5 de octubre de 2026
· Buscar
THE UNIVERSAL GASTRONOMY AUTHORITY
Diario de la cocina del mundo
Manifiesto CEEV: 6 prioridades estratégicas para el futuro del vino
La Mesa
Por Oliver Grant, La mesa de la Taza · hace 10 días · Italia · 3 min ·

Manifiesto CEEV: 6 prioridades estratégicas para el futuro del vino

El Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas (CEEV) presentó recientemente su “Manifiesto del CEEV sobre el futuro del sector vitivinícola de la UE”, en el que describe la situación actual del sector vitivinícola de la UE e identifica soluciones para un enfoque coherente e integrado que garantice su próspero futuro.

Los retos a los que se enfrenta el sector son claros:

  • el descenso del consumo de vino en la UE,
  • un mercado global incierto,
  • cambios en los hábitos de consumo que conducen a un exceso de oferta,
  • amenazas a la política sanitaria (demonización del vino),
  • un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos,
  • el aumento de los costos de producción y distribución,
  • un marco regulatorio burocrático complejo.

Mauricio González-Gordon, presidente de CEEV, subrayó la importancia del sector vitivinícola para la sociedad europea: «El sector vitivinícola de la UE aporta importantes beneficios a nuestra sociedad, por lo que nuestro patrimonio, nuestras zonas rurales y su economía están en riesgo».

Con 3 millones de empleos directos, un impacto fiscal positivo de 52.000 millones de euros y un valor de mercado superior a los 100.000 millones de euros, el sector vitivinícola sigue siendo un pilar fundamental de la economía europea, especialmente en las zonas rurales, donde desempeña un papel crucial en la lucha contra la despoblación. Sin embargo, a pesar de su importancia económica, los desafíos climáticos, regulatorios y sociales suponen importantes obstáculos para la sostenibilidad del sector y ponen en peligro su futuro.

En respuesta a estos problemas apremiantes, CEEV ha identificado 6 prioridades estratégicas destinadas a promover la resiliencia, la innovación y el crecimiento sostenible:

  • Fortalecer la Política Agrícola Común (PAC) orientada al mercado: La PAC debe mejorar la competitividad y reducir la complejidad administrativa;
  • Conciliar tradición e innovación en la legislación de la UE: adaptar los productos vinícolas a las nuevas expectativas, demandas y tendencias de los consumidores, preservando al mismo tiempo la cultura del vino;
  • Apoyar la resiliencia climática y la transición verde: definir los principios de la producción vitivinícola sostenible, priorizar las medidas de mitigación y reconocer los servicios ecosistémicos;
  • Fortalecer el mercado único de la UE y reducir los costes de comercialización: armonizar plenamente las normativas, promover la digitalización y facilitar el comercio electrónico para las bodegas;
  • Mantener una estrategia comercial ambiciosa en la UE: Adoptar una estrategia comercial firme para ampliar el acceso al mercado, abordar las barreras comerciales y proteger los productos vitivinícolas de disputas comerciales no relacionadas;
  • Adoptar una política sanitaria de la UE coordinada, pragmática y basada en la ciencia: diferenciar entre el consumo moderado de vino y el abuso del alcohol y promover un diálogo constructivo.

Ignacio Sánchez Recarte, secretario general de la CEEV, afirmó: «Necesitamos un enfoque coherente del sector vitivinícola en el ámbito político para actualizar la legislación y defender nuestra cultura del vino frente a ataques injustos. Solo así podremos garantizar la solidez del sector vitivinícola de la UE y seguir ofreciendo una diversidad, un patrimonio y una excelencia inigualables en cada botella».

El CEEV también aboga, a través de su «Manifiesto», por una mayor influencia de los sectores agrícola y vitivinícola en las políticas de Bruselas. Esto implica una mayor relevancia e influencia ante la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural (DG AGRI) y la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo (ComAGRI) en las decisiones que afectan a la agricultura. Además, propone la creación de un grupo de trabajo sobre el vino que actuaría como «interlocutor privilegiado ante la Comisión Europea y el Consejo Europeo». En definitiva, el sector vitivinícola debería tener un contacto más directo con los órganos decisorios de la UE.

El Manifiesto CEEV representa un paso importante para abordar los desafíos que enfrenta el sector vitivinícola de la UE. Solo mediante un enfoque integrado y coherente se podrá garantizar la sostenibilidad a largo plazo de un sector que es el motor de las zonas rurales europeas y una parte esencial del patrimonio cultural de la UE.

Más La Mesa