26 de septiembre de 2026
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Patatas asadas crujientes con ajo
La Cocina
Por Claire Beaumont, la mesa de Técnica · EE.UU. · 3 min ·

Patatas asadas crujientes con ajo

Esta receta de patatas asadas con ajo crujientes combina bordes dorados y crujientes con un interior suave y esponjoso, todo ello impregnado del delicioso sabor del ajo, el fragante romero y un toque final de perejil fresco.

Ingredientes
  • grasa de pato (o cualquier aceite con un punto de humo alto como el aceite de aguacate, la grasa de ganso, el ghee, el aceite de canola o el aceite de girasol)
  • 1 libra de patatas
  • 2 cucharadas de ajo picado
  • sal (al gusto)
  • 3 ramitas de romero
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • perejil fresco (picado para decorar)
  • Sal marina en escamas (para terminar)
Método
  1. Pela y corta las patatas por la mitad o en cuartos, según el tamaño que prefieras.
  2. Pon a hervir una olla con agua salada. Agrega las papas y cocínalas durante unos 10 minutos, o hasta que estén tiernas pero no completamente cocidas.
  3. Escurre las patatas cocidas y agítalas bien en el colador (o ponlas en una olla aparte). Esto hará que los bordes se agrieten, lo que ayudará a que queden crujientes al asarlas.
  4. Precalienta el horno a 200 °C (392 °F). Vierte grasa de pato (o el aceite de tu preferencia con alto punto de humo) en una fuente para hornear, asegurándote de cubrir todo el fondo. Introduce la fuente en el horno precalentado durante unos 15 minutos para que el aceite se caliente.
  5. Retire con cuidado la bandeja caliente del horno y coloque las patatas en ella, asegurándose de que cada una quede bien cubierta de aceite. Tenga cuidado, ya que la bandeja y el aceite estarán muy calientes.
  6. Asa las patatas en el horno durante 60 minutos. Sin embargo, programa un temporizador para que pasen 20 minutos antes de darles la vuelta y que se doren uniformemente. Después de darles la vuelta, ásalas durante otros 20 minutos.
  7. Mientras se asan las patatas, mezcla en un bol el ajo picado, la sal, el romero picado y un chorrito de aceite de oliva.
  8. Cuando suene el segundo temporizador de 20 minutos (40 minutos de cocción en total), retire la bandeja del horno. Añada la mezcla de ajo y remueva las patatas para que queden bien cubiertas. Vuelva a colocarlas en el horno y áselas durante 10-15 minutos más, o hasta que estén doradas y crujientes.
  9. Retire la bandeja del horno. Escurra las patatas para eliminar el exceso de aceite y espolvoree con sal marina en escamas y perejil fresco picado. ¡Sirva inmediatamente y disfrute!

Por qué te encantará esta receta

  • Textura perfectamente crujiente: El método de cocción y posterior cepillado de los bordes garantiza que estas patatas queden extra crujientes por fuera y tiernas por dentro.
  • Sabor intenso a ajo y hierbas: la combinación de ajo, romero y sal marina en escamas hace que estas patatas exploten de sabor, mientras que un toque de perejil les aporta frescura.
  • Fácil de preparar: Aunque tienen un aspecto y un sabor gourmet, esta receta es fácil de seguir, lo que la hace ideal para cenas entre semana o para ocasiones especiales.
  • Guarnición versátil: Estas patatas combinan bien con todo, desde carnes asadas hasta verduras a la parrilla, lo que las convierte en un elemento básico de cualquier comida.

Qué aceite usar

En esta receta, opté por usar grasa de pato, que aporta un sabor rico y exquisito, además de lograr una textura crujiente perfecta. La grasa de pato tiene un punto de humo alto y le da a las papas un sabor profundo y sabroso, pero tiene un gusto particular que puede no ser del agrado de todos.

Si no tienes grasa de pato a mano o prefieres no usarla, ¡no te preocupes! Puedes sustituirla fácilmente por cualquier aceite con un punto de humo alto. Aquí tienes algunas alternativas excelentes:

  • Grasa de ganso: Al igual que la grasa de pato, aporta un sabor intenso a las patatas.
  • Aceite de aguacate: Con un sabor neutro y un punto de humo alto, es una excelente opción para asar.
  • Ghee: Mantequilla clarificada que ofrece un sabor a mantequilla y que, además, resiste altas temperaturas.
  • Aceite de canola / Aceite vegetal: Una opción más económica con un sabor neutro.
  • Aceite de girasol: Otro aceite con un punto de humo alto, ideal para conseguir resultados crujientes sin enmascarar el sabor.

¡Elige el aceite que más te guste y disfruta de unas patatas crujientes y doradas siempre!

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