
Matcha and White Chocolate Chip Muffins
“¡Otra revelación! ¡Gracias por esta deliciosa receta!”
- 180 g de harina para pasteles sin blanquear (o harina de uso general)
- 1 cucharada de polvo de matcha
- 1 ½ cucharadita de levadura en polvo
- ¼ cucharadita de bicarbonato de sodio
- ¼ cucharadita de canela en polvo
- 1 pizca de sal
- 1 huevo
- 100 g de azúcar granulada
- 120 ml de leche entera
- 3 cucharadas de yogur natural
- 60 ml de aceite de cocina
- ½ cucharadita de esencia de vainilla (o la mitad de la cantidad de extracto de vainilla)
- 100 g de pepitas de chocolate blanco
- Precalienta el horno a 200 °C (392 °F). Mientras se calienta, tamiza 180 g de harina integral para repostería y 1 cucharada de matcha en polvo en un bol. Añade 1 ½ cucharadita de levadura en polvo, ¼ de cucharadita de bicarbonato de sodio, ¼ de cucharadita de canela en polvo y una pizca de sal, y mezcla bien todos los ingredientes secos.
- En un recipiente aparte, bate 1 huevo y 100 g de azúcar granulada durante aproximadamente 1 minuto o hasta que el azúcar se disuelva.
- Añade 120 ml de leche entera, 3 cucharadas de yogur natural, 60 ml de aceite de cocina y ½ cucharadita de esencia de vainilla a la mezcla de huevo batida y bate hasta que esté bien incorporado.
- Haz un hueco en el centro de los ingredientes secos y vierte la mezcla húmeda. Mezcla suavemente con una espátula hasta que se incorporen bien, raspando los bordes a medida que avanzas. Ten cuidado de no mezclar demasiado y detente cuando ya no queden grumos de harina seca.
- Mide 100 g de chispas de chocolate blanco y reserva algunas para la decoración. Agrega el resto a la mezcla y revuelve varias veces para distribuirlas uniformemente.
- Vierta la mezcla en aproximadamente 6 moldes para muffins de tamaño estándar, llenándolos hasta dos tercios de su capacidad, y espolvoree con las chispas de chocolate reservadas. Hornee a 200 °C (392 °F) durante solo 5 minutos para que suban, luego baje la temperatura a 180 °C (356 °F) y hornee durante otros 12-15 minutos. (O hasta que estén bien cocidos; compruebe con un palillo si no está seguro. Si sale limpio, están listos).
- Colócalo sobre una rejilla y déjalo enfriar. ¡Que lo disfrutes!
Comentario destacado
“¡Otra revelación! ¡Gracias por esta deliciosa receta!”
Quedaron preciosas, la única diferencia fue el color, porque mi matcha no era tan verde… ¡Para guardar! ★★★★★
Imagina la dulzura reconfortante y la cremosidad de un matcha latte, envuelto en una tierna y esponjosa magdalena con trocitos de chocolate blanco. Estas magdalenas de matcha y chocolate blanco son ligeras, equilibradas y no excesivamente dulces, por lo que combinan a la perfección con tu café matutino o como merienda.
Magdalenas de matcha y pepitas de chocolate blanco
- ¿Qué es? Una magdalena ligera y esponjosa con sabor a té verde matcha en polvo y repleta de trocitos de chocolate blanco cremoso.
- Perfil de sabor: Terroso, equilibrado, cremoso, dulce.
- Por qué te encantará esta receta: Este muffin ligero y esponjoso tiene un equilibrio perfecto (no es demasiado dulce) y captura la dulzura cremosa y terrosa de un matcha latte. ¡Ideal para los amantes del matcha!
- Imprescindibles: Moldes para magdalenas y bandeja para magdalenas, bol para mezclar, báscula.
- Nivel de dificultad: Fácil (¡los niños también pueden participar!)
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El matcha es un polvo finamente molido elaborado con hojas de té verde cultivadas a la sombra. En Japón, se utiliza para mucho más que solo té; es un sabor muy apreciado en todo tipo de dulces y postres (como pasteles, helados, mochi y más). Pero, ¿por qué el matcha combina tan bien con el chocolate blanco?
Ese ligero toque amargo ayuda a equilibrar el dulzor del chocolate, y la cremosidad y suavidad del chocolate blanco permiten que el matcha brille con luz propia. Es una combinación excelente, incluso para quienes, como yo, no suelen ser aficionados al chocolate blanco.
Esta receta de muffins es una de mis favoritas para hornear los fines de semana; a mi familia le encantan y los preparo siempre. Así que si buscas una receta rápida, fácil y a prueba de fallos para preparar unos muffins de matcha ligeros y deliciosos, ¡anímate a probar esta!
Por cierto, si te encanta esta combinación, probablemente también te gusten mis galletas de matcha con chispas de chocolate blanco. Y para una versión líquida con la misma deliciosa combinación de sabores, ¡prueba mi chocolate caliente blanco con matcha!
- Matcha en polvo: Utiliza matcha de buena calidad de una marca de confianza. Asegúrate de que sea de color verde brillante y tenga un aroma fresco.
