20 de septiembre de 2026
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Pizza napolitana pero sin gluten, una receta que vale la pena probar
Técnica
Por Jean-Luc Moreau, la mesa de Técnica · hace 3 h · Italia · 3 min ·

Pizza napolitana pero sin gluten, una receta que vale la pena probar

Elaborar pizza napolitana sin gluten es un reto que muchos consideran imposible. Sin gluten, la masa se vuelve frágil, pegajosa y difícil de extender.

Sin embargo, con la mezcla adecuada de harinas, una hidratación suficiente y un poco de paciencia, puedes crear una pizza que rivalice con la original: una corteza alveolar, una base crujiente y un sabor auténtico.

Los hidrocoloides como la goma xantana o el psyllium reemplazan la red de gluten, reteniendo agua y aportando elasticidad. El resultado es una pizza que se puede disfrutar hasta el último bocado, sin comprometer su calidad.

Receta de pizza sin gluten: cómo prepararla en casa

La pizza sin gluten, al igual que la tradicional, celebra la sencillez. Una Margarita con tomates San Marzano, mozzarella de búfala o fior di latte, albahaca y aceite de oliva virgen extra es la clásica. Pero también puedes probar una Marinara o una de salchicha y brócoli. Para la masa, es fundamental una buena mezcla para pizza sin gluten. Aquí tienes lo que necesitarás para cuatro bolas de 250 g:

Mezcla para pizza sin gluten de 500 g

400-450 ml de agua tibia (para una hidratación del 80-90%)

10 g de sal fina

3-4 g de levadura de cerveza fresca (o 1,5 g de levadura seca)

15 ml de aceite de oliva virgen extra

5 g de goma xantana (o 10 g de polvo de psyllium)

Para el aderezo: 400 g de tomates San Marzano pelados, 250 g de mozzarella, albahaca, aceite, sal.

El proceso de preparación

Disuelve la levadura en el agua tibia. En un bol grande, mezcla la harina, la goma xantana y la sal. Añade el agua, la levadura y el aceite, y amasa con una cuchara o una batidora. La masa estará muy pegajosa: es normal. Amásala lo menos posible. Cubre y deja reposar durante 20 minutos. Luego, realiza dos pliegues de refuerzo: con las manos aceitadas, levanta un borde y dóblalo hacia el centro, gira el bol y repite 3 o 4 veces. Cubre y deja levar durante 2 horas a temperatura ambiente.

Transfiera la masa al refrigerador, tapada, durante 12 a 24 horas. Este proceso lento desarrolla el aroma y facilita su digestión. El día de hornear, divida la masa en 4 bolas con una espátula engrasada. Dele forma de bola, colóquelas en una bandeja engrasada, cúbralas y déjelas reposar durante 2 horas a temperatura ambiente.

Precalienta el horno a la temperatura máxima (250-280 °C) usando una piedra para pizza. Con las manos engrasadas, extiende cada trozo de masa sobre papel de horno, desde el centro hacia afuera, sin usar rodillo. La masa es frágil; deja un borde más grueso para la corteza. Cubre con tomate triturado, mozzarella rallada, albahaca y aceite. Hornea sobre la piedra para pizza durante 8-10 minutos, hasta que la corteza esté inflada y dorada. Retira del horno y sirve inmediatamente. El resultado es una pizza con aroma a Nápoles, con una corteza crujiente y una base dorada. Porque la pizza, como todo lo hecho con esmero, se disfruta hasta el último bocado.

Datos clave
  • Quién: Pizza · San Marzano · RicettaSprint Gli
  • Porcentajes: 90%
  • Cifras: 90%

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