Paté de pollo al horno para untar
El paté de pollo al horno es un plato magnífico, ideal tanto para el día a día como para ocasiones especiales. En nuestro país, este tipo de aperitivos se preparan con poca frecuencia, pero en Francia son muy apreciados y se presentan en diversas versiones: con cerdo, conejo y pato. ¿Cómo disfrutar de un paté así?
- Pollo al horno
- menudillos de pollo
- cebollas
- Ajo
- Manteca
- Aceite vegetal refinado
- Azúcar granulada
- pimentón dulce molido
- Pimentón molido ahumado
- Sal
- pimienta negra molida
- Si usa menudillos, hiérvalos en agua hirviendo hasta que estén tiernos y córtelos en trozos pequeños. Pique o desmenuce la carne de pollo. Ablande la mantequilla.
- Pela la cebolla y el ajo, pícalos y fríelos en aceite vegetal con sal y azúcar a fuego alto hasta que estén ligeramente dorados, de 5 a 6 minutos. Agrega el pimentón y la pimienta, revuelve y retira del fuego.
- Tritura la cebolla en un procesador de alimentos o licuadora. Con el motor en marcha, añade gradualmente el pollo, las menudencias y la mantequilla, alternándolos. La textura del paté depende totalmente de ti. Puedes hacerlo suave o con trozos.
- Deje reposar el paté en el refrigerador durante 2 a 4 horas. Sírvalo con pan tostado.
El paté de hígado de pollo con champán es un aperitivo elegante que demuestra que los ingredientes comunes pueden transformarse en una exquisitez. Su preparación es sencilla: el hígado se fríe rápidamente hasta que esté dorado y luego se bate con crema hasta obtener una textura aterciopelada. El ingrediente secreto —el champán— le aporta al paté sutiles notas frutales. Al hornearlo, tapado, se integran todos los sabores, creando una textura densa pero a la vez tierna. Este paté de hígado con champán merece una bonita fuente de cerámica; sin duda, merece la pena.
Las cremas para untar de todo tipo, también conocidas como untables para sándwiches, son un manjar muy popular en todo el mundo. Cada vez es más frecuente que, en reuniones con amigos o familiares, se ofrezcan diversas cremas y untables, acompañados de una variedad de panes, galletas saladas, patatas fritas o verduras cortadas. ¡Y nunca aburre! Esto no es de extrañar, ya que la gastronomía cuenta con una enorme cantidad de cremas para untar deliciosas e interesantes.




