
Receta de miso casero
El miso es uno de los ingredientes básicos de la cocina japonesa.
Lo encontrarás en todos los hogares y restaurantes, lo que demuestra su importancia en la gastronomía japonesa. El miso se elabora fermentando soja con sal y koji. El koji es arroz cocido que ha sido fermentado con Aspergillus oryzae.
El resultado es una pasta salada, ácida y con un intenso sabor umami, muy utilizada en la gastronomía japonesa. Existen numerosas variantes de miso según la región.
Algunos se presentan como miso blanco, que es más dulce. En otras regiones existe el miso rojo, que es más picante y salado.
Requiere tiempo y un poco de esfuerzo, ¡pero no hay nada mejor que el miso casero! Puedes usarlo en una variedad de platos, como sopa de miso o incluso ramen.
Equipo
- Gran recipiente de vidrio
- Objetos pesados como sal de roca o frijoles horneados
Ingredientes
- 400 g de soja seca
- 800 g de koji de arroz
- 140 g de sal
- 1 cucharada de sal
Cómo preparar miso:
- Enjuague la soja varias veces.
- Coloca los granos de soja en un recipiente grande y cúbrelos con agua hasta que queden a 10 cm/4 pulgadas por encima de los granos. Déjalos en remojo durante 18 horas.
- Escurre las judías.
- Coloca las alubias en una olla a presión y añade suficiente agua para cubrirlas. Cocina durante 5 minutos y deja que salga la presión.
- Mezcla la sal (140 g/5 oz) y el koji de arroz en un bol grande.
- Una vez cocidas las semillas de soja, tritúrelas con un machacador de patatas o en un procesador de alimentos. Si la mezcla parece un poco seca, añada un chorrito de agua.
- Dejar enfriar hasta alcanzar la temperatura ambiente o ligeramente más.
- Agrega la soja a la sal y al koji. Asegúrate de que la soja se haya enfriado, ya que si está caliente, matará el moho del koji.
- Una vez mezclados por completo, forma bolas del tamaño de una pelota de tenis.
- Golpea las bolas contra un recipiente de vidrio grande y presiona hacia abajo para eliminar todas las burbujas de aire.
- Repita el proceso hasta que todas las bolas estén dentro del recipiente. Limpie las paredes internas expuestas del recipiente con una toallita con alcohol para eliminar cualquier bacteria restante.
- Espolvorea 1 cucharada de sal por encima y cubre con film transparente, asegurándote de que toque la superficie del miso.
- Coloca objetos pesados (por ejemplo, sal gruesa) encima para mantener la presión sobre el miso.
- Conserva el miso en un lugar fresco y oscuro durante al menos 3 meses.
- Cada 2-3 semanas, remueva el miso de abajo hacia arriba para evitar la aparición de moho.
- ¡Divide el miso en diferentes recipientes y úsalo para cualquier plato que te guste!
- Quien: Miso · Miso Andy Cheng



