Pasta alla boscaiola, el bosque en tu plato (y la salchicha hace el resto)
La pasta alla boscaiola es uno de esos platos que te recuerdan al hogar, a los domingos, a esos días en que la cocina se llena de aromas y el tiempo parece ralentizarse.
El nombre lo dice todo: "boscaiola" evoca el bosque, las setas, la tierra y ese sabor rústico y envolvente que solo unos pocos ingredientes pueden crear. Las setas liberan agua y glutamato, aportando umami; la salchicha añade grasa y sabor; la crema, con su emulsión, une todos los ingredientes en una crema aterciopelada que envuelve la pasta.
El resultado es un primer plato rico, aromático y profundamente reconfortante, perfecto para otoño e invierno, pero ideal durante todo el año.
Pasta alla boscaiola: ¡esta receta será todo un éxito en la cena!
La pasta alla boscaiola combina bien con pastas cortas y estriadas como rigatoni, penne o fusilli, que retienen la salsa, pero también con tagliatelle o pappardelle para un plato más elegante. El vino ideal es un tinto de cuerpo medio, como un Sangiovese o un Chianti, cuya acidez equilibra la cremosidad de la nata. Para 4 personas.
- 400 g de pasta corta estriada
- 300 g de setas frescas (champiñones, boletus o una mezcla de ellas)
- 250 g de salchicha (preferiblemente de cerdo)
1 diente de ajo
- 200 ml de crema fresca para cocinar
media copa de vino blanco seco
Perejil fresco picado al gusto
- 50 g de Parmigiano Reggiano rallado
Aceite de oliva virgen extra al gusto
Sal y pimienta negra al gusto.
Preparación del risotto
El secreto del leñador reside en la paciencia al cocinar setas. Empieza por limpiarlas: nunca las enjuagues con agua, sino frótalas con un paño húmedo o un cepillo. Córtalas en rodajas medianas. En una sartén grande, calienta un chorrito de aceite con la cebolla finamente picada y el diente de ajo machacado. Cuando la cebolla esté transparente, añade la salchicha desmenuzada y sofríe a fuego medio hasta que esté dorada.
Vierta el vino blanco y deje que se evapore el alcohol. Añada los champiñones y, si los usa, los guisantes. Cocine a fuego alto durante 5-6 minutos, hasta que los champiñones hayan soltado su líquido y parte de este se haya evaporado. Reduzca el fuego, añada la nata y remueva. Salpimiente al gusto y cocine a fuego lento durante 5 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente. Apague el fuego y reserve.
Mientras tanto, cueza la pasta en abundante agua con sal hasta que esté al dente. Reserve un cucharón del agua de cocción. Vierta la pasta en la sartén con la salsa, añada un poco del agua reservada y sofría a fuego alto durante 1 minuto, hasta que la salsa espese. Añada el queso parmesano y el perejil picado, remueva de nuevo y sirva inmediatamente. El resultado es una pasta cremosa y sabrosa, con el aroma del bosque que emana de cada bocado. Porque la pasta alla boscaiola, como todo lo que se prepara con esmero, está hecha para saborearse hasta el último bocado.




