Chicken Parmesan Meatballs
Si te encanta el pollo a la parmesana, espera a probarlo en forma de albóndigas. Estas albóndigas de pollo a la parmesana, con queso, salsa y albahaca, son perfectas para una cena entre semana o para recibir invitados. Si te gustan las albóndigas, mis albóndigas italianas perfectas son la versión clásica.
- 1 libra de pollo molido
- 1/2 taza de queso parmesano rallado
- 1/3 taza de pan rallado panko
- 1 huevo
- 3/4 cucharadita de sal
- 3/4 cucharadita de pimienta negra recién molida
- 1/2 cucharadita de orégano seco
- 1/2 cucharadita de perejil seco
- 1/2 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo
- 1/2 tazas de harina
- 12 bolitas de mozzarella bocconcini
- 1/4 taza de aceite de oliva
- 24 onzas de salsa marinara
- un puñado de hojas de albahaca (rotas)
- Precaliente el horno a 350°F.
- En un bol grande, combine el pollo molido, el queso parmesano, el panko, el huevo, la sal, la pimienta, el orégano, el perejil y las hojuelas de pimiento rojo. Mezcle con las manos hasta que esté todo bien integrado.
- Forma albóndigas del tamaño de una pelota de golf con la mezcla. Introduce una bola de bocconcini en el centro de cada una, sellando la mezcla de pollo alrededor del queso para que quede completamente cubierta.
- Enharina ligeramente cada albóndiga, sacudiendo el exceso de harina.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande de fondo grueso a fuego medio-alto. Agrega la mitad de las albóndigas y cocínalas durante 3-4 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando, hasta que estén doradas por todos lados. Retíralas y repite el proceso con las albóndigas restantes.
- Vierta la salsa marinara en la sartén y luego coloque las albóndigas doradas encima.
- Traslada la sartén al horno y hornea durante 15-20 minutos, hasta que las albóndigas estén bien cocidas.
- Retirar del horno, decorar con albahaca fresca y servir inmediatamente.
Albóndigas de pollo a la parmesana: una visión general
- 🕒 Tiempo total: ~45 minutos
- 👪 Raciones: 4–6
- 🍝 Tipo de cocina: Italoamericana / Cena reconfortante
- 🧂 Perfil de sabor: Jugosas albóndigas de pollo con ajo, hierbas y parmesano, cocinadas a fuego lento en una rica salsa marinara y terminadas con mozzarella fundida: sabrosas, con mucho queso y reconfortantes.
- 📖 Información nutricional: Contiene aves de corral, lácteos, huevos y gluten.
- 📦 Notas de almacenamiento: Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 4 días; se congela bien hasta por 2-3 meses.
- ⭐ Por qué te encantará: Todo lo que te gusta del pollo a la parmesana, pero en forma de albóndigas tiernas y fáciles de preparar. Perfectas para pasta, sándwiches o una cena acogedora entre semana.
Por qué me encanta esta receta
En la universidad, mis habilidades culinarias eran… digamos, limitadas. Si venías a cenar, solo te preparaba pollo a la parmesana o pollo asado con ensalada. ¡Y punto! Por suerte, mi repertorio ha crecido bastante desde entonces (después de la escuela de cocina y más de 1600 recetas, diría que valió la pena), pero el pollo a la parmesana siempre ha ocupado un lugar especial en mi corazón. Mi receta clásica de pollo a la parmesana es un éxito asegurado, pero últimamente me encanta reinventar los clásicos.
Así que tomé todos los ingredientes del pollo a la parmesana y los incorporé a estas albóndigas de pollo a la parmesana. Las hierbas, el parmesano, el pan rallado, todo dentro. Y, por supuesto, mozzarella en el centro para esa sorpresa fundida épica. Incluso el rebozado de harina les da esa corteza dorada que esperas del pollo a la parmesana. Sinceramente, no sé por qué no las preparé antes. Estoy totalmente obsesionada, y tú también lo estarás. Estas albóndigas de pollo a la parmesana cocinadas en sartén son una comida reconfortante de otro nivel, y te garantizo que te lamerás el plato.
Ingredientes y sustituciones
- Pollo molido
- Huevo
- Sal kosher y pimienta negra recién molida.
- orégano seco
- Perejil seco (o fresco si lo tienes)
- hojuelas de pimiento rojo
- Aceite de oliva
- Salsa marinara (comprada o casera)
- hojas de albahaca fresca
- Para ver la lista completa de ingredientes e instrucciones, consulte la tarjeta de la receta a continuación.
