Esta fruta dulce se puede combinar con pollo asado para darle un toque italiano
No hay nada más clásico que un pollo asado. Si bien incluso Ina Garten afirma que es el plato más sencillo del mundo, eso no significa que no se pueda realzar con diferentes ingredientes y sabores secretos.
Aunque las uvas no sean la primera fruta que se nos ocurra para acompañar el pollo, en realidad tiene mucho sentido si lo pensamos bien. Por ejemplo, a todo el mundo le encanta una reducción de vino tinto con pollo, y como el vino se elabora principalmente con uvas, es lógico que añadirlas a la receta también funcione. Eso sí, asegúrate de usar uvas sin pepitas para que tú y tus invitados podáis disfrutar de la cena sin preocuparos por trocitos indeseados.
Al preparar pollo asado con uvas, existen dos técnicas que puedes elegir. La primera consiste en asar o saltear las uvas aparte, dejando que se ablanden y reduzcan con cebolla y hierbas, o bien, cocinarlas solas. Una vez que el pollo esté listo, coloca las uvas asadas sobre él antes de servir. El otro método consiste en asar las uvas junto con el pollo, permitiendo que este absorba parte de su dulzor durante la cocción. Ambas opciones dan como resultado un pollo delicioso, así que es cuestión de preferencia. Sin embargo, la primera implicará lavar algunos platos adicionales.
Qué servir con pollo asado y uvas
Al servir pollo asado con uvas, es buena idea preparar guarniciones que combinen bien con el sabor agridulce del plato principal. Por ejemplo, un risotto de setas silvestres con vino tinto sería un acompañamiento delicioso, ya que el vino del risotto marida a la perfección con las uvas asadas. Ten en cuenta que puede resultar un poco dulce, así que reducir la cantidad de vino en el risotto podría ser una buena idea para suavizar ese sabor, aunque no es imprescindible.
También puedes preparar puré de patatas con ajo para que absorba la deliciosa dulzura de la fruta, o patatas asadas crujientes si prefieres una textura más firme. Además, una polenta cremosa equilibraría el plato a la perfección gracias a su sabor suave, que combina muy bien con la dulzura de las uvas. En cuanto a las verduras, el brócoli asado, los espárragos a la plancha o las judías verdes con ajo serían acompañamientos deliciosos. Simplemente evita usar condimentos fuertes para que el plato principal sea el protagonista.




