Calabacín frito crujiente - Receta de buñuelos de calabacín (del griego kolokithakia tiganita)
¡Receta de calabacín frito extra crujiente y súper fácil para los amantes de la auténtica cocina griega! El calabacín frito es uno de los meze griegos favoritos que se sirve en todas las tabernas griegas, ¡y deberías probarlo en casa!
- 5 calabacines medianos
- 1 taza de harina
- sal y pimienta al gusto
- aceite vegetal para freír
- 5 calabacines medianos
- Cerveza de 350 ml
- 200-250 g de harina
- sal y pimienta recién molida
- aceite vegetal para freír
- Para preparar esta receta griega de calabacín frito, comience lavando el calabacín. Retire los tallos y los extremos y córtelo en rodajas finas, de aproximadamente 0,5 cm de grosor o a lo largo. (Para esta receta de calabacín frito no se quita la piel, así que asegúrese de lavarlo bien).
- Coloca el calabacín en un colador junto con un poco de sal y déjalo reposar durante 1 hora para que escurra.
- Enharina los calabacines, colócalos en una fuente grande y déjalos en el refrigerador de 3 a 4 horas. En este punto, la humedad que sueltan los calabacines transformará la harina en una masa. Si no tienes tiempo, simplemente cúbrelos con harina y sumerge cada uno por separado en un vaso de agua justo antes de freírlos.
- En una sartén mediana, vierte suficiente aceite vegetal para freír los calabacines. Calienta el aceite a fuego medio-alto hasta que empiece a burbujear. Para comprobar si el aceite está caliente, sumerge una rodaja de calabacín; si chisporrotea, el aceite está listo. Para obtener calabacines fritos crujientes, lo mejor es freírlos en tandas durante unos 2 minutos, dándoles la vuelta, hasta que estén dorados.
- Retira el calabacín frito con una espumadera y colócalo sobre papel absorbente durante 1-2 minutos para que se seque. Pruébalo y sazona al gusto. Sírvelo caliente con salsa tzatziki.
- Para preparar esta receta de calabacines fritos rebozados, comience preparando la masa. Vierta la cerveza en un bol grande y añada la harina (tamizada) poco a poco mientras bate, con cuidado de que no se formen grumos. La masa para rebozar los calabacines fritos debe ser más líquida (no espesa), así que si queda demasiado espesa, use menos harina de la que indica la receta. Sazone con sal y pimienta, cubra la masa con film transparente y refrigere durante 30 minutos.
- Mientras tanto, lava los calabacines, retira los tallos y los extremos y córtalos en rodajas finas, de aproximadamente 0,5 cm de grosor o a lo largo.
- Coloca los calabacines en un colador junto con un poco de sal y déjalos escurrir durante 15-20 minutos. Sécalos con papel de cocina.
- Sumerge los calabacines uno a uno en la masa y fríelos por ambos lados hasta que estén bien dorados. Retira los calabacines fritos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para que se sequen durante 1 o 2 minutos.
- ¡Disfruta de este delicioso calabacín rebozado y frito mientras aún esté caliente, con un chorrito de limón en el último momento!
Muchas recetas de calabacines fritos utilizan una masa para rebozarlos, pero los griegos casi siempre optan por la opción más sencilla. ¡Un poco de harina y condimentos de toda la vida bastan siempre!
Receta de calabacines fritos crujientes: cómo preparar los calabacines fritos perfectos.
Para obtener una textura más crujiente, asegúrese de cortar el calabacín en rodajas finas. Si los calabacines son grandes y gruesos, córtelos en rodajas; si son pequeños, córtelos longitudinalmente, procurando obtener rodajas iguales para que se cocinen de manera uniforme.
Los calabacines tienen mucha humedad, lo que puede hacer que se ablanden al freírlos. Por eso, al preparar esta receta de calabacines fritos, es importante salarlos y dejarlos reposar entre 30 y 60 minutos. La sal extraerá la humedad del calabacín, ayudando a que se endurezca.
Y ahora, la parte más importante: ¡freír! Usa aceite limpio para freír y caliéntalo a fuego medio-alto. La temperatura ideal para freír el calabacín es de unos 180 °C.
Al preparar calabacines fritos, es fundamental calentar bien el aceite. La humedad que suelta el calabacín impide que el aceite se absorba. Si el aceite no está lo suficientemente caliente, el calabacín actuará como una esponja, absorbiendo el aceite y dejando los calabacines fritos blandos y grasientos.
Comprueba si el aceite está listo sumergiendo con cuidado una rodaja de calabacín; si chisporrotea, está listo. También puedes comprobarlo espolvoreando una pizca de harina en el aceite caliente. Si empieza a burbujear, está listo. El aceite caliente puede ser muy peligroso, así que introduce el calabacín con cuidado.
Para obtener calabacines fritos más crujientes, es fundamental no sobrecargar la sartén. Si añades demasiados, la temperatura del aceite bajará y los calabacines no se cocinarán correctamente. Mantener el aceite caliente hará que el exterior de los calabacines quede crujiente sin que el interior se ablande.
El aderezo para el calabacín frito es cuestión de gustos. Un poco de sal y pimienta recién molida le darán un toque delicioso, pero añadirle también condimentos como ajo o pimentón realzará sin duda su sabor.
Receta de calabacines rebozados y fritos
Si prefieres que tus calabacines fritos estén rebozados, también he incluido una variante de receta muy sencilla, utilizando una masa a base de cerveza para el rebozado.
Prepara esta deliciosa receta griega de calabacín frito para tus amigos y familiares y sírvela como un delicioso entrante o como parte de una tabla de meze con un chorrito de limón al final y, por supuesto, una cucharada generosa de salsa tzatziki.
Y si eres vegano, echa un vistazo a mi receta de salsa tzatziki vegana, donde te explico qué yogures usar y cómo prepararla para que tenga el mismo sabor que la original.
Descripción
¡Una receta súper sencilla de calabacín frito para los amantes de la auténtica cocina griega! El calabacín frito (Tiganita, kolokithakia griega) es un meze griego muy popular que se sirve en todas las tabernas griegas, ¡así que anímate a prepararlo en casa!