Sustituciones e intercambios
🍗 Opciones de proteínas
- Pollo picado: una opción clásica y más ligera que las albóndigas tradicionales.
- Carne picada de pavo: textura similar y ligeramente más magra.
- Carne picada de res o cerdo: sabor a albóndigas más intenso y tradicional.
- Salchicha italiana: intensa y extra sabrosa.
- Pienso vegetal: una excelente alternativa vegetariana.
🍞 Intercambio de aglutinantes y migas de pan
- Pan rallado Panko: textura ligera y tierna.
- Pan rallado al estilo italiano: con condimento extra incorporado.
- Galletas trituradas: un sustituto fácil de los ingredientes básicos de la despensa.
- Pan rallado sin gluten: una opción sencilla sin gluten.
- Harina de almendras: una alternativa baja en carbohidratos.
🧀 Opciones de queso
- Parmesano: salado y clásico.
- Pecorino Romano: más intenso y robusto.
- Mozzarella: un ingrediente fundido que evoca el auténtico sabor del pollo a la parmesana.
- Provolone o fontina: acabado extra cremoso.
- Queso parmesano sin lácteos: un sustituto fácil si es necesario.
🍅 Intercambio de salsas
- Marinara clásica: la opción por excelencia.
- Salsa de tomate con ajo asado: sabor más intenso.
- Arrabbiata picante: añade picante.
- Salsa de vodka: un toque más cremoso.
- Salsa de tomate casera: ideal si tienes de sobra.
🌿 Potenciadores del sabor
- Ajo fresco o ajo en polvo: siempre son bienvenidos.
- Condimento italiano u orégano seco: el sabor clásico de las albóndigas.
- Albahaca o perejil fresco: un toque final vibrante.
- Copos de pimiento rojo: picante opcional.
- Ralladura de limón: un toque de frescura sutil que funciona sorprendentemente bien.
🍝 Intercambios de servicio
Conviértelos en bocadillos de albóndigas: siempre son un éxito entre el público.
Sobre espaguetis o pasta: el clásico momento del pollo a la parmesana.
Con pan crujiente, perfecto para sándwiches.
Sobre polenta: acogedor y reconfortante.
Sobre fideos de calabacín: una opción más ligera.
Cómo preparar albóndigas de pollo a la parmesana
Paso 1: En un tazón grande, combine el pollo, el queso parmesano, el pan rallado, el huevo, la sal, la pimienta, el orégano, el perejil y las hojuelas de pimiento rojo. Mezcle todo con cuidado con las manos hasta que los ingredientes estén bien integrados.
Paso 2: Forma pequeñas albóndigas con la mezcla de pollo molido, del tamaño de una pelota de golf. Inserta una bolita de bocconcini en el centro de cada albóndiga, procurando que la albóndiga quede bien cubierta con el queso una vez insertado. La mozzarella debe quedar completamente oculta.
Paso 3: Enharina cada albóndiga ligeramente y sacude suavemente el exceso de harina. Precalienta el horno a 175 grados Celsius (350 grados Fahrenheit).
Paso 4: Calienta el aceite de oliva en una sartén grande de fondo grueso a fuego medio-alto. Una vez que el aceite esté caliente, agrega la mitad de las albóndigas y sofríelas durante 3-4 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando para que se doren por fuera.
Paso 5: Una vez que todas las albóndigas estén doradas, agregue la salsa de tomate a la sartén y coloque las albóndigas doradas encima de la salsa.
Paso 6: Introduzca la sartén con las albóndigas en el horno y deje que se cocinen durante 15-20 minutos, hasta que estén bien hechas. Retire la sartén del horno y sazone con sal, pimienta, albahaca fresca picada y bocconcini adicional si lo desea. Sirva inmediatamente.
Cómo conservar las albóndigas de pollo a la parmesana
Puedes guardar estas albóndigas en un recipiente hermético en el refrigerador durante 2 o 3 días. Para recalentarlas, puedes usar la estufa, el microondas o el horno hasta que estén bien calientes.
Cómo congelar albóndigas de pollo a la parmesana
¡Claro que puedes congelar estas albóndigas! Tú decides cuándo quieres congelarlas: crudas o después de saltearlas. Coloca las albóndigas en una sola capa sobre una bandeja para hornear y congélalas. Una vez que estén firmes, pásalas a una bolsa para congelar. Se conservan hasta tres meses.
🍗🧀✨ Consejos y trucos para preparar las mejores albóndigas de pollo a la parmesana
Jugoso, con mucho queso y repleto del clásico sabor a pollo a la parmesana.