- Harina para pasteles: Yo uso harina para pasteles para obtener una miga ligera y esponjosa, pero esta receta funciona perfectamente bien con harina de trigo común si es más fácil de conseguir.
- Yogur natural sin azúcar: La acidez del yogur reacciona con el bicarbonato de sodio para que los muffins queden extra esponjosos. Yo prefiero el yogur sin azúcar añadido, pero el yogur de vainilla y el yogur griego también funcionan bien. Si lo prefieres, puedes sustituirlo por suero de leche.
Al elegir tu matcha, selecciona uno de color verde intenso y aroma fresco. El matcha opaco o marrón suele estar viejo o es de baja calidad, y no tendrá buen sabor.
El matcha es propenso a la oxidación, lo que provoca que pierda color y sabor con el tiempo. Cómprelo en pequeñas cantidades y guárdelo en un recipiente hermético y opaco para protegerlo de la luz y la humedad. Consérvelo en un lugar fresco y seco, o bien sellado en el refrigerador, para prolongar su frescura.
Nota: Esta receta se basa principalmente en el chocolate blanco para aportar dulzor, así que si lo sustituyes por algo menos dulce (especialmente frutos secos), considera aumentar ligeramente la cantidad de azúcar.
- En lugar de chocolate blanco: utiliza chocolate con leche o chocolate negro para obtener un sabor diferente.
- Para un sabor más japonés: añade judías adzuki hervidas para una combinación japonesa clásica.
- Frutas frescas: ¿Muffins de arándanos con matcha? ¡Es una combinación estupenda!
- Frutas deshidratadas: Las fresas o frambuesas deshidratadas añaden un sabor ácido y afrutado que combina muy bien con el matcha.
- Frutos secos: Las almendras tostadas, las nueces pecanas y las nueces de macadamia son excelentes para dar sabor y un toque crujiente.
- Azúcar granulada: No puedo resistirme a una cobertura crujiente, y a menudo me gusta cubrir mis muffins con cristales de azúcar turbinado (zarame).
Si tienes tiempo, te recomiendo medir los ingredientes con antelación y dejar que el huevo, el yogur y la leche alcancen la temperatura ambiente. Esto facilitará la mezcla y reducirá las posibilidades de batir en exceso.
Consejo: Si no tuviste tiempo o se te olvidó, coloca los huevos fríos de la nevera en un recipiente con agua tibia (no caliente) durante 5 minutos mientras preparas los demás ingredientes. Antes de empezar, precalienta el horno a 200 °C (390 °F) y coloca los capacillos en el molde para muffins. Empieza tamizando la harina y el matcha en un bol, y luego añade el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio, la sal y la canela.
Tamizar la harina ayuda a airearla y a deshacer los grumos de matcha antes de mezclarla con los demás ingredientes. Bate todo hasta que esté bien combinado y haz un hueco en el centro. Casca los huevos en un bol aparte y añade el azúcar.
Bate hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla adquiera un color ligeramente pálido. Este paso disuelve el azúcar y ayuda a que se incorpore de manera más uniforme a la masa.
Batir también incorpora burbujas de aire a los huevos, lo que favorece una textura ligera y esponjosa. A continuación, añade el yogur natural, la leche entera, el extracto de vainilla y el aceite. Mezcla bien.
Vierta los ingredientes líquidos en el hueco de los ingredientes secos y, con una espátula, incorpórelos con movimientos envolventes, raspando los lados del recipiente a medida que avanza. La masa debe quedar ligeramente espesa, pero lo suficientemente líquida como para verterla, sin grumos de harina seca.
Al mezclar la harina con los ingredientes líquidos, el gluten comienza a desarrollarse y fortalecerse. Cuanto más se mezcla, más fuerte se vuelve, lo que puede dar como resultado magdalenas densas y masticables.
En mi receta uso harina para pasteles para evitar la formación de gluten, pero para obtener mejores resultados, deja de mezclar en cuanto no quede harina seca. Finalmente, agrega aproximadamente el 90% de las chispas de chocolate a la masa, reservando algunas para espolvorear al final.
Dobla hasta que la mezcla esté bien distribuida. Vierte la masa en moldes para muffins estándar, llenándolos hasta dos tercios de su capacidad. Espolvorea las chispas de chocolate reservadas por encima.
Hornea en el horno precalentado a 200 °C (390 °F) durante 5 minutos. Esta alta temperatura activará los agentes leudantes, lo que ayudará a que las magdalenas se agrieten ligeramente en la superficie.
Después de 5 minutos, reduzca la temperatura a 180 °C (360 °F) y hornee durante otros 12-15 minutos. Si se hornean demasiado tiempo, los muffins quedarán secos.
Revíselos con anticipación y, si parecen listos, compruebe con un palillo. Al insertarlo, este debe salir con migas húmedas y sin masa líquida. Para mini muffins, ajuste el tiempo de horneado, omita la temperatura alta y hornee a 180 °C (360 °F) durante aproximadamente 12 minutos en total.
Colócalo sobre una rejilla y déjalo enfriar. ¡Que lo disfrutes!
