Tortitas de lentejas y zanahoria con salsa de yogur, doradas por fuera y tiernas por dentro
Para 4 1 €/persona. 130 kcal/100g.
- Para los panqueques:
- 400 g de lentejas cocidas, muy bien escurridas.
- 200 g de zanahorias (aproximadamente 2 medianas)
- 80 g de cebolleta (unas 2 pequeñas)
- 1 diente de ajo
- 1 huevo mediano
- 60 g de pan rallado
- 1 cucharadita de comino molido (aproximadamente 2 g)
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce (aprox. 1 g)
- 10 g de perejil fresco picado
- Sal y pimienta negra recién molida
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra para la sartén
- Para la salsa de yogur:
- 200 g de yogur griego natural sin azúcar
- 1/2 limón
- 1 diente de ajo pequeño
- 5 gramos de perejil fresco picado
- 5 ml de aceite de oliva virgen extra
- Deber
- Si usas lentejas cocidas caseras, déjalas enfriar y escúrrelas bien. Si usas lentejas enlatadas, puedes enjuagarlas y dejarlas reposar en un colador durante unos minutos; en esta receta, es importante eliminar el líquido porque las lentejas húmedas ablandan la masa. En el blog explicamos en detalle qué sucede con las legumbres enlatadas y su líquido.
- Pela las zanahorias y rállalas con el lado grueso del rallador. Envuelve las zanahorias en un paño limpio y exprime el exceso de agua. Pica finamente las cebolletas y el ajo. Las zanahorias deben estar húmedas, no secas, pero tampoco empapadas al presionarlas con los dedos.
- Coloca las lentejas en un bol grande y machaca aproximadamente un tercio con un tenedor. Deja el resto entero. Esto crea una base que une la mezcla manteniendo la textura de la legumbre. Esta misma idea de no machacar demasiado funciona muy bien en otros platos de lentejas y verduras.
- Agrega la zanahoria, la cebolleta, el ajo, el huevo, el pan rallado, el comino, el pimentón dulce, el perejil, la sal y la pimienta. Mezcla con una espátula o con las manos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. No amases como si fuera masa de pan.
- Deja reposar la mezcla durante 10 minutos. El pan rallado absorberá parte de la humedad y la masa se endurecerá. Toma una cucharada generosa y apriétala entre las manos: si mantiene su forma sin pegarse demasiado, está lista. Si aún está demasiado blanda, añade otra cucharada de pan rallado y espera un par de minutos más.
- Divide la masa en 12 porciones iguales, forma bolas y aplánalas hasta obtener discos de unos 6 cm de diámetro y entre 1 y 1,5 cm de grosor. No es necesario que queden perfectos: un borde ligeramente irregular tiene un aspecto más natural y no afectará al horneado.
- Calienta una sartén grande a fuego medio con un poco de aceite de oliva virgen extra. Cocina cuatro panqueques a la vez. Cocinarlos en tres tandas evita que la sartén se enfríe y permite que los panqueques terminen de cocinarse con su propio vapor.
- Dejamos la primera cara de las tortitas de 3 a 4 minutos sin moverlas. Cuando los bordes estén firmes y la base dorada, les damos la vuelta con una espátula y cocinamos la segunda cara durante unos 3 minutos. Si intentamos darles la vuelta antes de que se forme una costra, se rompen con mucha más facilidad. Repetimos el proceso con el resto, añadiendo un poco de aceite si es necesario.
- En lugar de apilarlas en un plato, colocamos cada tanda sobre una rejilla metálica. Esto permite que escape el vapor y que la superficie quede más seca y dorada mientras terminamos la siguiente tanda de panqueques.
- Mezcla el yogur griego con el jugo de medio limón, un poco de ralladura, ajo finamente rallado, perejil, 5 ml de aceite y una pizca de sal. Debe quedar espeso, fresco y ligeramente ácido, no líquido. Sirve los panqueques calientes o tibios con la salsa aparte.
Al cocinar legumbres, hay dos maneras bastante fáciles de arruinar unas tortitas: convertirlas en un puré sin textura o dejarlas tan enteras que no se mantengan de pie. En estas tortitas de lentejas, buscamos el equilibrio perfecto. Trituramos solo una parte de las lentejas, dejando el resto intacto para que la masa tenga consistencia y una textura más interesante.
La zanahoria aporta dulzor y humedad, aunque también absorbe agua. Por eso, es mejor rallarla y exprimirla bien antes de mezclar. El huevo y el pan rallado unen la masa, que debe tener la consistencia suficiente para manipularla sin que se resbale ni se agriete. Luego, una sartén a fuego medio y paciencia: el primer lado debe formar una costra antes de tocarlo.
Esta receta encaja a la perfección en nuestra colección de crepes y panqueques dulces y salados. Para servirla, en lugar de sobrecargar el plato con más ingredientes, preparamos una sencilla salsa de yogur con limón, ajo y perejil. El contraste entre el panqueque caliente y la salsa fría combina especialmente bien con las lentejas y el comino.