- Utiliza carne molida de pollo con un poco de grasa. La carne molida de pollo muy magra puede secarse rápidamente. Una mezcla que incluya carne oscura mantiene las albóndigas tiernas y sabrosas.
- No mezcles demasiado la carne. Mezcla solo hasta que todos los ingredientes se integren. Si la mezclas en exceso, las albóndigas quedarán densas en lugar de suaves y jugosas.
- Ralla finamente el queso parmesano. El queso rallado se integra uniformemente en la mezcla y aporta un sabor delicioso a cada bocado.
- Si es posible, utilice pan rallado fresco. Esto hace que las albóndigas queden más ligeras y ayuda a conservar la humedad.
- Sazona generosamente. El pollo molido necesita un toque especial, así que asegúrate de que la mezcla tenga suficiente sal, pimienta, ajo y hierbas.
- Primero, dora las albóndigas. Un dorado rápido les aporta sabor y ayuda a que mantengan su forma antes de terminar de cocinarlas en la salsa.
- Cocínalas a fuego lento en salsa marinara. Deja que las albóndigas terminen de cocinarse en la salsa para que absorban todo el sabor del tomate.
- Añade el queso al final. Derrite la mozzarella sobre las albóndigas justo antes de servir para que se mantenga elástica y cremosa.
- Termina con albahaca fresca. Un toque de frescura equilibra la riqueza de los sabores y realza el sabor de todo el plato.
- Sírvelo con algo con salsa. Pasta, pan tostado o incluso polenta. Necesitarás algo que absorba bien la salsa marinara.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar estas albóndigas de pollo a la parmesana con antelación?
Si quieres preparar estas albóndigas de pollo a la parmesana con antelación, puedes hacer la mezcla y formar las albóndigas dos días antes de servirlas. Asegúrate de cubrirlas con film transparente para que no se sequen. Luego, añade el queso y saltéalas el mismo día para que se mantengan frescas y consigan una costra dorada.
¿Puedo usar carne molida de pavo en lugar de pollo para hacer albóndigas de pollo a la parmesana?
Sí, la carne picada de pavo funciona perfectamente.
¿Y si no encuentro bocconcini?
Usa cualquier mozzarella fresca cortada en cubos pequeños. ¡O un queso en hebras cortado en trozos pequeños!
¿Tengo que freír primero las albóndigas de pollo a la parmesana en aceite?
Técnicamente no, pero echarás de menos esa corteza dorada. Dorarlas en aceite les da sabor y ayuda a que se mantengan firmes.
¿Puedo hornear las albóndigas de pollo a la parmesana completamente en el horno?
Sí, hornee a 200 °C durante unos 20-25 minutos y luego cocine a fuego lento en la salsa.
¿Cómo se sirven las albóndigas de pollo a la parmesana?
Sobre pasta, dentro de panecillos o simplemente solas con pan crujiente.
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Ingredientes
- 1 libra de pollo molido
- ½ taza de queso parmesano rallado
- ⅓ taza de pan rallado panko
- 1 huevo
- ¾ cucharadita de sal
- ¾ cucharadita de pimienta negra recién molida
- ½ cucharadita de orégano seco
- ½ cucharadita de perejil seco
- ½ cucharadita de hojuelas de pimiento rojo
- ½ tazas de harina
- 12 bolitas de mozzarella bocconcini
- ¼ taza de aceite de oliva
- 24 onzas de salsa marinara
- un puñado de hojas de albahaca desgarradas
Instrucciones
- Precaliente el horno a 350°F.
- En un bol grande, combine el pollo molido, el queso parmesano, el panko, el huevo, la sal, la pimienta, el orégano, el perejil y las hojuelas de pimiento rojo. Mezcle con las manos hasta que esté todo bien integrado.
- Forma albóndigas del tamaño de una pelota de golf con la mezcla. Introduce una bola de bocconcini en el centro de cada una, sellando la mezcla de pollo alrededor del queso para que quede completamente cubierta.
- Enharina ligeramente cada albóndiga, sacudiendo el exceso de harina.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande de fondo grueso a fuego medio-alto. Agrega la mitad de las albóndigas y cocínalas durante 3-4 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando, hasta que estén doradas por todos lados. Retíralas y repite el proceso con las albóndigas restantes.
- Vierta la salsa marinara en la sartén y luego coloque las albóndigas doradas encima.
- Traslada la sartén al horno y hornea durante 15-20 minutos, hasta que las albóndigas estén bien cocidas.
- Retirar del horno, decorar con albahaca fresca y servir inmediatamente.




