Caramelos que parecen comprados en una tienda: los ositos de goma caseros consiguen su firmeza gracias a un detalle
Elaborar gominolas caseras permite controlar los ingredientes y conseguir la elasticidad deseada sin utilizar conservantes industriales. La clave para lograr una consistencia gomosa reside en elegir el gelificante adecuado y mantener la temperatura correcta.
Para lograr un resultado estable, debe prestar atención a los siguientes parámetros:
Gelatina. Se requiere un producto de alta resistencia (de 200 a 220 bloom). El uso de gelatina con un valor bloom bajo dará como resultado caramelos demasiado blandos que se derretirán rápidamente.
Base de sabor. Se pueden usar jugos naturales clarificados o purés colados. Importante: el kiwi, la piña, la papaya y los higos frescos contienen enzimas que descomponen la gelatina. Para usar estas frutas, el jugo o el puré deben calentarse previamente.
Edulcorantes. Azúcar, miel o jarabes. El uso de jarabes líquidos hace que la mezcla sea más transparente.
Ácido cítrico. Añadido en cantidades mínimas para equilibrar el sabor.
Herramientas: Moldes de silicona aptos para uso alimentario y una pipeta. La pipeta es esencial para llenar con precisión los pequeños orificios (1-2 ml) sin desperdiciar ni contaminar el molde.




