pastel de calabaza
Una fragante tarta de calabaza con manzanas, canela y almendras crujientes se hornea con una masa casera ligera. Es perfecta para una reunión otoñal con café o té y, gracias a su sencillo proceso, hasta los principiantes pueden prepararla.
Ingredientes · Raciones 1 where
- Masa:
- 150 g de harina común
- 90 g de mantequilla
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- una pizca de sal
- 3 cucharadas de agua fría
- Relleno:
- 400 g de calabaza
- 2 manzanas
- azúcar (al gusto)
- jugo de 1 limón
- ralladura de 1 limón
- 1 cucharadita de canela molida
- Más:
- 50 g de almendras
- grasa para eliminar moho
- harina gruesa para enharinar el molde
Método · 1 h 20 min
- Lava la calabaza y las manzanas, quítales el corazón, pela la calabaza y córtala en trozos. Escalda las almendras en agua caliente, pélalas y pícalas en trozos más pequeños.
- Coloca la calabaza y las manzanas en una olla, cúbrelas ligeramente con agua y déjalas cocer a fuego lento durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Luego, añade azúcar al gusto, zumo de limón, ralladura de limón y canela. Hierve la mezcla brevemente hasta que espese y adquiera una consistencia similar a la de unas gachas.
- Prepara una masa suave con harina común, mantequilla, sal, levadura en polvo y agua fría.
- Precaliente el horno a 180 °C con antelación. Engrase el molde para pasteles y espolvoree con harina gruesa.
- Presiona la masa uniformemente en el molde preparado.
- Extiende el relleno de calabaza preparado sobre la masa. Espolvorea con almendras.
- Hornea el pastel en el horno precalentado durante unos 30 minutos, hasta que esté dorado. Comprueba si está listo insertando un palillo. Al retirarlo de la masa, debe salir limpio.




