la sal.

Aquí viene la parte complicada. El líquido de la conserva de espárragos contiene sal, y es el mismo que se usa para aligerar la mezcla. Cuanta más sal añadas, más líquida y salada quedará la crema. Por eso, lo mejor es añadir la sal al final, nunca antes de batir.

El método es siempre el mismo. Escurre bien los tres frascos, reserva el líquido en un vaso aparte y añádelo poco a poco. Diluir una crema espesa lleva un segundo; para recuperar una que se ha aguado, hay que añadir más queso y más huevo, y luego volver a hornearla por completo.

Paso a paso: 10 minutos de cocción y una sola batidora.

Coloca los 6 huevos en una cacerola cubierta con agua fría. Cuando hierva, déjalos reposar 10 minutos, el tiempo necesario para que la yema cuaje por completo, y luego pásalos a un recipiente con agua fría para detener la cocción. Este breve enfriamiento también facilita pelarlos.

Los huevos, pelados y picados, se colocan en la licuadora junto con los espárragos escurridos y los 6 trozos de queso. Se añade un poco del líquido reservado y se licúa hasta obtener una mezcla completamente homogénea. Se termina con pimienta negra recién molida y sal. Para una textura más cremosa, se añade otro trozo de queso y se vuelve a licuar.

La crema se sirve fría o a temperatura ambiente y mejora tras media hora en el frigorífico. Dado que contiene huevo cocido y lácteos, y no se vuelve a calentar, no debe conservarse más de dos días en el frigorífico, siempre en un recipiente hermético. Los trozos que queden enteros en el tarro pueden reservarse para decorar, rociados con aceite de oliva virgen extra.

Esa es la lógica detrás de las cremas caseras que resuelven una cena sin encender la estufa, como la crema fría de tomate y garbanzos: un frasco, una licuadora y cuatro porciones resueltas.

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