2 de octubre de 2026
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Cádiz es natural por adopción
La Mesa
Por Helen Ashworth, The Canon desk · hace 3 días · España · 3 min ·

Cádiz es natural por adopción

No hay mejor embajador de España en Estados Unidos. Tenaz e incansable, este asturiano ha construido allí un vasto imperio culinario. Llegó hace tres décadas, a los 21 años, tras una etapa en El Bulli con Ferran Adrià.

Su primer restaurante fue Jaleo, en Washington, especializado en tapas españolas, y fue el germen de un grupo que ahora cuenta con más de dos mil empleados y más de veinte establecimientos en todo el país. Detrás de todo esto se esconde un trabajo incansable para promover la gastronomía española y posicionar los productos españoles en ese mercado.

Pero José Andrés no es solo un chef y un exitoso empresario. Aprovecha su popularidad para involucrarse profundamente en causas sociales. Defensor acérrimo de los inmigrantes e impulsor de los comedores sociales, colabora como voluntario alimentando a las víctimas de cualquier desastre a través de su organización, World Central Kitchen, que también está presente en zonas de conflicto como Ucrania y Gaza.

He sido testigo de su popularidad en Estados Unidos, donde ha recibido los premios más prestigiosos, incluyendo el de ser nombrado una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Time. Caminar con él por las calles de Washington es toda una experiencia. La gente lo reconoce, lo saluda y le pide fotos. Es mucho más que un chef.

Y ahora también “Gadaciense de adopción”. Un galardón otorgado por La Voz de Cádiz y ABC a figuras destacadas que han demostrado su amor por esa provincia. Algo que él ha hecho con creces. No solo porque su esposa, Patricia, es una encantadora mujer de Algeciras que no ha perdido su acento andaluz.

Ni siquiera porque cumplió allí su servicio militar. Cada verano, la pareja y sus tres hijas pasan tiempo en su casa de Zahara de los Atunes. La ceremonia de entrega del premio tuvo lugar en el restaurante Cinco Oros de esa localidad, y contó con la presencia de muchos amigos del chef, entre ellos pescadores locales con quienes mantiene una estrecha relación y restauradores como Antonio Mota, propietario del mejor restaurante de Zahara, Antonio, donde es casi imposible conseguir mesa durante estos meses.

“He tenido que comerme muchísimos langostinos de Sanlúcar para merecer esto”, dijo Andrés, cuyo espíritu emprendedor no le ha hecho olvidar su pasión por la cocina. Lo demostró con el magnífico arroz “kilo” (un kilo de langostinos, un kilo de rape, un kilo de almejas…) que luego preparó en su casa para un pequeño grupo de amigos.

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