Qué debes hacer para ayudar a tu planta de tomate a desarrollar más raíces y crecer más fuerte
Para estimular el desarrollo de raíces y un crecimiento más vigoroso en una tomatera, una técnica útil durante el trasplante consiste en retirar las hojas de la parte inferior del tallo y enterrar un trozo en la tierra.
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Los especialistas de los servicios de extensión agrícola, como la Extensión de la Universidad de Minnesota y la Extensión de la Universidad Estatal de Oklahoma, recomiendan plantar los tomates profundamente en la tierra o en una zanja inclinada. Esto se debe a que pueden desarrollar raíces a lo largo de la parte enterrada del tallo.
¿Cómo enterrar el tallo del tomate para estimular el desarrollo de más raíces?
La clave está en aprovechar la capacidad natural de la tomatera para producir raíces adventicias desde el tallo, pero sin enterrar hojas, ramas ni una cantidad excesiva de tejido vegetal. Antes de trasplantar, retire las hojas inferiores que estarían en contacto con la tierra.
Cuando la planta aún es relativamente pequeña, puede seguir este procedimiento:
- Retire las hojas inferiores: quite las hojas de la parte más baja del tallo que quedaría enterrada para evitar que permanezcan en contacto con el sustrato.
- Prepara un hoyo profundo: cava un hoyo de aproximadamente 15 a 20 centímetros de profundidad, dependiendo del tamaño de la planta y del recipiente o terreno donde se vaya a colocar.
- Entierra parte del tallo: durante el trasplante, aproximadamente 10 centímetros del tallo pueden quedar bajo tierra, manteniendo las hojas y la parte superior de la planta por encima del sustrato.
- Cubra el tallo con tierra sin compactarla en exceso: el objetivo es que la zona enterrada esté en contacto con el sustrato, pero sin impedir la circulación del agua y del aire.
- Riego después del trasplante: proporcione suficiente agua para asentar la tierra alrededor de las raíces, evitando que quede permanentemente saturada.
Cuando una tomatera ha crecido demasiado para plantarla verticalmente en un hoyo, existe otra alternativa. La Extensión de la Universidad Estatal de Oklahoma señala que los tomates se pueden plantar en una zanja poco profunda colocando el cepellón y parte del tallo horizontalmente o con una ligera inclinación, dejando la parte superior de la planta por encima del nivel del suelo.
En ese caso, se puede utilizar una sección de aproximadamente 20 a 30 centímetros de la rama o tallo principal, y preparar una zanja de unos 10 centímetros de profundidad. La planta se coloca cuidadosamente en posición horizontal, dejando la parte con las hojas superiores por encima del suelo.
Esta técnica es especialmente útil para plántulas que han crecido demasiado. Con el tiempo, la sección enterrada puede desarrollar raíces adicionales y contribuir a un sistema radicular más extenso.
Cuidados que la planta de tomate necesita para desarrollar raíces fuertes
- Utilice tierra con buen drenaje: las raíces necesitan agua, pero también oxígeno. El encharcamiento constante puede provocar problemas en las raíces.
- Proporciona suficiente luz solar: los tomates necesitan un lugar soleado para realizar la fotosíntesis correctamente y desarrollar tallos, hojas y frutos.
- Mantenga una humedad relativamente estable: los cambios extremos entre la sequía y el exceso de agua pueden estresar la planta.
- Evite compactar el suelo: un suelo excesivamente compactado dificulta la expansión de las raíces y la circulación del agua y el aire.
- Aporta nutrientes de forma equilibrada: un suelo fértil favorece el desarrollo general de la planta, pero tampoco se recomienda el exceso de fertilizante.
Otro punto importante es realizar el trasplante con el menor estrés posible. Si la planta ya está bien establecida, manipule el tallo con cuidado al colocarla horizontalmente para evitar que se rompa. Después del trasplante, mantenga una rutina de riego adecuada mientras se adapta a su nuevo lugar.