- Usar ingredientes a temperatura ambiente facilitará la mezcla. Si lo olvidaste, puedes colocar los huevos en un recipiente con agua tibia (no caliente) durante 5 minutos.
- Para obtener resultados más consistentes, utilice una báscula. Si usa tazas medidoras estadounidenses, utilice el método de la cuchara y nivele la harina para evitar compactarla demasiado (demasiada harina hará que los muffins queden secos).
- Al preparar la masa, deja de mezclar cuando ya no quede harina seca. No importa si quedan algunos grumos.
- Precalienta el horno a una temperatura más alta para favorecer el crecimiento de la masa y conseguir una superficie agrietada.
- Comprueba con antelación y evita hornear durante demasiado tiempo. Cuando la superficie esté firme y ligeramente dorada por los bordes, comprueba con un palillo. Este debe salir con migas húmedas (no con masa líquida).
Con estos sencillos consejos, el éxito está garantizado cada vez que prepares magdalenas de matcha y chocolate blanco. Temperatura ambiente: Puedes conservar estas magdalenas en un recipiente hermético durante 1 o 2 días. Si las vas a guardar por más tiempo, te recomiendo congelarlas.
Congelación: Se pueden congelar hasta por 3 meses. Descongelación/reactivación: Descongele los muffins congelados a temperatura ambiente durante 30-60 minutos.
Si están un poco secos, un breve calentamiento en el microondas de 10 a 20 segundos los revivirá. ¿Los muffins de matcha contienen cafeína?
Sí, la cafeína permanece después de hornear. ¿Qué tipo de matcha debo usar para hornear?
Utiliza un matcha de buena calidad, con un color vibrante y un aroma fresco. Los términos "ceremonial" y "culinario" son solo de marketing y no están regulados, así que es mejor confiar en marcas reconocidas que en la información de la etiqueta. ¿Por qué mis muffins de matcha se volvieron de un color verde/marrón apagado?
El dorado es un proceso natural en los productos horneados, y dado que estos muffins se hornean a alta temperatura, la superficie puede adquirir un color dorado intenso. La única forma de conservar el color verde brillante es usar una temperatura más baja, pero esto puede afectar la textura.
Un color apagado también puede aparecer al usar matcha en polvo de baja calidad. ¿Puedo reducir el azúcar o sustituirlo por chocolate blanco?
Puedes sustituir el chocolate blanco por tus ingredientes favoritos para magdalenas, pero desarrollé esta receta específicamente para combinar con chocolate blanco, así que es posible que tengas que aumentar la cantidad de azúcar si usas ingredientes sin azúcar como frutos secos. ¿Por qué no subieron lo suficiente mis magdalenas?
Una vez abierto, el polvo para hornear y el bicarbonato de sodio pierden sus propiedades leudantes después de unos 6 meses (incluso si no han caducado). Para comprobar si aún son efectivos, prueba estas técnicas:
Levadura en polvo: Añade media cucharadita a un recipiente y cúbrelo con cuatro cucharadas de agua caliente. Si burbujea con fuerza, aún está activa.
Bicarbonato de sodio: Añade 1/4 de cucharadita a un recipiente y luego agrega 1 o 2 cucharadas de vinagre. Si burbujea, aún está activo. Si el polvo para hornear o el bicarbonato de sodio no pasan estas pruebas, deberás reemplazarlos.
¿Puedo congelar estos muffins? ¿Cómo puedo recalentarlos sin que se sequen?
Guárdalos en un recipiente hermético para evitar que se quemen por congelación. Los muffins se pueden congelar durante unos 3 meses. Si usas fruta fresca como arándanos, el tiempo se reduce a unos 2 meses.
Para evitar que se sequen, descongélelos a temperatura ambiente o caliéntelos en el microondas en intervalos cortos de 10 segundos durante 30-40 segundos hasta que estén blandos.
- Brownies de matcha y chocolate negro
- Tarta de queso matcha poco hecha
- Pastel enrollado de matcha
- Mushi Pan (Pasteles al vapor)
¿Buscas más inspiración? ¡Explora mi publicación "Recopilación de Postres con Matcha" para descubrir una cuidada selección de deliciosas ideas de recetas para los amantes del matcha!
Equipo
- Molde para 6 magdalenas
- Cuencos de acero para mezclar
Las marcas de ingredientes y los utensilios en los que confío están en mi guía de despensa japonesa y en mi guía de utensilios de cocina.
¿No encuentras algunos ingredientes japoneses? Consulta mi guía de sustituciones aquí.
Notas
- Esta receta rinde aproximadamente 6 magdalenas de tamaño estándar o 12 mini magdalenas.
- Si preparas mini magdalenas, omite los 5 minutos de horneado a una temperatura más alta y hornéalas durante 12 minutos a 180 °C (o 350 °F).
- Conservar en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 1-2 días, o congelar hasta por 3 meses.
- Si tus magdalenas se han secado un poco, rehidrátalas en el microondas durante 10-20 segundos (yo suelo hacerlo después de 1-2 días a temperatura ambiente o después de congelarlas).



