Ñoquis de calabaza caseros, suaves, delicados y perfectos para el otoño
Cuando bajan las temperaturas y los mercados se llenan de calabazas naranjas, nos apetecen platos reconfortantes. Estos ñoquis de calabaza caseros son justo eso: una receta sencilla y deliciosa, perfecta para disfrutar en casa, sin prisas, en un almuerzo otoñal.
Ingredientes · Raciones 2
- 300 g de calabaza limpia
- 150 g de patatas
- 180 g de harina de trigo tipo 00 (más un poco extra para enharinar)
- 1 huevo
- 25 g de queso parmesano rallado
- Sal (cantidad al gusto)
Método · 42 min
- Corta la calabaza en rodajas, pélala y colócala en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal. Hornea a 180 °C (350 °F) durante unos 30 minutos, hasta que esté blanda y seca.
- Tritura la calabaza cocida con una batidora hasta obtener un puré suave y déjala enfriar un poco.
- Hierve las patatas con piel en abundante agua con sal durante 30-35 minutos. Pélalas mientras aún estén calientes y pásalas por un pasapurés. Deja enfriar ligeramente el puré.
- En un bol grande, mezcla la calabaza con las patatas, añade el huevo, el queso parmesano y una pizca de sal. Remueve hasta obtener una mezcla homogénea.
- Incorpora gradualmente la harina y amasa rápidamente, lo justo para conseguir una textura suave que no se pegue a las manos.
- Transfiera la masa a la superficie de trabajo enharinada y forme un bloque compacto.
- Divídela en cuatro partes iguales y estira cada una formando cilindros de unos 2 cm de grosor. Córtalas en trozos y, si lo deseas, dales la forma clásica presionándolas contra las puntas de un tenedor o una tabla para ñoquis con ranuras.
- Coloca los ñoquis sobre una bandeja enharinada, asegurándote de que no se superpongan. Ya están listos para cocinarse en abundante agua con sal y servirse con tu salsa favorita.




