México ha conservado una amplia diversidad de tomates tradicionales después de 2.600 años de cultivo
Variedades como la de forma de riñón, la de pajarito, la de ojo de venado y la de cereza forman parte de la diversidad del tomate mexicano, cuya conservación depende en gran medida de la selección y preservación de semillas autóctonas.
Según información publicada por la Secretaría de Cultura de México, los tomates se cultivan en lo que hoy es México desde hace unos 2.600 años, y su proceso de domesticación ha dado como resultado una amplia diversidad de variedades, presentes actualmente en estados como Jalisco, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí y Sonora.
Entre los tomates autóctonos que se conservan se encuentran variedades conocidas como tomates con forma de riñón, tomates pajarito, tomates ojo de ciervo y tomates cherry, vinculadas a diferentes territorios, sistemas agrícolas y formas de consumo.
La conservación de esta diversidad genética depende, entre otros factores, del trabajo de los productores y guardianes de semillas que mantienen prácticas de selección, extracción y conservación del material vegetal. Estas técnicas permiten preservar variedades adaptadas a las condiciones locales y mantener los recursos genéticos asociados a la agricultura tradicional.
La importancia de estas semillas será uno de los temas que se abordarán durante la Feria del Tomate, que se celebrará los días 19 y 20 de septiembre en el Complejo Cultural Los Pinos de la Ciudad de México. El programa incluye sesiones sobre biodiversidad, redes de guardianes de semillas y conservación de variedades tradicionales.
También se mostrarán las diferentes fases fenológicas del cultivo y se realizarán actividades prácticas sobre la extracción y conservación de semillas, así como sobre la deshidratación y transformación del tomate.
En la reunión también se abordarán cuestiones relacionadas con el cuidado de los cultivos, los tomates modificados genéticamente y el papel de las variedades autóctonas en la alimentación.
De esta manera, la feria busca utilizar el tomate como punto de partida para difundir la diversidad agrícola mexicana y el conocimiento asociado con la conservación de semillas y el manejo tradicional de este cultivo.




