Pierna de cordero cocinada durante 7 horas: ternura perfecta y un sabor inolvidable
Si te encanta el cordero, seguramente has buscado maneras de cocinarlo para que quede realmente tierno y jugoso. En esta receta, la clave está en dejar que el horno se cocine lentamente hasta lograr una carne suculenta, aromática y llena de sabor.
Ingredientes · Raciones 8
- 1 pierna de cordero (en este caso, de 2 kg y con hueso)
- aceite de oliva
- 2 zanahorias
- 2 cebollas
- 4 dientes de ajo
- hierbas aromáticas
- agua
- deber
- pimienta negra
Método · 7 h 15 min
- Coloca la pierna de cordero sobre una tabla de cortar. Recorta el extremo del hueso si es necesario para que quepa bien en la cazuela. Si es demasiado grande, puedes quitar el hueso.
- Con un cuchillo, retire el exceso de grasa de la pieza.
- Pon un poco de aceite de oliva en la cazuela y añade la pierna de cordero. Caliéntala a fuego alto y dórala durante unos minutos por todos lados.
- Añade las cebollas cortadas en cuartos, los dientes de ajo y las zanahorias troceadas alrededor de la carne. Espolvorea con hierbas, sazona con sal y pimienta, y vierte 250 ml de agua en la cazuela.
- Precaliente el horno a 120 °C (250 °F). Coloque la cazuela tapada en el horno y cocine durante 7 horas. Dé la vuelta a la pierna de cordero cada 1 o 2 horas y compruebe que siempre haya aproximadamente 1 cm (½ pulgada) de líquido en el fondo de la cazuela. Añada un poco más de agua si es necesario.
- Retire la pierna de cordero del horno y déjela reposar unos minutos antes de servirla. Sírvala bien caliente, acompañada de las verduras y los jugos de la cocción.




