26 de septiembre de 2026
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No siempre recurras solo a las uvas: esta fruta combina de maravilla con el queso
La Cocina
Por Jean-Luc Moreau, la mesa de Técnica · hace 2 h · Eslovenia · 5 min ·

No siempre recurras solo a las uvas: esta fruta combina de maravilla con el queso

La dulzura, frescura y acidez de la fruta equilibran la salinidad y la riqueza del queso, mientras que su textura crujiente crea un interesante contraste con la cremosidad o firmeza de la fruta. Los expertos en quesos recomiendan jugar con los contrastes y los sabores similares al combinarlos.

La próxima vez que prepares una tabla de embutidos o quesos, no recurras automáticamente a las uvas. Algunas combinaciones pueden sorprenderte y, sobre todo, deleitarte.

Brie y pera

Una de las combinaciones más seguras. El cremoso y suave brie marida a la perfección con la jugosa y dulce pera. La frescura de la pera suaviza ligeramente la intensidad del queso, dando como resultado una combinación muy delicada.

Para un sabor aún mejor, añade una gota de miel y algunas nueces.

Cheddar y manzana

Si te gusta la combinación de dulce y salado, tienes que probarlo. El sabor intenso y ligeramente a nuez del queso cheddar curado combina a la perfección con la manzana crujiente y ligeramente ácida. Es importante elegir una manzana firme que, con su textura, contraste con la suavidad del queso.

Consejo: Prueba la combinación de queso cheddar y manzana sobre una galleta salada, añade un poco de miel y algunas nueces.

Queso gouda curado y uvas

Las uvas son imprescindibles en cualquier tabla de quesos, y con razón. Su dulzura y jugosidad equilibran a la perfección el sabor intenso del Gouda. Recomendamos especialmente elegir un Gouda añejo y curado, mientras que las variedades más jóvenes son más adecuadas para combinaciones más suaves.

¿Uvas rojas o blancas? Ambas son excelentes, así que elige la que prefieras.

Queso feta y sandía

Esta es una de las combinaciones más refrescantes para los días calurosos. La sandía dulce y jugosa con el queso feta salado y ligeramente ácido crea un contraste sencillo pero muy efectivo. Es una combinación que se considera un clásico del verano.

Añade un poco de menta fresca y un chorrito de aceite de oliva y tendrás un aperitivo de verano casi perfecto.

Burrata y melocotones

La burrata es cremosa, tierna y muy rica, por lo que combina bien con frutas jugosas y aromáticas.

Los duraznos aportan un dulzor y una frescura que equilibran a la perfección la textura cremosa del queso. Prueba a cortar duraznos maduros en rodajas, añadir burrata, albahaca, aceite de oliva y unas gotas de vinagre balsámico. Esta combinación te encantará.

Queso de cabra y bayas

El queso de cabra tiene un sabor fresco y ligeramente ácido muy característico, por lo que combina bien con frutas de acidez similar. Las frambuesas, las fresas, las moras y los arándanos son excelentes opciones.

Para una versión un poco más sofisticada, unta queso de cabra blando sobre el pan, añade algunas frambuesas y rocíalo todo con miel.

Gorgonzola y pera

Los quesos de sabor intenso necesitan fruta para complementarlos. El gorgonzola y otros quesos azules son salados, con un sabor distintivo y ligeramente ácido, por lo que su intensidad se equilibra perfectamente con la dulzura de la pera. Las combinaciones clásicas incluyen queso azul con higos y uvas.

Si los quesos fuertes y sabrosos no son lo tuyo, dales otra oportunidad: pueden resultar mucho más agradables acompañados de fruta dulce.

Queso brie y arándanos o moras

Los quesos cremosos también combinan bien con las bayas. Los arándanos y las moras aportan frescura y un ligero toque ácido, además de un bonito color al plato. El brie con moras resulta especialmente interesante.

Puedes añadir frutos rojos frescos a tu tabla de quesos o preparar una salsa de frutas rápida.

Queso de cabra y albaricoques

Los albaricoques son dulces, pero también tienen la acidez suficiente para equilibrar la cremosidad del queso de cabra.

Combina especialmente bien con albaricoques secos, ya que su sabor es más concentrado. La fruta deshidratada suele ser más adecuada para quesos fuertes, debido a su sabor más intenso.

Higos y queso azul

Si quieres sorprender a tus invitados con una combinación un poco más original, prueba los higos con queso azul. Los higos frescos son suaves, dulces y con un sabor casi a miel, mientras que el queso azul es intenso y salado. El contraste entre ambos sabores es lo que hace que esta combinación sea tan interesante.

También puedes probar los higos secos; su sabor más concentrado combina bien con quesos más fuertes y curados.

Parmesano y piña

Esta combinación es ideal para quienes buscan algo diferente. El Parmigiano Reggiano tiene un sabor distintivo, salado y con un toque a nuez, mientras que la piña aporta dulzura y acidez. Si la combinación te resulta extraña al principio, prueba primero un trozo pequeño.

¿Y las ciruelas?

Como están de temporada, merecen un lugar especial en la tabla de quesos.

Las ciruelas combinan de maravilla con quesos suaves y cremosos, y también resultan interesantes con la mozzarella. Su toque agridulce aporta frescura y contrarresta a la perfección la cremosidad del queso.

Para una versión otoñal, también puedes freírlos rápidamente en una sartén, añadir un poco de miel y servirlos con queso crema.

¿Cómo preparar la tabla de quesos perfecta?

Si estás preparando un banquete, no es necesario comprar diez tipos de queso diferentes y una enorme cantidad de fruta.

Para empezar, elige tres tipos diferentes de queso:

- un queso suave y cremoso, como el brie, - un queso más firme y distintivo, como el cheddar curado o el gouda, - un queso más fuerte y sabroso, como el gorgonzola.

Luego, añade tres tipos de fruta:

- manzana o pera + uvas + higos o bayas.

Para darle más textura, puedes añadir frutos secos, galletas saladas, palitos, pan fresco y un poco de miel o mermelada de frutas.

No hace falta buscar una única combinación perfecta de queso y fruta. El gusto personal también es importante a la hora de elegir combinaciones. Si te gusta una combinación en particular, es motivo suficiente para repetirla.

Así que la próxima vez que prepares un fiambre, prueba a añadir peras en rodajas, higos frescos, ciruelas o incluso melocotones en lugar de las uvas habituales. Puede que descubras tu nueva combinación favorita.

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