Cazuela de pasta con calabaza y espinacas
Hoy, una deliciosa cazuela de pasta vegetariana con calabaza donde no echarás de menos la carne. Ha resultado ser una sabrosa variante otoñal con calabaza y espinacas. El dulzor de la calabaza necesitaba un contrapunto. Al mezclar crème fraîche con un poco de Roquefort, se obtiene una salsa parecida a la bechamel.
Ingredientes · Raciones 4
- 300 g de pasta
- 400 g de calabaza
- 400 g de espinacas
- 2 cebollas
- 2 dientes de ajo
- 100 gramos de queso brie
- 120 gr de roquefort
- 200 ml de crema fresca
- 2 cucharadas de semillas de calabaza (o nueces)
- 4 ramitas de albahaca
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva
Método · 35 min
- Precaliente el horno a 200 grados (eléctrico) y a 180 grados (con ventilador).
- Pela la calabaza y córtala en cubos de 1,5 cm. Hierve agua con sal, añade la pasta y los cubos de calabaza. Cocina durante 8-10 minutos, hasta que la pasta esté al dente.
- Mezcla el queso Roquefort con la crème fraîche en un bol. Sazona al gusto con sal y pimienta.
- Escurre la pasta y los trozos de calabaza y añade la mezcla de crème fraîche. Reserva.
- Mientras tanto, pica finamente la cebolla y el ajo. Calienta el aceite de oliva en una sartén y sofríe la cebolla y el ajo. Agrega las espinacas y deja que se ablanden. Sazona con sal y pimienta.
- Coloca todos los ingredientes (pasta, cubos de calabaza y espinacas) en una fuente para horno. Corta el brie en rodajas, colócalas sobre la pasta y hornea durante 15-20 minutos (o hasta que el brie empiece a derretirse). Decora la cazuela de pasta con calabaza con las semillas de calabaza y las hojas de albahaca, y termina con un chorrito de aceite de oliva.




