El filete blanco como la nieve conserva su jugosidad: una ingeniosa receta de un profesional ha revolucionado la cocina casera
El granadero es apreciado por su carne blanca como la nieve y su casi total ausencia de grasa. Sin embargo, este pescado tiene una particularidad: al descongelarse, el filete suelta mucho líquido. Si no se cocina correctamente, la tierna carne se convierte rápidamente en una masa aguada.
La clave para lograr una textura densa reside en controlar la temperatura y la humedad. Como señala Elena Nazarova, cocinera aficionada con formación profesional, el granadero no debe descongelarse por completo antes de freírlo. Si se utilizan filetes enteros, es fundamental un rebozado grueso, ya que retiene los jugos y evita que el pescado se cocine en su propio líquido.
Es importante usar una sartén y aceite lo más calientes posible. Solo a alta temperatura la proteína se solidificará rápidamente, formando una costra que mantendrá la forma de la pieza.




